CANCÚN.-Los constantes actos de violencia, como balaceras, que se registran en Cancún han hecho que los paramédicos de la Cruz Roja en este destino turístico, tengan que tomar talleres especiales, de socorrismo y hasta de estrés.
Cuando sucede un hecho como los ocurridos la noche de ayer viernes, los primeros en asistir son los paramédicos de la benemérita institución, sin embargo, no es un trabajo fácil.
El director de la Cruz Roja en el destino, Amílcar Galaviz, reconoció que desde hace tres años se incrementó de manera alarmante los casos de balaceras y ejecuciones.
Ante dicha situación, los integrantes de la Cruz Roja tuvieron que tomar cursos especiales, que se aplican solamente en países donde hay enfrentamientos armados.
Estos cursos fueron primero realizados para la zona norte del país, y posteriormente en el estado de Quintana Roo. Pero, debido a la situación de riesgo a la que se enfrentan en esta zona, los paramédicos tuvieron que tomar otro curso de manejo del estrés.
“No es lo mismo atender un caso por accidente automovilístico, o por la caída de una persona de un segundo piso, que acudir a un sitio donde se registró una balacera”, explicó.
Comentó que en muchas ocasiones existe el temor de que los atacantes regresen de nuevo, y esto causa temor a los paramédicos.
Agregó que en los últimos tres años se incrementó al doble el número de casos de ejecutados y de balaceras, y actualmente atienden hasta 5 o 6 servicios de este tipo al día.
Indicó que también la zona geográfica de estos ataques ha cambiado, pues antes eran colonias alejadas de la ciudad, y ahora son en zona turística, el centro de la ciudad, en restaurantes o plazas comerciales.
Ante dicha situación, el directivo indicó que la población tiene que aprender mecanismos de defensa, por si toca la mala suerte de estar presente en una balacera.
Si la persona va en coche, recomendó agacharse al piso del vehículo. Si se está en público no realizar movimientos bruscos, pues estos pueden ser percibidos por los atacantes como una agresión, lo recomendable es esconderse de la mirada de los agresores, y moverse cuando se esté fue en fuera de peligro.
