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Rosario a la cárcel

El equipo de abogados de Rosario Robles arriba al Centro Femenil de Reinserción Social de Santa Martha Acatitla para visitar a su clienta

La exfuncionaria federal rogó para no ir a la prisión

CIUDAD DE MÉXICO (Notimex y AP).— Un juez abrió un proceso contra Rosario Robles, exsecretaria de Desarrollo Social y de Desarrollo Urbano durante la presidencia de Enrique Peña Nieto, por supuestamente saber del desvío de fondos y no denunciarlo y le dictó prisión preventiva, con lo que se convirtió en el primer miembro del gabinete del exmandatario en pisar la cárcel.

Durante la audiencia, la también exjefa de Gobierno del entonces Distrito Federal, con voz entrecortada y evidente cansancio, rogó por su libertad y alegó que no tiene patrimonio ni millones de pesos para huir de la justicia, irse a vivir a Canadá y regresar impunemente.

Atrás había quedado la seguridad con la que arribó el lunes a los juzgados ubicados en la alcaldía Xochimilco, y donde expresó que acudía a dar la cara y que tenía “las faldas bien puestas, tomando al toro por los cuernos”.

Durante las más de 12 horas que duró la audiencia, Mariana Moguel, quien permaneció sentada atrás de Rosario Robles, aunque salió con frecuencia de la sala por problemas de presión arterial, también escuchaba las acusaciones y señalamiento contra su madre, aparentando tranquilidad.

Fue una audiencia maratónica que cubrieron decenas de medios de comunicación y que inició a las 18:45 horas del lunes y en donde la defensa de la exfuncionaria federal presentó 32 datos de prueba.

Entre ellas, las llamadas por el juez de control como una “joya”, y que es la revelación que el excandidato presidencial del PRI José Antonio Meade Kuribreña tuvo conocimiento de las irregularidades que observó la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en la Sedesol.

Durante casi cinco horas, la defensa de Rosario Robles presentó sus datos de prueba, entre ellos, declaraciones y oficios, mismos que fueron descalificados por la ASF y la Fiscalía General de la República (FGR).

Pero los intentos de los abogados con sus datos de prueba se fueron desmoronando con los señalamientos del juez de control, quien no dudó en vincular a proceso a Rosario Robles Berlanga y poner en duda el arraigo que tiene en Ciudad de México, para garantizar que no escape del país, por lo que le decretó medida cautelar de prisión preventiva justificada en el penal de Santa Martha Acatitla.

Nos vieron la cara

“No tiene el manto protector de impunidad que tenía con Enrique Peña Nieto cuando le dijo ‘no te preocupes, Rosario’. (…) Qué bueno que dio la cara, lamentablemente lo hizo mucho tiempo después de que nos vieron la cara a todos los mexicanos”, reprochó la Fiscalía.

Un integrante del equipo de la defensa de Rosario Robles pidió respeto para su clienta y el juez le reconvino a que con otra situación similar lo sacaría de la sala.

En la audiencia, que concluyó a las 6:37 horas de ayer, el juez determinó que la FGR ofreció pruebas suficientes para demostrar que Rosario Robles conoció de las irregularidades cometidas en ambas dependencias y fue omisa, porque no hizo nada para detenerlas ni informó al presidente de la República.

El juez de control justificó su decisión asegurando que Rosario Robles nunca hizo nada por detener las irregularidades en las dos dependencias que encabezó.

Por su parte, el abogado Julio Hernández declaró que la decisión del juez es fruto de “argucias y artimañas”.

En declaraciones a Radio Fórmula, Hernández negó que Rosario Robles haya implicado al expresidente Enrique Peña Nieto y detalló que aunque dijo que había un canal de comunicación entre ellos “jamás dijo que había puesto de su conocimiento algún hecho que pudiera considerarse delictivo”.

El abogado también aseguró que la prisión preventiva no se justifica porque se la acusa de “un delito menor”, no hay evidencia de que no vaya a comparecer en posteriores audiencias ni que suponga un riesgo para la sociedad.

Por último, el litigante explicó que uno de los motivos por los que el juez tomó esta decisión fue porque durante la audiencia se acreditó un domicilio falso.

En entrevista en “Aristegui en Vivo”, Hernández Barros dijo: “A pesar de tener un arraigo de 30-40 años en Ciudad de México, de tener una casa que ha habitado en los últimos 25 años en Coyoacán… el juez determinó que estábamos mintiendo sobre el domicilio, que ella no vivía ahí, porque había un documento de una solicitud de licencia en otro domicilio… decidió que ella tenía un grandísimo riesgo de darse a la fuga, a pesar de que sus cuentas están congeladas, no tiene dinero para irse, no tiene intención de irse”.

Sosa, salvador melenudo

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