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Sana distancia, en el olvido

Sobre estas líneas

Capitalinos salen a las calles pese a las advertencias

CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— La advertencia porque haya un nuevo cierre de actividades por el aumento en el número de hospitalizaciones por Covid-19 en Ciudad de México pasó desapercibida para los capitalinos, quienes desbordaron las calles del Centro Histórico y en su mayoría desconocieron el anuncio hecho por las autoridades.

Tiendas y restaurantes estuvieron concurridos la tarde de ayer en el primer cuadro de la ciudad capital. La marea humana deambulaba con tranquilidad por calles como Madero. La Alameda Central, bajo los rayos del sol, lucía llena desde el centro cultural José Martí, en donde se pone el tianguis de juguetes hasta el Palacio de Bellas Artes.

Se observaba a hombres y mujeres, con gafas negras, sentados sobre las bancas de piedra de la Alameda, mientras niños se mojaban en las fuentes y sus madres platican. También los jóvenes se hicieron presentes, algunos en grupos jugaban desde sus celulares, caminaban sin cubrebocas. Incluso hubo espacio para la protesta, pues un grupo de personas se congregó a un costado de Bellas Artes para manifestarse, sin que se necesite la policía.

La advertencia de parar la reapertura pasó desapercibida. “No vi las noticias de ayer y no sabía que podemos regresar (al confinamiento)”, comentó la señora Laura. Añadió que será un hecho que se tenga que volver al confinamiento, pues la gente no está respetando las medidas. Opinó que tampoco existe una coordinación sólida por parte de las autoridades capitalinas, pues con el cierre de algunas calles, también aquellas en las que únicamente se permite un sentido, solamente generan más congregación de las personas. “Es muy probable [regresar al confinamiento] porque hay mucha gente en la calles, pero hay unos que no se cuidan, no traen cubrebocas”, describió.

Las tiendas comerciales de la calle Madero lucían llenas e incluso en un negocio, las personas hacían fila para ingresar. Metros más adelante, personal del Gobierno capitalino intenta controlar el flujo de la gente; sin embargo, en algunas zonas es imposible la sana distancia.

Ciudad de México registró esta semana un incremento en las hospitalizaciones generales y de terapia intensiva, por lo que la titular de la Secretaría de Salud local, Oliva López Arellano, advirtió que si se mantenía esta tendencia habrá nuevas restricciones y el cierre de algunos sectores económicos.

El viernes, el gobierno capitalino indicó que el semáforo epidemiológico permanecerá en naranja, por lo que se trata de la decimoséptima semana consecutiva, pero con alerta.

“Estamos en semáforo naranja con alerta por el comportamiento de las hospitalizaciones. En caso de que la tendencia al alza en la ocupación hospitalaria se mantenga, se está valorando permanentemente si sería necesario restringir algunas actividades de las permitidas, también el cierre de algunos sectores, la reducción de horarios y varias de estas cosas”, enfatizó.

De acuerdo con el informe Covid-19, hasta el 15 de octubre se registró un aumento en el número de ingresos, con 238 pacientes diarios, mientras que en septiembre fueron 227.

En cuanto a las hospitalizaciones en las unidades que atienden a pacientes con Covid-19 en la ciudad, se tiene una ocupación de 38.71%, que representa 2 mil 694 camas: mil 999 personas no intubadas y 695 intubadas.

La funcionaria comentó que esa es la razón por la que se mantendrá el color naranja en la semana del 19 al 25 de octubre.

"Tenemos suficiente disponibilidad de camas, tanto con ventilador, como camas generales, pero se rompió la tendencia hacia la baja y ha estado subiendo gradualmente. Entonces, por eso es alerta", explicó.

 

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