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“Sería suicida traerlo y no hacer nada”

El general Salvador Cienfuegos Zepeda

“Para México no existe el escenario de la impunidad”

CIUDAD DE MÉXICO (El Universal y AP).— El secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, aseguró que sería “casi suicida” traer al exsecretario de la Defensa Nacional Salvador Cienfuegos a México y luego no hacer nada, porque para eso mejor se hubiera quedado en Estados Unidos.

“El general Cienfuegos será sujeto a una investigación en México, por eso se pidió toda la información a Estados Unidos, no quiere decir que ya llegó a México y ya, no, está sujeto a un proceso de investigación, para eso se requirió la evidencia al Departamento de Justicia, de modo que para México no existe el escenario de impunidad”, dijo el canciller.

“Sería muy costoso para México haber optado por tener una conversación con Estados Unidos, lograr que se desestimaran por primera vez en la historia los cargos contra un exsecretario de la Defensa, que sea retornado a México y luego no hacer nada, sería casi suicida, para eso mejor no decimos nada, que se quede allá”.

Ayer, en la conferencia matutina, el canciller explicó que el gobierno mexicano es capaz de juzgar conforme a derecho a cualquier ciudadano y, en especial, a los más altos funcionarios. “El principio es que toda indagatoria, investigación, información, mensajes, todo lo que ocurre en territorio nacional que sea del conocimiento de una agencia de otro país con el que tenemos un convenio de cooperación que se basa en el respeto a la soberanía mutua, debe ser comunicado a México, está escrito desde 1992”. Ese, dijo, es el principio que México defendió en el caso del general Cienfuegos, más allá de las personas.

Las autoridades mexicanas dijeron el jueves que un acuerdo con Washington para regresar al exsecretario se aplicará a cualquier funcionario acusado de este tipo de actos de corrupción y ya no se les enjuiciará en Estados Unidos.

Esta declaración pondría fin a una tradición de décadas, en la que la mayoría de los casos notables de narcotráfico y corrupción han sido llevados a tribunales al norte de la frontera.

“Quienes resultan responsables de acuerdo a nuestras leyes, serán procesados, juzgados y en su caso sentenciados en México y no en otros países, y esa es la base que se ha alentado este acuerdo”, dijo Ebrard. “Es lo que se ha convenido, lo que se ha conversado, y lo que se ha sostenido con las autoridades de los Estados Unidos”.

La declaración de Ebrard no es clara en cuanto a si México continuará extraditando a acusados de narcotráfico para que afronten cargos en tribunales de Estados Unidos, como se ha hecho en el pasado, o si solo se refería a funcionarios acusados de colaborar con grupos narcotraficantes.

El martes, el Departamento de Justicia de Estados Unidos solicitó el retiro de los cargos de narcotráfico y lavado de dinero contra el general Cienfuegos, que fue devuelto a México en aras de conservar la cooperación transfronteriza.

La decisión tuvo lugar después de que, según varios medios, México había amenazado con expulsar al director regional y agentes de la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés).

El presidente López Obrador rechazó ayer esas versiones: “No amenazamos a nadie, lo único que hicimos fue expresar nuestra inconformidad. No amenazamos nosotros de expulsar a los agentes. Dijimos que queremos que se nos informe y que se respeten los acuerdos de cooperación”, agregó.

López Obrador añadió que “es una gran injusticia juzgar a inocentes”.

 

Caso Soberanía

El presidente López Obrador describió el caso como un asunto de soberanía nacional.

“No se puede permitir”

“No se puede permitir que agencias del extranjero juzguen a mexicanos si no hay pruebas”, afirmó el presidente.

“No son los poseedores...”

“No porque se trata de agencias o instancias de justicia de otros países es que ellos son los poseedores de la rectitud y la justicia”, aseveró.

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