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Suman 30 víctimas

Alan Domínguez

Exigen protección para las familias de los fallecidos

COATZACOALCOS (Xinhua y Notimex).— El saldo por el ataque a un bar perpetrado en la ciudad de Coatzacoalcos, Veracruz, aumentó a 30 personas fallecidas tras la muerte de un herido en un hospital, informaron ayer autoridades locales.

La Secretaría de Salud de Veracruz informó que un hombre de 19 años falleció en el hospital de la ciudad, donde era atendido por lesiones causadas por el incendio ocasionado el pasado martes en el bar El Caballo Blanco.

Tres personas heridas durante el ataque continúan internadas en hospitales en Coatzacoalcos y la ciudad de Veracruz, agregó el reporte de la dependencia estatal.

Unos cuatro hombres armados irrumpieron la noche del martes en el bar ubicado en un céntrico barrio de Coatzacoalcos para causar un incendio con gasolina y cerrar la puerta de salida de emergencia, lo que ocasionó que empleados y clientes murieran por sofocación o quemaduras, según las autoridades.

Acusan indiferencia

En otro tema, familiares de las víctimas acusaron a las autoridades de indiferencia y omisiones para recibir atención, así como garantizar su seguridad.

En conferencia de prensa, Alan Domínguez Muñoz, defensor independiente de los Derechos Humanos, aseveró que hasta el momento ninguna autoridad se ha acercado a los afectados para brindarles ayuda.

Por lo anterior, dijo, buscarán reunirse con el titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl González Pérez, y el presidente Andrés Manuel López Obrador para demandar la atención y justicia que les corresponde.

Los afectados evadieron a toda costa mostrar sus caras a las cámaras pues temen que si los identifican, la delincuencia organizada incurra en represalias.

Por ello, Domínguez Muñoz informó que exigirán la protección correspondiente conforme lo establecen la Constitución Mexicana y acuerdos internacionales, como el referido en el Sistema Interamericano de Protección de Derechos Humanos y la Convención Interamericana de los Derechos Humanos.

“Corresponde al Ministerio Público garantizar la adopción de medidas especiales destinadas a proteger la seguridad de las víctimas y cualquier sujeto procesal que intervenga en este proceso”, recordó.

El activista agregó que las víctimas deben recibir atención psicológica, cuando menos, para ayudar a afrontar este evento traumático, así como revertir sus efectos emocionales y ayudar a restablecer la respuesta social.

“Esta atención debe otorgarse hasta en tanto las condiciones de las víctimas sea restablecida a una situción medianamente similar a la que se encontraba antes de que ocurrieran estos hechos”, aseveró.

Anunció que las víctimas de este delito iniciarán un proceso de violaciones graves a sus derechos humanos, buscando que sea reparada y garantizada su seguridad, toda vez que existe un fuerte temor a represalias ante la inseguridad en que se vive en esta ciudad.

Señalan montaje

En la misma conferencia, la madre de Agustín Javier Ronson González rechazó que su hijo sea el dueño del centro nocturno El Caballo Blanco o que fuera “chapulín”, y acusó que todo se trata de un montaje.

Visiblemente molesta, pero de espaldas a las cámaras para no mostrar su rostro, acusó que se trató de una información falsa.

La mujer explicó que su hijo vivía en Veracruz y que se encontraba aquí debido a que sería sometido a una operación, y de paso iba a aprovechar para visitar a un familiar que se casaría, pero el sábado pasado en la noche fue levantado cuando comía en una taquería que se llamaba Mi Taquito.

“A mi hijo lo levantó una patrulla junto con un vecino”, dijo, por ello su hija acudió a ver por qué lo habían levantado, a lo que le respondieron que ya no sé podía informar nada y que acudiera al siguiente día.

“Yo me confié de que ahí lo tenían, porque a una vecina de por mi casa también se llevaron a una de sus hijas y la señora estaba metiendo su denuncia y me dijo ‘Vero, no te preocupes, ahí está tu hijo porque yo vi cuando lo metieron’”, explicó.

Sin embargo, no volvió a saber nada más de su hijo y antes de que se cumplieran las 72 horas le hablaron para pedirle 30 mil pesos por que liberaran a su hijo, “y yo digo, cómo es posible que a mí me estén pidiendo un dineral”.

Posteriormente se difundió un vídeo en donde su hijo aparece con unos encapuchados y es asesinado junto con otra joven, luego de que supuestamente confesara que era de Coatzacoalcos y que era “un chapulín”.

Y, aseveró: “A mi hijo lo mataron, no sé ni donde está su cuerpo y yo vengo a pedirle a la justicia que, así como le quitó la vida a mi hijo, así que me lo entreguen. Que me lo dejen tirado en cualquier lado, no importa a donde, pero que me lo den”.

Aseguró que los testigos vieron cómo a su hijo lo levantó la policía, sólo le tomaron las placas a la unidad que tenía las iniciales SSP, pero no se atrevieron a grabar a los agentes “porque son gente muy agresiva y hasta miedo da grabar, porque en seguida quieren golpearlo a uno”.

Por lo pronto, advirtió que acudirá con las autoridades de Derechos Humanos para pedir que le garanticen su seguridad y seguirá insistiendo en que se le entregue a su hijo del que, insistió, “no tiene ningún vínculo con la delincuencia organizada”.

El Mundo al día