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Tensión e incertidumbre en la espera para identificar víctimas

Personas ante una funeraria de Hidalgo, donde acuden a identificar cuerpos (Foto de Notimex)
Personas ante una funeraria de Hidalgo, donde acuden a identificar cuerpos (Foto de Notimex)

TLAHUELILPAN (EFE).— Con el semblante duro, roto por las largas horas de incertidumbre, familiares de las víctimas de la explosión ocurrida durante el intento de robo masivo de gasolina el viernes en Tlahuelilpan deambulan por los hospitales y funerarias de Hidalgo en busca de cuerpos carbonizados.

Familias enteras recorren los hospitales con la esperanza de que sus allegados estén heridos, mientras otros, con menos confianza, se amontonan afuera de las funerarias con el temor de que sus parientes estén entre los 79 muertos contabilizados oficialmente hasta ahora.

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Se teme que el número de fallecidos sea aún mayor, no solo porque varios heridos presentan quemaduras de gravedad sino por la cantidad de desaparecidos de entre los centenares de personas que acudieron al ducto de Pemex para extraer ilegalmente la gasolina.

Los nervios de los familiares son cada vez más visibles mientras unos y otros gritan nombres y aportan descripciones vagas como “hombre” o “mujer”, o aluden a prendas y complementos como “reloj” o “anillo” que ayuden a identificar a los muertos o heridos.

Descripciones y nombres

En la entrada de la “Funeraria El Ángel“, en el municipio de Tula, a unos 15 kilómetros de la zona cero de Tlahuelilpan, los familiares conviven angustiados mientras prosigue la retahíla de descripciones y nombres.

Algunos llevan más de un día sin obtener respuesta, aunque ya entraron varias veces a identificar y miraron varios cadáveres.

Germán García es uno de los hombres que espera, cubierto por una chamarra que le protege del viento mientras mira los ataúdes expuestos y piensa en su cuñado y su sobrino, a quienes no ve desde la explosión del viernes a las 19;00 horas.

“Ojalá no sea lo peor”

“Estamos esperando a ver qué nos dicen. Ojalá no sea lo peor y nuestros familiares estén bien”, explica.

Aunque ya le pesa el cansancio y se va evaporando la esperanza quiere seguir esperando para identificar a sus dos familiares para tener al menos el consuelo “de llevarse el cuerpo y darle sepultura”.

Apela a la calma y al valor

Germán ya entró varias veces después que le dieran “unas señas particulares” que asoció a su familiar, pero los cuerpos que le muestran no son de su cuñado ni de su sobrino, lo que le causa un alivio momentáneo.

Aun así, apela a mantener la calma y tener valor, pero también a estar lo más consciente posible para afrontar lo peor.

Busca a su hermano “vivo o muerto”

Ana María Cruz, una mujer de avanzada edad, cuenta en la misma funeraria que desde hace dos días lo único que le importa es encontrar a su hermano “esté vivo o muerto.”

Confiesa que le frustra no saber por qué sucedió la explosión, cuál fue el motivo exacto, algo que le causa mucho dolor como a tantas otras personas que comentan desesperadas que el intento del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador de acabar con el robo de gasolina ha creado desde hace dos semanas un desabastecimiento de combustible en muchos estados del país.

Ansiedad por el desabasto

La ansiedad creada por el desabastecimiento hizo que centenares de personas corrieran el viernes por la tarde a la toma clandestina de gasolina sin ser conscientes del riesgo de una explosión, que causó una bola de fuego que arrasó centenares de cuerpos.

López Obrador se comprometió a acabar con el robo de gasolina, que causa unas pérdidas anuales a Pemex de 65,000 millones de pesos.

Traslado en camiones cisterna

Al optar por extremar la vigilancia de los ductos y cambiar el método de distribución de la gasolina por el traslado de camiones cisterna se ha producido una escasez de gasolina en al menos 10 estados del país.

Según fuentes oficiales, hasta ahora hay 79 muertos y 66 personas continúan en centros médicos, y en uno de los dos grupos está el hermano de Ana María.

Esta mujer cuenta que esa noche recibió una llamada en la que le notificaban que su hermano estuvo presente en la toma clandestina de gasolina y que no lograban localizarlo.

“Antropología de los cuerpos”

Aldair Montes, agente del Ministerio Público que identifica cuerpos en la funeraria, informa que por ahora se encuentran haciendo la “antropología de los cuerpos” para tratar de identificarlos.

Agrega que son más hombres que mujeres y que no hay niños, solo algunos adolescentes de entre 15 y 18 años y, sobre todo, adultos.

Angustioso, triste y doloroso

“Es angustioso, triste y doloroso ver a las personas llorar por sus familiares. Afortunadamente muchas ya se llevaron a sus familiares”, asegura.

El trabajo de los peritos forenses proseguirá al menos hasta el lunes por la tarde, cuando se prevé haya terminado la agónica espera de los familiares.

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