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Trama inédita, ''bizarra''

Salvador Cienfuegos

Caso Cienfuegos, sin precedente en relación bilateral

CIUDAD DE MÉXICO (Xinhua).— Estados Unidos tomó una decisión sin precedentes en su relación de seguridad con México al desistirse de la acusación por narcotráfico por la que detuvo al exsecretario de la Defensa Nacional mexicano, Salvador Cienfuegos, manifestaron a Xinhua analistas.

Benítez Manaut, académico del Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN) de la UNAM, señaló que era inusual y “casi único” que el Departamento de Justicia de Estados Unidos retirara los cargos contra Cienfuegos para liberarlo y que México sea el que lo investigue.

Cienfuegos, un general de 72 años, regresó la noche del jueves a México en una aeronave del gobierno estadounidense, apenas horas después de que la jueza federal en Nueva York que conoció del caso admitió el desistimiento presentado por los fiscales.

El general que encabezó el Ejército mexicano de 2012 a 2018 había estado detenido desde el 15 de octubre pasado, cuando fue arrestado tras aterrizar con su familia en el aeropuerto de Los Ángeles, California, bajo acusaciones de lavado de dinero y tráfico de drogas para un cártel.

Benítez Manaut recordó que el desistimiento llegó tras una reclamación de México a Washington porque no le informó de la pesquisa que llevó al arresto de Cienfuegos, a pesar de que un acuerdo de cooperación estipula la comunicación sobre posibles ilícitos cometidos en territorio mexicano.

El Ejército, que Cienfuegos dirigió en el gobierno del expresidente Enrique Peña Nieto, es la institución que carga sobre sus espaldas la mayor parte del combate al narcotráfico en México y tiene una cooperación con el Pentágono que sería difícil reconstruir si se pierde, expuso el experto.

“El comunicado conjunto es muy claro que por el caso judicial de una persona no se podía afectar la relación de cooperación de defensa México-Estados Unidos”, agregó el académico del CISAN de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, afirmó el jueves, en su tradicional conferencia matutina, que su gobierno intervino “en materia política, diplomática” para expresar una inconformidad porque la detención se hizo sin conocimiento de la parte mexicana. “Pero aquí, además, está de por medio el prestigio de una institución fundamental para el Estado mexicano, que es la Secretaría de la Defensa, las fuerzas armadas, y no es cualquier cosa, no podemos nosotros permitir, sin elementos, que se socaven nuestras instituciones fundamentales”, dijo el presidente.

Para el consultor en seguridad Carlos Mendoza toda la trama de la detención ha resultado inédita para la relación bilateral y, por la forma en la que Estados Unidos la realizó, representaba un antecedente negativo para la cooperación contra el crimen organizado.

Las autoridades estadounidenses acusaron a Cienfuegos de supuestamente proteger al cártel de la droga “H-2”, con base en el estado de Nayarit, a cambio de sobornos de 2015 a 2017, pero la pesquisa se basa, en parte, en testimonios de delincuentes que resultan poco creíbles, indicó el especialista.

Mendoza planteó que “muy probablemente” autoridades estadounidenses buscaban un efecto mediático con la detención de Cienfuegos, que tuvo una trayectoria de cinco décadas en el Ejército, sin que midieran las consecuencias de los efectos que generaría en México. “Es algo sin precedentes, creo que fue una lectura incorrecta en la detención que llevó al cabo el gobierno de Estados Unidos, no midieron el alcance que tendría en una estructura tan vertical como el Ejército mexicano y una institución que goza de prestigio”, expuso el analista.

Cienfuegos regresó al país en calidad de un ciudadano en libertad, pero continuará bajo una investigación que la Fiscalía General de la República (FGR) abrió a partir de información del caso entregada hace unos días por el Departamento de Justicia.

Por la mañana de ayer, el canciller mexicano Marcelo Ebrard afirmó que no habrá un escenario de impunidad y sostuvo que “sería casi suicida” para México no realizar la investigación, luego de haber optado por conversar con Estados Unidos y lograr que se desestimaran los cargos en ese país.

“No estamos defendiendo a una persona (...) Lo que está defendiendo México es un principio. La persona, el general Cienfuegos, va a ser sujeto a una investigación en México”, dijo el canciller.

El exfiscal mexicano contra el crimen organizado Samuel González explicó que la información entregada por Estados Unidos servirá para que la fiscalía general inicie y profundice la pesquisa, que, añadió, deberá ser convincente ante la responsabilidad del caso que México asumió.

La relación en seguridad entre México y Estados Unidos ha tenido en décadas pasadas tensiones por distintos hechos que enfrentaron a funcionarios de los dos países, pero el inesperado giro que tomó el caso de Cienfuegos es una situación que no se había vivido, coincidió González.

“Ha sido un giro, como dirían los franceses, bizarro, muy extraño. Es un tema, desde su aprehensión para acá, muy raro”, manifestó el exfiscal, quien es abogado y consultor en seguridad.

La Seido Ya depuran las pruebas

La Seido ya depura las pruebas enviadas por Estados Unidos contra Salvador Cienfuegos.

Subprocuraduría

De acuerdo con fuentes federales, la carpeta de investigación iniciada por la FGR fue radicada en la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (Seido), encabezada por Alfredo Higuera Bernal.

Revisa documentos

Como parte del proceso, la Seido revisa los documentos enviados por Estados Unidos para determinar qué pruebas pueden ser utilizadas contra el general Cienfuegos y si éstas son suficientes como para sostener una acusación o si es posible conseguir más evidencias.

Miles de mensajes

Las pruebas que el gobierno estadounidense reunió contra Cienfuegos se componen de miles de mensajes que lo implican en las operaciones del Cártel H2.

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