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Un termómetro de la violencia

Mujeres sostiene carteles durante una marcha el 2 de febrero en protesta por las agresiones en el Metro

Metro capitalino, foco de agresiones hacia las mujeres

CIUDAD DE MÉXICO (EFE).— Usado por millones de pasajeros cada año, el Metro de Ciudad de México se ha convertido en un foco de agresiones y secuestros de mujeres, un termómetro de la creciente violencia que enfrentan en la capital y en el territorio nacional.

Como si se tratara de un secreto oculto que al final sale a la luz, las denuncias han aumentado y este popular sistema de transporte se ha convertido, muy a su pesar, en un reflejo de la inseguridad que padecen las mujeres en el país.

La alarma saltó a finales de enero cuando en redes sociales se desató una ola de denuncias ante presuntas agresiones, abusos sexuales e intentos de desaparición en el popular Sistema de Transporte Colectivo (STC).

El 1 de febrero, el Gobierno capitalino anunció que reforzaba la seguridad en esta red, conformada por 12 líneas, con elementos de seguridad y de investigación para prevenir los ataques. Y también se informó que se buscaría conectar las cámaras de vigilancia del Metro con la del C5, el centro capitalino de control.

Para presionar al Gobierno capitalino y visibilizar la problemática, el pasado 2 de febrero miles de mujeres se manifestaron para demandar un alto a los feminicidios y a los intentos de secuestro, con el afán de reflejar ante la sociedad las agresiones.

De acuerdo con la ONU, en México asesinan diario a nueve mujeres. Y solo en enero, se produjeron 133 casos documentados como feminicidios, tipificado como muerte violenta de mujeres por razones de género.

La Procuraduría General de Justicia de la capital del país informó sobre la apertura de 11 carpetas de investigación, principalmente por tentativa de privación de libertad, solo en los primeros cinco días del dispositivo especial aplicado.

Según la fiscalía, el perfil de las víctimas son mujeres de entre 20 y 25 años, delgadas, de cabello largo y con la piel morena clara. Según testimonios, una o varias personas, en su mayoría hombres, sujetan a las mujeres mediante amenazas en los andenes de las estaciones y cuando comienza el forcejeo intentan simular que es “una pelea de pareja”.

Tiffany, de 15 años, fue secuestrada al salir de una estación y abandonada horas después en las cercanías de otra parada del Metro. Otra joven de 20 años explicó que al salir del Metro un grupo de hombres la metió en un auto y, tras sufrir tocamientos y vejaciones, fue puesta en libertad al descubrir que tenía una cesárea. Según declaró ante la fiscalía, y recogen medios, los presuntos secuestradores, al ver la marca en la piel, dijeron: “Así, ya no nos sirve”.

La violencia contra las mujeres va en aumento en la Ciudad de México y los feminicidios aumentaron 8 % en 2018, una cifra que encaja con el alza de violencia que padece la capital, de acuerdo con datos de la ONG Semáforo Delictivo.

Para documentar este crecimiento de los delitos en el Metro, la plataforma Serendipia publicó a finales de enero un mapa alimentado por denuncias ciudadanas de intentos de secuestro.

 

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