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Se cumplen 36 años de la alerta de sida en México

alerta de sida en México en 1983
De 1983 a 2018 un total de 203,312 personas se enfermaron de sida en México

Este 2019 se cumplen 36 años de que la Secretaría de Salud de la Federación dio la alerta por sida en México.

El aviso federal evidenció la incertidumbre y el temor que causó la enfermedad desde que surgió, por desconocida, contagiosa y mortal.

“Con motivo del surgimiento de un nuevo padecimiento fatal, en donde quedan muchas incógnitas por resolver, el que se está diseminando rápidamente y el cual ha sido denominado Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), calificado como la enfermedad de transmisión sexual más amenazadora que se ha encontrado hasta la fecha, la Dirección General de Epidemiología ha considerado conveniente difundir por este medio las características clínicas y epidemiológicas más importantes, con el propósito de instalar y mantener una vigilancia epidemiológica permanente sobre esta nueva enfermedad”, alertó la Secretaría de Salud en su boletín “Epidemiología” del mes 15 de marzo-15 de abril de 1983, hace 36 años.
Esa misma fecha, la SSA informó que los brotes epidemiológicos en México aumentaron de 48 en 1981 a 74 en 1982.

Hace 37 años, en 1982, los mexicanos padecieron por brotes de ántrax, brucelosis, botulismo, conjuntivitis hemorrágica, dengue, dermatosis de Berloque, enfermedad febril exantemática, escarlatina, fiebre tifoidea, gastroenteritis, hepatitis, intoxicaciones por alimentos (por escherichia coli, escherichia coli y estafilococo, solo estafilococo, por karwinskia humboldtiana y por organofosforados), por amoníaco, y por cloro, parotiditis (“paperas”), poliomielitis, rubéola, salmonelosis, sarampión, tosferina, triquinosis y varicela.

Algunas de esas enfermedades hoy prácticamente están erradicadas gracias al Esquema Básico de Vacunación, pero fue en ese contexto en el que “aterrizó” el sida en México.

El mapa del sida en 1983

alerta de sida en 1983
La alerta de sida en México en 1983

“Los primeros casos (de sida) registrados se descubrieron en los Estados Unidos de Norteamérica, en homosexuales y en inmigrantes haitianos. Sin embargo, en ese mismo país se identifican como focos de mayor importancia San Francisco, California; Chicago, Illinois, y Nueva York, Nueva York, pero numerosos casos ya han sido encontrados en otras ciudades de Estados Unidos y en Londres, París, Bruselas, Amsterdam, Copenhague, Estocolmo, Berlín y África del Norte. Se cree que muchos contactos pudieran estar en incubación, pues este período es tan largo como 15 meses o más”, advirtió la SSA a la comunidad médica de México en 1983.

“La infección no está restringida a los homosexuales, a pacientes adictos a drogas intectables y a pacientes con hemofilia (con tratamiento con productos sanguíneos), sino también afecta a las mujeres (en pareja marital) y niños (probablemente por transmisión durante el período perinatal”, añadió.

Miedo en la comunidad médica

“El curso es fatal en casi todos los pacientes. Esta situación causa temor no solo en los contactos sino también en médicos, enfermeras y técnicos de laboratorio que están en contacto con sangre o sus productos. Hay una creciente ansiedad entre las personas que cuidan a los pacientes de sida por el riesgo desconocido de infección. Se espera para 1983 un aumento dramático de la tasa de incidencia de esta enfermedad”, admitió la SSA.

Al darse la alerta en 1983, no se sabía del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) y con lo poco que se conocía se comparó al sida con la hepatitis B y pintó un cuadro desolador de enfermedades “malignas” y “atípicas”.

La alerta de sida en 1983
La alerta de sida en 1983

El sida, “como la hepatitis B”

La SSA publicó la siguiente ficha epidemiológica del sida en 1983:

Agente causal: No ha sido identificado”.

Transmisión: Parecido a la hepatitis B”. (Ésta es una enfermedad sexual que se transmite por secreciones).

Período de incubación: Aproximadamente 15 meses, aunque se han conocido casos con incubación de 22 a 26 meses”.

Diagnóstico:

—Síntomas generales (no suficientes para el diagnóstico): malestar general, pérdida de concentración en la actividad mental, diarrea, pérdida de peso, febrícula, linfadenopatía generalizada, gran incremento de la sedimentación globular.

—Diagnóstico específico: importante deterioro en la inmunidad celular por inversión de la relación de las células T cooperadoras y T supresoras. La respuesta inmune humoral no es afectada.

—Patología concurrente: Sarcoma de Kaposi, formas graves, incluyendo manifestaciones atípicas; infección de citomegalovirus, neumonía por pneumocystis carinni, herpes simple grave y diseminado, candidiasis en forma diseminada, infecciones por micobacterias atípicas, toxoplasmosis severas y formas incaracterísticas, diferentes tipos de enfermedades malignas incluyendo linfoma, otras manifestaciones atribuibles a deficiencias de células T.

—Hallazgos eventuales: Los pacientes homosexuales frecuentemente muestran marcadores para hepatitis B y reacciones para sífilis sugestivas de enfermedad previa o infección activa.

Curso: La muerte ocurre en el mayor número de casos, por una infección de gérmenes oportunistas de los mencionados en patología concurrente.

Tratamiento: La terapia consiste en el tratamiento de las infecciones oportunistas y en cuidados generales. Medidas para la estimulación del aparato inmune, apenas están en proceso de evaluación clínica.

Medidas de prevención: aislamiento del paciente, seguimiento de los contactos (parejas sexuales) disponibles por lo menos durante 15 meses, observación continua de los contactos (el estado de inmunidad debe ser evaluado en intervalos apropiados, chequeo rutinario de la sangre de donantes”.

El enfermo de sida, a aislamiento

En el México de 1983, los médicos se enteraron que debían poner en cuarentena al paciente que presentaba ciertas patologías y poner bajo la lupa a sus pareja sexuales durante un lapso de 15 a 26 meses.

En ese entonces, la comunidad médica no contaba con los medicamentos retrovirales ni con la prueba de detección “Elisa”.

El sida, de notificación obligatoria

Para que no quede duda, la SSA fue explícita. “Las medidas de salud pública incluyen la obligación de notificar casos y seguir todos los contactos para prevenir una mayor diseminación.

“Para ello se requiere una gran cooperación de todos las instituciones, organismos y establecimientos de salud, oficiales, de seguridad social y privados, a través de un intercambio continuo de información sobre la incidencia de la enfermedad y medidas adecuadas para el control de la transmisión”.

La experta en sida en 1983

En 1983, la autoridad científica o la experta en sida fue una institución europea.

alerta de sida en 1983“La información que aquí proporcionamos se basa en un resumen elaborado por la Union Internationale contre les maladies y vénériennes et les tréponématoses, que tiene su sede en Viena, Austria”, se destacó en el boletín “Epidemiología”.

Se trató de la Unión Internacional contra las enfermedades venéreas y treponematosis. Este último término es el nombre genérico para designar a las enfermedades infecciosas producidas por bacterias pertenecientes al género treponema (los padecimientos pian, pinta y bejel).

Cómo se trató el sida al principio

La alerta de sida en 1983

En última instancia, al dar la alerta la SSA reconoció sus limitación ante el sida y los servicios que podía ofrecer a los pacientes.

“En México, no tenemos conocimiento de esta enfermedad. El diagnóstico puede ser difícil; sin embargo, su sospecha debe ser notificada con el fin de llevar a cabo estudios complementarios.

“Los casos de sarcoma de Kaposi habitualmente se diagnostican en servicios especializados de dermatología o medicina general, para después ser canalizados a oncología; las infecciones oportunistas son llevadas, en primera o segunda instancia, a los servicios de infectología, sobre todo de hospitales de segundo y tercer nivel de atención.

“Parece pertinente que estos servicios (dermatología, oncología e infectología) realicen un análisis cuidadoso, por trimestre, de las enfermedades que pueden ser atribuidas al sida, de los últimos tres años, y registrar los casos nuevos que se vayan presentando; esto puede servir de orientación para sospechar primero y aceptar o rechazar después que la enfermedad ya está presente”, concluyó el boletín de la alerta de sida.— Flor de Lourdes Estrella Santana

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