Salud

Peligro por la orina de animales

La época de lluvia eleva los casos de la leptospirosis
martes, 21 de junio de 2022 · 01:30

Las condiciones de temperatura, humedad y agua favorecen que las bacterias sobrevivan durante varias semanas en el ambiente, como es el caso de aquélla que causa la leptospirosis y que se transmite de animales a humanos, razón por la cual ese padecimiento suele presentarse de manera más frecuente en época de lluvias.

Se puede decir que la leptospirosis es una enfermedad olvidada en Yucatán, pues poco se habla de ella, y cuando se presenta muchas veces el diagnóstico resulta errado, pues se confunde con otros padecimientos.

La doctora María Fidelia Cárdenas Marrufo, responsable del Laboratorio de Enfermedades Infecciosas y Parasitarias de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Yucatán, indica que la bacteria Leptospira se transmite a las personas con facilidad a través del agua y suelo contaminados por la orina de animales enfermos silvestres y domésticos, incluidas mascotas como los perros.

Entre los animales de transmisión más comunes se cuentan ratas, ratones, perros, cerdos, vacas y caballos, entre otros.

Las infecciones generalmente ocurren todo el año, pero son más frecuentes durante la temporada de lluvias, cuando las condiciones ya citadas favorecen que las bacterias sobrevivan por más tiempo.

Explica que el riesgo de adquirir la leptospirosis es mayor cuando se tienen heridas en la piel y raspones, se camina descalzo en lodo, pantanos y aguas estancadas, o se baña en ríos, charcas y depósitos naturales de agua que puedan estar contaminados con la orina de animales enfermos.

Detalla que esto ocurre porque muchas veces los animales silvestres acuden a abrevar a esos sitios y al tiempo que beben el líquido también orinan, de manera que si son portadores de la bacteria la expulsan en la orilla, donde la temperatura y el índice de acidez de la tierra son ideales para que la bacteria sobreviva.

Cuando una persona tiene contacto con el área y presenta alguna herida, como un corte o raspón, corre riesgo de adquirir la enfermedad.

La bacteria también puede alojarse en las mucosas como ojos, boca y nariz, ya que es muy pequeña.

No obstante, puntualiza que es considerada una enfermedad de personas que trabajan en exteriores o con animales, como campesinos, veterinarios, cuidadores de animales, personal de alcantarillados, rastros y granjas pecuarias, y militares. También se ha documentado en personas que realizan actividades recreativas en agua dulce, como nadar y navegar en balsas o kayak, y en quienes practican los llamados ecorretos. De igual manera, en personas con viviendas precarias e inadecuada disposición de basura o desechos domiciliarios, lo que favorece la presencia de fauna nociva como roedores.

Con respecto a las manifestaciones clínicas de la enfermedad, la doctora Cárdenas Marrufo señala que hay amplia gama de síntomas, como fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, muscular, articular y abdominal; vómito y diarrea, que pueden confundirse con males propios de regiones tropicales, entre ellos dengue, influenza y rickettsiosis.

En ocasiones las personas pueden presentar síntomas por tres días y, luego de tomar analgésicos, superar la enfermedad sin problemas; pero también pueden registrarse casos más severos en los que haya ictericia (piel y ojos amarillos, por lo que se puede confundir el padecimiento con la hepatitis), sarpullido y ojos enrojecidos.

La leptospirosis llegaría a causar la muerte si no se atiende a tiempo, alerta la experta.

Esta enfermedad es considerada una zoonosis endémica en Yucatán, causada por bacterias espiroquetas del género Leptospira; reconocida por la OMS como una de las enfermedades emergentes de importancia mundial por el compromiso de la salud humana y animal y sus repercusiones económicas.

Comparte que, de acuerdo con la OMS, el número de casos de leptospirosis en humanos en el mundo no ha sido completamente documentado, dado que en varios países no se dispone de sistemas de vigilancia y estadísticas para esta enfermedad, y en varias zonas no es correctamente diagnosticada.

El primer reporte de leptospirosis en México se realizó en pacientes de Mérida, en 1920, por el doctor Hideyo Noguchi, en un supuesto brote de fiebre amarilla.

Investigaciones realizadas en el Laboratorio de Enfermedades Infecciosas y Parasitarias de la Facultad de Medicina de la Uady reportan prevalencias de la enfermedad que van de 14.2 al 27.7 por ciento de seropositividad en humanos y, en general, en animales reservorios de 30.5%.

En el período 2010-2021, el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Sinave) ha reportado 3,336 casos de leptospirosis en el país, siendo Sinaloa, Tabasco y Veracruz los estados con mayor número.

Sin embargo, esta cifra solo es un aproximado, debido a la falta de notificación y al subdiagnóstico por desconocimiento de la enfermedad.— IRIS MARGARITA CEBALLOS ALVARADO

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