Usar protector solar, así como sombrillas y lentes son algunos consejos para el cuidado de la piel de los rayos UV y prevenir el melanoma
Usar protector solar, así como sombrillas y lentes son algunos consejos para el cuidado de la piel de los rayos UV y prevenir el melanoma

Sin importar dónde se viva o el color de piel, todas las personas están expuestas a presentar melanoma, un tipo de cáncer de piel que se origina generalmente por la exposición al Sol, específicamente a los rayos UV.

Personas que suelen estar más expuestas al Sol por su trabajo, como albañiles, campesinos y vendedores, pueden tener más riesgo de melanoma si no se protegen.

La doctora Gabriela Alamilla García, oncóloga del Instituto Nacional de Cancerología, explica que el melanoma es una neoplasia generada principalmente en la piel, pues de los melanocitos que dan color a ésta se deriva el padecimiento.

A menos melanocitos más blanca es la piel y mayor el riesgo, lo cual no quiere decir que una persona con mayor cantidad de melanina no pueda tener la enfermedad, puesto que los principales factores de riesgo son la exposición a la radiación UV del Sol, también presente en las camas de bronceado —que no es una práctica tan común en el país— y en las lámparas UV utilizadas al colocar uñas postizas. Esto no significa que necesariamente no deban usarse, pero a mayor uso más riesgo.

La oncóloga explica que la radiación UV atraviesa la piel generando cambios celulares, y al replicarse estos cambios hacen que las células crezcan de manera descontrolada y haya alteraciones a causa de los rayos UV en las células de la piel.

Principalmente es evidente en las áreas de piel que están expuestas al Sol. En México la incidencia mayor es la de tipo acral, que se presenta en extremidades: las manos, los pies y la parte cercana a las uñas.

De ahí la importancia de revisar una lesión, un lunar que aparece de repente, que cambia o va creciendo.

Acudir a una evaluación con el dermatólogo es lo mejor en estos casos, para someterse a una revisión adecuada, y la realización de una biopsia, si es necesario.

Conocer su piel

La entrevistada señala que es importante que las personas conozcan su piel, si tienen lunares, dónde los tienen y si cuentan con más de 100 deben estar conscientes de que su riesgo es mayor de desarrollar melanoma.

También es necesario estar atentos a las características de los lunares, para lo cual existe un método que se resume en ABCDE.

La letra A se refiere a la asimetría, hay que sospechar de malignidad cuando un lunar tiene forma irregular.

B, de borde, se sospecha de cáncer cuando se tienen bordes irregulares.

C, color, cuando el color es parejo u homogéneo hay menos riesgo de que sea maligno, pero si tiene diferentes tonos, en un lado es café o más negro, debe ser motivo de alarma y evaluación.

D, diámetro, un lunar o lesión de más 6 milímetros también debe ser evaluado por el médico dermatólogo.

E, evolución, si es de reciente aparición y está creciendo, si tiene tiempo pero aparecen cambios repentinos, esto puede ser un signo de malignidad.

La especialista indica que el melanoma tiene una incidencia casi igual entre los hombres y las mujeres, aunque es ligeramente mayor en los primeros.

Protección solar

La edad más frecuente de aparición de la enfermedad es en la sexta o séptima décadas de la vida, pero puede presentarse en personas más jóvenes, aunque en estos casos suele aparecer no por exposición al Sol, sino debido a las mutaciones.

Quienes se exponen mucho al Sol porque tienen un trabajo al aire libre, como los albañiles, la gente del campo y los vendedores, por ejemplo, deben —al igual que las personas en general— protegerse de la cantidad de radiación que reciben usando protectores solares.

Lo aconsejable es usar un factor de protección solar al menos de 30, pues menos de eso carece de eficacia; uno de 50 es suficiente. En el caso de las personas que están tan expuestas a los rayos UV, lo ideal es reaplicarse protector cada hora o dos horas.

También se recomienda usar ropa de manga larga de colores claros y usar sombreros, pues aunque la persona se ponga protector en la cara no se debe olvidar que hay que proteger igualmente la cabeza, ya que ahí también hay piel, y es más difícil identificar un melanoma en el cuero cabelludo.

De igual manera se sugiere el uso de lentes de Sol si la actividad lo permite.

La doctora Gabriela Alamilla manifiesta que la exposición al Sol puede acarrear otro tipo de problemas, como los tumores en la piel, y en general otros tipos de cánceres en la piel, aunado a que la sobreexposición al Sol ocasiona envejecimiento prematuro, manchas en la piel y otros daños.— IRIS MARGARITA CEBALLOS ALVARADO

Cáncer de piel Más detalles

La doctora Gabriela Alamilla García habla del melanoma, un tipo de cáncer de piel.

Cifras

La entrevistada apunta que el melanoma es el cáncer de mayor incidencia en el país puesto que se presentan 2 mil casos al año, pero la cifra sería mayor porque se cree que hay casos que no se diagnostican. A causa de esto, se calcula que en realidad son 2,200 nuevos casos al año y la mortalidad es del 40%, puesto que muchos casos son detectados en etapas avanzadas. Esto la hace una enfermedad que está cobrando muchas vidas, tan es así que se considera que en el país cada 12 horas muere una persona a causa del melanoma.

Mayor riesgo

Aunque pudiera pensarse que en los lugares de costa, donde los habitantes están más expuestos al Sol, tienen más riesgo de melanoma, en realidad no es así, la incidencia es mayor en las zonas urbanas por dos factores principales: hay una mayor densidad de población y la radiación UV es mayor en lugares con más altura sobre el nivel del mar. Un nivel de rayos UV considerado no tan dañino es de 6, pero, por ejemplo, Ciudad de México reportó el viernes recién pasado una radiación UV de 7 y Mérida de 6.

Horario

De 12 a 16 horas del día hay niveles más altos de radiación, por ello la protección solar es indispensable.

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