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Aparición de demencia

La obesidad es una enfermedad compleja que consiste en tener una cantidad excesiva de grasa corporal y no es solo un problema estético. Es un problema médico que aumenta el riesgo de enfermedades.

La obesidad podría acelerar esta enfermedad

Un estudio que ha analizado a más de un millón de mujeres durante casi dos décadas ha descubierto que la obesidad en la mediana edad está relacionada con un mayor riesgo de demencia a largo plazo.

Por contra, otros factores como la mala alimentación y la falta de ejercicio no. El estudio se publica en “Neurology”.

Estudios previos ya había sugerido que una dieta pobre o la falta de ejercicio pueden aumentar el riesgo de demencia.

Según explica la autora del estudio Sarah Floud, de la Universidad de Oxford (Reino Unido), “nuestro estudio encontró que estos factores no están vinculados con el riesgo de demencia a largo plazo”.

Las asociaciones a corto plazo entre estos factores y el riesgo de demencia probablemente reflejen cambios en el comportamiento, como comer mal y estar inactivo, debido a síntomas tempranos de demencia».

Un estudio que ha analizado a más de un millón de mujeres durante casi dos décadas ha descubierto que la obesidad en la mediana edad está relacionada con un mayor riesgo de demencia a largo plazo. Por contra, otros factores como la mala alimentación y la falta de ejercicio no.

El estudio se publica en “Neurology”.

Estudios previos ya había sugerido que una dieta pobre o la falta de ejercicio pueden aumentar el riesgo de demencia.

El IMC es una medida del tamaño corporal de una persona en función de su altura y peso. Para el estudio, un IMC entre 20 y 25 se consideró adecuado y un IMC de 30 o más obeso.

Las mujeres que dijeron hacer ejercicio menos de una vez por semana fueron consideradas inactivas.

Aquellas que hicieron ejercicio con más frecuencia fueron considerados activos. La dieta habitual se usó para calcular su consumo de calorías.

Una vez recogidos los datos, los investigadores siguieron a las mujeres durante un promedio de 18 años.

Después de 15 años desde el comienzo del estudio, 18,695 mujeres fueron diagnosticadas con demencia.

Una vez que se ajustaron los datos por edad, nivel educativo, tabaquismo y otros, los investigadores descubrieron que las mujeres que eran obesas al comienzo del estudio tenían, a largo plazo, un riesgo 21% mayor de demencia en comparación con las mujeres con un IMC adecuado.

Entre las obesas, el 2,1% —3,948 de 177,991— fue diagnosticada de demencia. En cambio, la cifra fue del 1,6% en aquellas mujeres con un IMC adecuado.

Las mujeres que eran obesas al comienzo del estudio tenían, a largo plazo, un riesgo 21% mayor.

Investigación Datos

Los investigadores del estudio estiman que, actualmente, el 40% de los adultos estadounidenses tiene obesidad y el 18% obesidad severa.

Obesidad

La obesidad, y especialmente la obesidad severa, se asocian con mayores tasas de enfermedades crónicas y gastos médicos, y tienen consecuencias negativas.

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