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Diabetes favorece el crecimiento de células malignas

Las pacientes con diabetes tipo 2 tienen más riesgo de padecer una forma agresiva de cáncer de mama

Común factor de riesgo

 

El desarrollo de diabetes es un factor de riesgo para padecer cáncer, pues en la etapa de hiperinsulinismo, previo a la aparición de la enfermedad, se libera más insulina, encargada de regular la glucosa en la sangre, y esto favorece el crecimiento de células malignas.

Así lo explica la doctora Martha Rangel Hernández, médico educadora en diabetes por la Federación Mexicana de Diabetes, quien detalla que por ese motivo las mujeres con esa enfermedad tienen el 23% más de riesgo de padecer cáncer de mama y 38% más probabilidades de morir a causa de esta enfermedad, respecto a quienes no son diabéticas.

Precisa que en México hay 8.6 millones de personas viviendo con diabetes, y otro tanto que la padece pero no lo sabe, por lo que se estima que por cada 10 mexicanos hay dos con diabetes, uno lo sabe y el otro no.

De las personas con diabetes solo una de cada cuatro tiene un adecuado control de los niveles de glucosa, y el descontrol favorece la aparición de complicaciones.

Se asocia también a otras enfermedades, como la obesidad, que es “la madre” de la diabetes, la hipertensión y algunos tipos de cáncer, como el de mama.

La doctora explica que el 80% de los pacientes que diagnostican con diabetes tipo 2 tienen sobrepeso y obesidad, pero antes de presentarse la diabetes existe algo llamado hiperinsulinismo, cuando el cuerpo intenta mantener los niveles normales de glucosa por la alta ingesta de calorías y libera gran cantidad de insulina.

Este proceso, y si la insulina es una hormona que ayuda a regular los niveles de glucosa en la sangre, también favorece el crecimiento de las células, particularmente las malignas.

Por ello padecer diabetes predispone a cáncer de mama, y a otros tipos de cáncer como el de hígado, que desarrolla insuficiencia hepática o hígado graso que se puede convertir en cirrosis.

Martha Rangel manifiesta que hay artículos médicos que refieren que el 30% de los cánceres son prevenibles, por lo que se debe trabajar en los factores de riesgo.

“En el caso del cáncer de mama, si hay un antecedente familiar en la rama materna, es decir que la madre o la abuela hayan padecido esta enfermedad, se considera un factor de riesgo importante, al igual que el uso de hormonas por período prolongado, el inicio temprano de la menstruación, la menopausia tardía (más de 40 años menstruando), tener el primer embarazo después de los 30 años, no tener hijos, o no haber lactado, así como el sobrepeso, la obesidad, el alcoholismo y el sedentarismo”, expresa la doctora.

Otra situación que se presenta con el cáncer de mama es que el tratamiento llega a hacer susceptible a las pacientes de desarrollar diabetes, pues la quimioterapia favorece la resistencia a la insulina, no la aprovecha adecuadamente el cuerpo y esto pude llegar a alterar los niveles de glucosa.

El uso de esteroides para tratar el cáncer también puede causar alteraciones al metabolismo de la glucosa que favorecerían el desarrollo de diabetes. Ante esto, las pacientes que son diagnosticadas con cáncer de mama deben vigilar de manera estrecha la glucosa.

Hay factores de riesgo modificables para prevenir estas enfermedades, como llevar un estilo de vida saludable, con alimentación balanceada, disminución del consumo de alimentos ultraprocesados, con alto contenido calórico y evitar las bebidas azucaradas, consumir más frutas y verduras, y evitar el sedentarismo.

Enfatiza que hacer una hora diaria de ejercicio, al menos cinco días a la semana en el caso de niños y adolescentes, y mínimo 30 minutos en el de los adultos, es parte fundamental de un estilo de vida saludable.— IRIS CEBALLOS ALVARADO

 

De un vistazo

Modifican a las células

El sobrepeso y la obesidad, indica Martha Rangel , causan una inflamación en la que hay una mayor producción de toxinas en el organismo, que no se desechan de manera adecuada, y dichas toxinas propician que las células sanas se modifiquen. Aunado a ello, se ha visto que el tejido graso produce hormonas, lo que ayuda al desarrollo de tumores.

Tener el control

Afirma que el ser humano es frágil y se enfermará en algún momento, pero si por ejemplo, ya se vive con diabetes, la clave es tener un buen control, pues en el cáncer de mama se ha visto que las células cancerosas consumen y metabolizan la glucosa 200 veces más que una célula normal, por lo que si hay descontrol metabólico, hay crecimiento del tumor.

 

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