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El 4.2 por ciento de los mexicanos sufre depresión

Según la OMS

“Solo quería estar acostada, estaba de mal humor, no lloraba, sólo estaba como en automático, paralizada, pensaba que ya nada tenía por hacer”, expresa Erika de la Vega, presentadora, actriz y conductora de televisión venezolana, al dar su testimonio de cómo la depresión afectó su vida.

La comunicadora fue una de las invitadas a la conferencia sobre depresión organizada por un laboratorio farmacéutico para concienciar sobre esta enfermedad, para que deje de ser motivo de estigma y tabú, y enfatizar la importancia de acudir con un especialista y recibir tratamiento.

La depresión es la principal causa de discapacidad a nivel mundial y es una de las enfermedades mentales más subdiagnosticadas.

Más de 300 millones de personas en el mundo tienen depresión y en América Latina la depresión afecta a más de 20 millones de personas.

En México se estima que afecta al 4.2% de la población, siendo que seis de cada 10 no reciben tratamiento.

El doctor Gerardo García Bonetto, presidente del Capítulo de Trastornos Bipolares y otros Trastornos del Humor de la Asociación Argentina de Psiquiatría, explica que la depresión se ha designado como un síntoma prevalente en la psicopatología y altamente inespecífico, que se presenta en muchas condiciones de la psicopatología.

Sin embargo, también se nombra de esta manera a una enfermedad en singular, la depresión como un trastorno depresivo mayor, que es la principal causa de discapacidad en el mundo, de acuerdo con la evaluación de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El especialista García Bonetto indica que el principal problema es que del 30 al 40% de los casos no son diagnosticados.

Puntualiza que el padecimiento se caracteriza por una profunda tristeza y pérdida del interés general de obtener placer en las actividades que antes sí daban.

“Esos son los síntomas centrales, pero no los únicos, pues a esos se suman otros como trastorno de peso, ya sea aumento o descenso del mismo, trastornos del sueño, hipersomnia o necesidad aumentada de dormir, o bien insomnio o la imposibilidad de conciliar el sueño”, dijo.

También se registran cambios en la parte psicomotora, pues el paciente está como enlentecido en sus movimientos o por el contrario muy inquietos.

“Muchos síntomas van de un extremo a otro, y frecuentemente no faltan los sentimientos de fatiga, cansancio, falta de energía, irritabilidad, disminución de la concentración y suele haber pensamientos en torno a la muerte, no necesariamente ideas suicidas, pero sí el pensar que sería mejor estar muerto”, añadió.

Todo ello habla de que la depresión no es solo estar triste, sino que va más allá, afecta de manera severa la vida de una persona.

La etimología de la enfermedad todavía no está velada, pero se ha avanzado bastante en este tema y saben que hay una disposición genética que otorga al individuo susceptibilidad para que en presencia de factores determinantes se produzca ese padecimiento, como resultado de una cascada de acontecimientos que terminan en un trastorno depresivo mayor.

En un tercio de los casos los pacientes tendrán otros episodios depresivos a lo largo de su vida.

También existe resistencia al tratamiento, lo que significa que quienes son diagnosticados y reciben terapia, no siempre salen del cuadro depresivo, pero ahora ya se tiene una nueva molécula, que en conjunto con otros antidepresivos orales mostraron eficacia para tratar este tipo de casos.

Camila Zuluaga, influencer, presentadora y bloguera de Colombia, también compartió su testimonio sobre la depresión que sufrió y contó que no le daban ganas de comer, bañarse, vestirse, peinarse: “Era absurdamente difícil hacer las cosas de la cotidianeidad”.

Cuenta que le costó aceptar qué algo le pasaba. Ahora sabe que la depresión es una enfermedad y no un capricho, y que es importante acudir al especialista para recibir un diagnóstico y, de ser necesario, tratamiento.— IRIS CEBALLOS ALVARADO

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