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El TDAH podría desaparecer

Ante el confinamiento

Tratamiento y ambiente definen su persistencia

Una detección temprana y tratamiento oportuno y adecuado del Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) puede ayudar a atenuar los síntomas del padecimiento, y con un ambiente favorecedor se puede llegar a la edad adulta sin cumplir los criterios de este trastorno.

Aunque no se puede decir que es curable, el trastorno puede tener un desarrollo distinto, dependiendo de la severidad de los síntomas y el tratamiento que se le dé, pues puede prácticamente desaparecer al no cumplir los criterios del padecimiento en la edad adulta, o bien persistir a lo largo de la vida.

La doctora Gabriela Cortés Meda, presidenta de la Asociación Mexicana de Psiquiatría Infantil, explica que cuando hay una detección temprana y un tratamiento adecuado, se pueden compensar y reforzar las actividades a temprana edad para aminorar los síntomas del TDAH, de manera que en la adolescencia cuando se da la “poda neuronal” a nivel frontal, donde se ha encontrado que se dan las afecciones de este trastorno, puede ayudar a atenuar los síntomas.

Esto, aunado a un ambiente favorecedor, da la pauta para que no cumplan con el criterio del trastorno en la edad adulta.

Uno de cada 20 menores, con TDAH

La especialista en psiquiatría infantil y de la adolescencia, precisa que la prevalencia mundial de TDAH en niños y adolescentes es del 5%, por lo que uno de cada 20 tendrá el trastorno.

Afecta más a los hombres, pues por cada cuatro enfermos hay una mujer con el padecimiento.

“Existe un componente hereditario, de manera que cuando los padres lo padecen se tiene de 5 a 10 veces más riesgo de tener el padecimiento. La heredabilidad es del 74%”, explica.

Gabriela Cortés destaca que es el trastorno del neurodesarrollo más común en la infancia.

Señales de alerta

Las características de este trastorno se divide en dos grupos: por un lado, la falta de atención; y por el otro, la hiperactividad e impulsividad, lo cual afecta la calidad de vida en las áreas académica y social, e interfiere con el funcionamiento y el desarrollo.

Detalla que cuando el problema principal es la falta de atención, cometen errores: no le prestan atención a los detalles, se les dificulta seguir instrucciones, evitan las actividades que les condicionan un esfuerzo mental, son olvidadizos (pierden la lapicera, los libros, el suéter, etcétera). Son descuidados en las actividades de la vida cotidiana.

Cuando se tienen síntomas relacionados con hiperactividad e impulsividad, lo que ocurre es que se mueven y hablan en exceso, actúan como si tuvieran un motor encendido, “no se les acaba la pila”, son inquietos, impacientes, interrumpen las pláticas de otros, se precipitan en sus respuestas, se les dificulta esperar su turno y socializar.

Generalmente estos síntomas se identifican antes de los 12 años; en los adultos están atenuados, pero hay un antecedente en la infancia y la adolescencia.

El tratamiento primario contra el TDAH es farmacológico, pero también se requiere de una atención integral, para que alcancen su máximo potencial.

La doctora Jacqueline Cortés Morelos, presidenta electa de la Asociación Psiquiátrica Mexicana, detalla que cuando no se da una atención oportuna e la atención integral se tiene riesgo de comorbilidades como depresión, ansiedad y consumo de sustancias adictivas en la adolescencia, fracaso escolar y riesgo de accidentes por su impulsividad, entre otros.

En la adolescencia sus emociones no expresadas los puede hacer impulsivos ante los problemas, por lo que pueden sufrir accidentes.

“Se sabe que se gasta mayor cantidad de dinero en los niños y adolescentes con TDAH por materiales de curación, por ejemplo”, dice.

El confinamiento agravó el trastorno

Ante el confinamiento y la pandemia, menciona, los niños con TDAH, a quienes de por sí ya les cuesta enfocarse y poner atención en el salón clase, tomar clases ahora en un monitor pequeño se les dificulta más, y al no estar quietos son víctimas de los regaños, y cada expresión o emoción negativa va mermando su autoconcepto y autoestima, lo cual les genera depresión o trastorno de ansiedad.

A los niños se les ha aislado de su ciclo vital: no juegan ni interactúan con sus amigos, y esto los entristece, desespera y aburre, pero es aún más complicado para los que tienen TDAH, lo que los está llevando a los cuadros de depresión mayor y ansiedad, u otras enfermedades.

Jacqueline Cortés apunta que una forma de ayudarlos es crear una estructura en cuanto a horarios y actividades, hacer ejercicio juntos mientras ven vídeos de rutinas para ejercitarse y tener actividades de convivencia.

El doctor Julio Morfín, gerente médico de IFA Celtics, presentó un fármaco, Butronin, que es de primera línea para tratar el TDAH.

Escrito por Iris Ceballos Alvarado

Iris Ceballos Alvarado es Licenciada en Periodismo y Ciencias de la Comunicación. Comenzó su carrera en medios de comunicación en 1994 y en agosto de 1997 se integró a Grupo Megamedia. Desde entonces realiza coberturas sobre cultura, espectáculos, salud, educación y calidad de vida.

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