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El útero de bioingeniería ayudaría a la fertilización

Se usaron conejas para el estudio de regeneración de tejido uterino

Sería opción para tratar dificultades en el embarazo

LONDRES (EFE).— El útero de bioingeniería ayuda a la fertilización, el desarrollo fetal y el nacimiento de un bebé normal, un avance que, con el tiempo, puede favorecer a las mujeres que tienen dificultades para quedar embarazadas por infertilidad uterina, publicó ayer la revista “Nature Biotechnology”.

Científicos del Wake Forest Institute for Regenerative Medicine (Wfirm, en Estados Unidos) mostraron que en un modelo animal el útero de bioingeniería fue capaz de desarrollar estructuras similares a los tejidos necesarios para apoyar la función normal de reproducción.

“El estudio muestra que los tejidos uterinos diseñados pueden ayudar en embarazos normales a un desarrollo fetal normal, con un tamaño y peso del bebé comparables a los que nacen a partir de úteros normales”, señaló Anthony Atala, principal investigador y director del citado instituto.

“Con un mayor desarrollo, esto puede ser el camino para el embarazo con úteros anormales”, añadió.

Los científicos del Wfirm son líderes mundiales en medicina regenerativa y varios principios básicos en este campo se han desarrollado en el instituto.

La medicina regenerativa surgió como una opción para superar la falta de donaciones de órganos. En el caso del útero, los especialistas crearon un órgano más complejo, con más funciones, dado que tiene como misión la implementación del embrión y el desarrollo fetal.

Para desarrollarlo se usaron conejas, ideales para los estudios de regeneración de tejido uterino puesto que tienen úteros relativamente más grandes que los de ejemplares hembras de otras especies utilizadas en laboratorios, añadió la revista.

Las células necesarias para regenerar el tejido uterino fueron cultivadas a partir de las estructuras uterinas de las conejas y, seis meses después de someterse al procedimiento de implementación, las conejas se aparearon con machos fértiles.

“Esta investigación introduce nuevas avenidas para potencialmente crear sustitutos de tejido derivados de las propias células del paciente para tratar defectos uterinos”, señaló Renata Magalhaes, una de las autoras de la investigación.

Buenos resultados

El trasplante uterino de donantes fallecidos o vivos tuvo resultados alentadores como tratamiento para la infertilidad uterina permanente, si bien se requiere el uso de terapias para evitar el rechazo del órgano.

En cambio, la estrategia presentada por estos investigadores al crear tejido uterino de las células del mismo paciente evita la necesidad de un trasplante de órgano de un fallecido o donante, lo que elimina el rechazo o la necesidad de fármacos para tratar con ese riesgo.

Felices, pero con cautela