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El enemigo sí duerme

Ante el riesgo de padecer hepatitis C se sugiere realizarse un exámen médico especializado cada año

La hepatitis C estaría alojada durante décadas

“La mayoría de las personas cuando se percatan que están infectadas de hepatitis C es porque han pasado 20 ó 30 años de que tienen la enfermedad”, señala el doctor Aldo Torre Delgadillo, profesor del Curso de Alta Especialidad de Patología y Trasplante Hepático del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”.

La hepatitis C es una enfermedad causada por el virus del mismo nombre que, de no ser tratada a tiempo, puede causar padecimientos más graves como cirrosis hepática o cáncer de hígado. De ahí la importancia de que se diagnostique a tiempo.

La principal forma de contagio de la enfermedad es por la vía sanguínea, por lo que es importante que las personas que fueron trasfundidas antes de 1995 se hagan una prueba urgentemente.

En ese año, explica el doctor Torre Delgadillo, no se tenía conocimiento del virus o eran muy iniciales. “Las técnicas de detección no eran las adecuadas y mucha gente que tenía el riesgo no se diagnosticaba porque no se solicitaba la prueba, no teníamos al alcance las pruebas que tenemos hoy”.

Por ello también están en riesgo personas que antes del 95 fueron trasplantadas o que estuvieron involucradas en conductas en las que hubo involucramiento de sangre como, por ejemplo, trabajos dentales.

Después de ese año, el doctor Torre, quien cuenta con especialidad en gastroenterología y hepatología, señala que los métodos de detección se van perfeccionando y que actualmente es prácticamente imposible, con las conductas adecuadas de cualquier centro de donación, que alguien contraiga el virus por una transfusión o trasplante.

Sin embargo, asegura que actualmente surgen otros tipos de poblaciones de riesgo: personas que conductas sexuales de riesgo, quienes se realizan tatuajes en lugares sin medidas sanitarias pertinentes, y toxicómanos que suelen compartir agujas. “Es una población nueva de contacto y si hubiera incidencia, es decir nuevos casos, es el grupo en el que deberíamos tener cuidado”.

Miembro del Consejo Editorial de la “Revista Mexicana de Gastroenterología”, el doctor Torre indica que aunque a nivel mundial se dice que en México la prevalencia es de 1 al 2% las cifras se han reajustado. “Probablemente la población oscile entre 550 mil y 650 mil. Por eso sigue siendo una población con alto índice y el objetivo es buscarla para tratarla porque es una infección curable”.

Estima que un 40% todavía no está diagnosticado.

“Es gente que hay que buscar y muchos de ellos no van a llegar porque es una enfermedad asintomática, por lo que el problema real es que al no tener síntomas cuando llegan al hospital ya están en etapas avanzadas”.

Señala que por ello es importante que la gente que está en un grupo de riesgo se haga la prueba cada año, con excepción de la población carcelaria que debería hacércela cada seis meses.

El doctor indica que uno de los objetivos de la Organización Mundial de la Salud es que para 2030 el virus esté erradicado. Unos doce países, entre ellos Australia, España, Brasil y Alemania, están en camino de lograrlo.

“En México el objetivo es ir a buscar a las personas que podrían tener el virus y no esperar a que lleguen”, concluyó el especialista.— Iván Canul Ek

 

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