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La incertidumbre por el Covid-19 causa depresión

El distanciamiento social

Se estima que entre el 5 y 7 por ciento de la población mundial padece depresión, una cifra que se calcula que incrementó al 25% debido a la pandemia, algo que los especialistas en trastornos mentales ya habían alertado que sucedería.

“Hablemos de depresión, la otra pandemia” es la conferencia que ofreció el doctor Aldo Suárez Mendoza, médico psiquiatra y expresidente de la Asociación Psiquiátrica Mexicana, quien detalló sobre cómo ha impactado la depresión en las personas como parte de la incertidumbre que se vive, el confinamiento, las restricciones a la movilidad y el estrés crónico, entre otros.

Señala que es relevante la situación global que se vive desde 2020: “Sabíamos desde el principio que venía esta otra pandemia, la de la salud mental”.

Indica que la depresión es a menudo un problema que parece invisible, pero es el más común de los trastornos mentales y afecta a 300 millones de personas en el mundo. Se considera que dicha cifra se ha modificado y aumentado considerablemente a causa de la pandemia.

Ocupa además el segundo lugar como causa de discapacidad laboral, familiar y “en todo sentido”, y se prevé que en 2030 sea la primera causa de discapacidad.

Manifiesta que la pandemia de Covid-19 es uno de los fenómenos sociales que impactó la forma en la que se maneja la incertidumbre, pues la mente humana está capacitada para tolerar cierto grado de dicha emoción, pero los cambios generados hicieron que las personas enfrenten grados de incertidumbre más grandes.

Las medidas restrictivas a la movilidad, el confinamiento y el aislamiento de los seres queridos son cuestiones displacenteras que hacen sentir noción de que la libertad es coartada e impedida por factores externos.

Todo ello, puntualiza, genera un estrés que se considera crónico, pues la duración de las medidas restrictivas a la movilidad ya se prolongó: “Dijeron que serían tres meses y ya llevamos casi un año”.

Y el estrés crónico genera gran parte de la patología mental, como la depresión, que además genera trastornos de ansiedad.

Precisa que un estudio hecho en Europa arrojó que de enero a julio de 2019 se tuvo un índice de 6.6% de depresión, que en el mismo lapso pero de 2020 fue de 29.6%. Mientras que la ansiedad pasó de 8.2% en 2019 a 36.1% en 2020

Se identificó además el inicio o incremento del consumo de sustancias, incluyendo alcohol, tabaco y drogas no legales, en 13.3%; y se obtuvo que el 10.7% consideró seriamente el suicidio.

Otro estudio, efectuado en Francia de marzo a noviembre de 2020 con 2,000 personas evaluadas, mostró que, en la primera parte del confinamiento (hasta agosto), el 17.6% de los participantes manifestó tener ansiedad, y al corte de noviembre la cifra ascendió a 18.5%.

Lo mismo ocurrió con la depresión: pasó de 11.2% a 22.6%; y los problemas de sueño, de 64.2% a 65.7%.

En México, precisa la doctora Luciana Ramos Lira, se realizó un estudio con 1,733 pacientes que tuvieron Covid-19 y estuvieron internados, a quienes se dio un seguimiento de seis meses, en el que se reportó que el 63% sufre de fatiga o debilidad muscular, el 26% tiene problemas de sueño y el 23% ansiedad o depresión.— IRIS CEBALLOS ALVARADO

Estresores

El panorama de catástrofes financieras, la reducción de sueldos, la incidencia en el aumento de suicidios, las demandas legales (se sabe que hay más divorcios), la violencia intrafamiliar y la violencia hacia las mujeres, son otros estresores de esta nueva normalidad.

Prioridad

El impacto de la pandemia continúa desarrollándose, y nadie sabe cuánto más va a durar, por ello el reconocimiento de la depresión se vuelve prioritario este año entre la población general, los que tuvieron Covid-19 y los profesionales de la salud.

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