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La mayor prueba de amor para las mujeres

El amor propio es la aceptación a nosotras mismas

Cuando llega la etapa en la que no existen responsabilidades laborales y los hijos se han ido o se quedan poco tiempo en el hogar, sea por sus estudios, trabajo o por su nueva familia, nos puede invadir una sensación de vacío, sobre todo si nuestra pareja sigue laborando.

Pareciera que, ahora que sí tenemos el tiempo para dedicarles, ellos ya no se encuentran disponibles para nosotras y podemos sentir que no nos aman o que el amor que les damos no es suficiente para que nos designen una tarde o una hora con el fin de conversar con ellos.

Además, claro está, que los jóvenes de ahora están acostumbrados a las cosas rápidas, breves y concisas, así que hacemos lo posible para adaptarnos y la charla de sobremesa, si se da, se omite, el tiempo se mide y el lenguaje monosilábico se apodera, incluso de nosotras, si no estamos atentas.

Sin embargo, para no sentirnos solas, vacías o poco amadas, es importante que nos demos el permiso de dejar la arraigada costumbre que tenemos las mujeres de dar y quedarnos en la espera de recibir y comencemos a hacernos del hábito de proporcionar, también, amor a nosotras, pues esta práctica nos llevará a sentir de nuevo plenitud y satisfacción por la vida.

Sólo permítete descubrir lo que te gusta hacer y, sin excusas, hazlo tú prioridad, poniendo especial atención al sentimiento de amor que emana de tu ser.

Te prometo que sentirás que lo único que no se irá ni cambiará jamás, es el amor que sientes por ti. El amor propio depende de nuestra voluntad para querernos, no de quienes están al alrededor —Rosy Alcocer, coach de relaciones.

Fátima es la ganadora de la primera temporada de “La Voz Azteca”

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