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La atención a tiempo, vital

Janet Monserrat Uc Pérez

Males cardíacos deben detectarse a temprana edad

Ocho de cada dos mil recién nacidos presentan una enfermedad congénita del corazón, siendo una de las más frecuentes la tetralogía de Fallot, que representa el 30% de los casos.

Así lo da a conocer el doctor Joan Johnson Herrera, jefe de la Unidad de Cardiopediatría del Hospital Regional de Alta Especialidad de la Península de Yucatán (Hraepy), quien destaca la importancia del diagnóstico oportuno en los pequeños.

Señala que en ocasiones los papás no llevan a sus hijos a los controles del niño sano, mensuales a partir del nacimiento, y por esa razón a veces no se detectan a tiempo los problemas del corazón.

Incluso en condiciones no tan graves hay adultos que hacen caso omiso a los síntomas, como cuando el niño queda morado por falta de oxígeno, ya que vuelve pronto a su coloración y no le pasa continuamente. Es con el transcurso de los años que el mal se intensifica y se tiene un diagnóstico.

Hay pacientes a los que en la adolescencia se les detecta la enfermedad, con graves consecuencias, pues el daño al corazón a veces no es reversible y el pronóstico de vida es poco alentador.

La tetralogía de Fallot severa puede causar hipoxia, es decir, desmayos por la falta de oxígeno. Es un problema delicado para el que se recomienda la cirugía a partir de los seis meses de edad, a fin de permitir el desarrollo del órgano y que el pequeño aumente de peso, lo que mejora el pronóstico.

Este año en el Hraepy ya se efectuaron 33 cirugías del corazón a menores de edad, cifra importante si se compara con el total de 2018, cuando sumaron 32. Cada una puede costar de 50 mil a un millón de pesos.

A pesar del número de intervenciones ya efectuadas, todavía hay 70 niños en lista de espera, la mayoría por defectos del conducto arterioso y comunicación intraventricular. Sus edades van de dos meses a 16 años.— Iris Ceballos Alvarado

Tasas mucho más altas

Hoy, música en el malecón y muelle