in

Más frecuente en las mujeres

Los síntomas principales del hipotiroidismo son fatiga

El hipotiroidismo causa dificultades en el embarazo

El hipotiroidismo es la segunda enfermedad endocrina más común después de la diabetes, que en mujeres en edad reproductiva puede ocasionar dificultad para embarazarse, así como incrementar el riesgo de aborto, por lo que es necesario un adecuado control del padecimiento antes y durante la gestación para que tanto la madre como el bebé no desarrollen ningún problema adicional.

La buena noticia es que el hipotiroidismo es un padecimiento “noble”, pues el tratamiento es sencillo y accesible, por ello la importancia de un diagnóstico que permita a las personas con esta enfermedad medicarse, y evitar así que progresen los síntomas, que pueden llegar a ser severos y poner en riesgo la vida.

En las mujeres en etapa reproductiva, cuando el hipotiroidismo está descontrolado, pueden enfrentar infertilidad y desenlaces no deseables en el embarazo.

La doctora Lizeth Alonzo Salvador, especialista en endocrinología, comparte que la deficiencia en la glándula tiroides es 10 veces más frecuente en mujeres que en hombres, lo cual se manifiesta en la etapa reproductiva que va desde los 12 a 15 años hasta la etapa reproductiva tardía entre los 35 o 40 años.

Una mujer con hipotiroidismo puede presentar dificultad para embarazarse e incrementar 3 veces el riesgo de pérdida gestacional.

La infertilidad se diagnostica en una pareja debajo de los 35 años que ha tardado más de un año en concebir.

Cuando esto ocurre, se debe pensar en la posibilidad de hipotiroidismo en la mujer, ya que este padecimiento está muy relacionado con el síndrome de ovario poliquístico que ocasiona un patrón menstrual retardado, alteraciones como secreción en los senos y falta de período ovulatorio.

La deficiencia en la tiroides afecta la prolactina, que es la hormona que se eleva en el embarazo.

Lizeth Alonzo señala que cuando la mujer ya sabe que tiene hipotiroidismo, lo indicado es controlar el padecimiento antes de buscar un embarazo, lo cual se logra con la hormona estimulante de la tiroides en un ángulo óptimo que permita el embarazo y siempre bajo control del médico endocrinólogo que puede hacer ajustes al tratamiento a lo largo de la gestación.

La especialista, apunta que se debe tener un control estricto sobre todo durante el primer trimestre de la gestación, que es cuando se forma la tiroides del feto, que de no generar por sí mismo, el bebé tomará la hormona por vía materna.

La adecuada formación de la tiroides es lo que garantiza un buen desarrollo cerebral del bebé, de ahí la importancia de un buen control en el embarazo.

Se sugiere acudir a control con el endocrinólogo cada cuatro o seis semanas.

La doctora manifiesta que la deficiencia de yodo era la principal causa del hipotiroidismo, la cual se abatió al incluir yodo en productos como la sal, por lo que ahora la causa es la presencia de anticuerpos en la glándula tiroides, que pueden estar presentes y reconocer como extraño incluso al feto, motivo por el que se corre mayor riesgo de aborto.

Otros riesgos si no hay un control en el embarazo son el sagrado durante la cirugía o el parto y la retención de líquido que aumenta la presión arterial, entre otros.

Destaca que el hipotiroidismo es una enfermedad fácil de tratar, diagnosticar y controlar, solo hay que estar atentos a los síntomas, pues más del 50% de la población no sabe que tiene una glándula tiroides que es causa de muchas enfermedades.

Los síntomas comunes suelen ser subjetivos y pasar desapercibidos, pues son: cansancio, fatiga, resequedad en la piel, caída del cabello e hinchazón en las extremidades inferiores.

En la infancia el buen funcionamiento de la glándula tiroides es lo que permite un desarrollo normal del niño, de manera que si al llegar a la pubertad no se dan los caracteres sexuales secundarios, es posible que haya alguna alteración en la glándula tiroides.

En el adulto mayor la sintomatología es mucho cansancio, caídas frecuentes, deterioro cognitivo mucho más grave, depresión y disminución del pulso.

Cuando no se trata, los síntomas del hipotiroidismo se acentúan y dependiendo de la persona se puede notar en aspectos como querer bajar de peso y no poder a pesar de llevar una dieta, se gana peso fácilmente, hay caída del cabello, uñas quebradizas, estreñimiento, olvidos frecuentes, tristeza, depresión, apatía, irritabilidad, alteraciones en la coagulación de la sangre (son frecuentes los moretones) y sangrado de las encías.

La doctora Lizeth Alonzo, precisa que los síntomas pueden incitar a un aumento de la presión arterial, sobre todo la diastólica, y si desciende a 60 se pueden experimentar mareos y sincopes con pérdida del estado conciencia.

El tratamiento para el hipotiroidismo es para toda la vida una vez que se diagnostica la enfermedad. Los fármacos son orales, y generalmente la ingesta es una vez al día.— IRIS CEBALLOS ALVARADO

También a los peces afecta la ingravidez