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Ponen a prueba los tratamientos contra el Covid-19

Centros de investigación

Durante los últimos ocho meses, los laboratorios, centros de investigación, universidades y farmacéuticas del mundo se han enfrascado en una lucha contra el tiempo y el avance del Covid-19 para desarrollar vacunas o tratamientos que permitan salvar vidas, sin embargo todo avance deberá estar científicamente sustentado y probado para evitar falsas expectativas o situaciones más graves que pongan en riesgo a las personas, coincidieron participantes del “Amiiflab”, ejercicio de la Amiif —que es la Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica, A.C.—, en el que los especialistas hablaron de los avances contra este mal.

Cynthia Ramírez Márquez, titular de la dirección de comunicación y desarrollo de alianzas de dicha asociación, tuvo a su cargo la coordinación de la charla vía Zoom en la que participaron: la Dra. Carla Amigo, Head of Medical Affairs de Takeda para la región suramericana; Dra. Guillermina Muñoz Gallegos, directora médica de Boehringer Ingelheim para México, Centroamérica y el Caribe; y el Dr. Jorge Tanaka, director de asuntos corporativos y acceso a mercados de Roche.

Los participantes coincidieron en que el Covid ha probado ser un reto formidable para la investigación científica, y aunque en ocho meses el virus se ha extendido por el mundo, ha sido el trabajo coordinado de diversas instancias que, compartiendo información, tecnología y recursos, han permitido avanzar más rápidamente en el desarrollo de vacunas y tratamientos para hacer frente a la enfermedad.

Explicaron que mientras el desarrollo de medicamentos para otros padecimientos implica procesos de varios años, algunos hasta una década, hoy día lo apremiante de la situación, aunado a los avances científicos y a la inminente necesidad de compartir información de diversas formas, ha permitido notables avances que ya comienzan a arrojar prometedores resultados.

La Dra. Carla Amigo se refirió a un tratamiento denominado Globulina Hiperinmune “Covig”. Es el plasma obtenido de pacientes recuperados que se transforma en globulina hiperinmune. Es un tratamiento potencial para aquellas personas que se encuentran en riesgo de sufrir complicaciones graves derivadas del Covid-19, es decir que ya padecen la enfermedad.

A diferencia de la transfusión de plasma de personas convalecientes de Covid-19, donde el plasma obtenido de pacientes recuperados se transfunde directamente a personas con complicaciones graves, la Globulina Hiperinmune es un plasma donado, mezclado y procesado. Las donaciones de plasma de muchas personas que se han recuperado del Covid-19 se envían a los centros de fabricación. Allí, las muestras de plasma se mezclan y se procesan para eliminar o inactivar los virus, y, finalmente, concentrar los anticuerpos.

Este proceso tiene muchas ventajas, entre las más importantes está el que a diferencia de la transfusión directa, no es necesario que los pacientes sean sanguíneamente compatibles; el plasma para transfusión directa debe manejarse de inmediato pues sólo puede suministrarse por unas horas antes de tener que ser congelado para su preservación, mientras que la Globulina Hiperinmune, además de estar mejorada, libre de patógenos y con los anticuerpos necesarios para tratar la enfermedad, puede almacenarse por periodos de entre 24 y hasta 36 meses lo que facilita su distribución.

Guillermina Muñoz destacó el importante papel que en el desarrollo de tratamientos y vacunas contra el Covid-19 están teniendo las “Bibliotecas de Compuestos”, bases de datos que comparten instituciones privadas, universidades, laboratorios y centros de investigación, que concentran todos los adelantos alcanzados en materia de medicamentos, lo que las constituyen en una invaluable fuente de información que posibilita el avanzar más rápido en la busqueda de una cura.

Por su parte, el Dr. Jorge Tanaka explicó que para poder combatir al Covid-19, a veces es necesario revertir primero las acciones inflamatorias que éste tiene en el organismo y que pueden provocar lesiones, daños severos a los pacientes y la muerte; de ahí que se trabaje en nuevos productos que puedan realizar esa tarea desinflamatoria para mejorar la condición del paciente.

Los expertos insistieron en la importancia de la no automedicación y a no dejarse llevar por información falsa que circula principalmente por las redes sociales sobre la efectividad de ciertos productos cuya acción suele ser muy específica y controlada.— Emanuel Rincón Becerra

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