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Protegidos contra el cáncer

Foto: Megamedia

Aún falta estudiar más los efectos de tomar estatinas

NUEVA YORK (HealthDay News).— Aproximadamente 40 millones de adultos toman una estatina para bajar el colesterol y disminuir los riesgos de padecer enfermedades del corazón. De acuerdo con creciente evidencia, es posible que esas personas también reciban un beneficio contra el cáncer.

La American Heart Association News informa que la comunidad científica comenzó a investigar la conexión entre las estatinas y el cáncer cuando se observaron los efectos secundarios a largo plazo de esos fármacos. Al principio surgieron preocupaciones en vista de estudios iniciales con animales que indicaban que las estatinas podrían activar crecimientos cancerosos en roedores.

La inquietud disminuyó posteriormente con los resultados de estudios de observación y ensayos aleatorios controlados en seres humanos, en los que se investigó el efecto de las estatinas en las enfermedades cardíacas. Dichos estudios no mostraron tasas más elevadas de cáncer. De hecho, la investigación sugiere que las personas que toman estatinas tienen menos probabilidades de ser diagnosticadas con cáncer de próstata y que, además, viven más tiempo después de ser diagnosticadas con cáncer de seno, renal, colorrectal o pulmonar. Esto es en comparación con quienes no toman estatinas.

Más investigaciones

Muchos investigadores siguen estudiando la relación entre las estatinas y el cáncer. Entre ellos se encuentra la doctora Chiara Melloni, profesora asociada de la Facultad de Medicina de la Universidad de Duke en Durham, Carolina del Norte.

Junto con sus colegas, la doctora Melloni analizó si el uso de estatinas afecta los resultados de personas con cáncer colorrectal. Examinaron los historiales médicos de 29,498 veteranos diagnosticados con ese tipo de cáncer entre 2001 y 2011.

Después de cinco años, las personas que tomaban una estatina cuando se les diagnosticó cáncer tuvieron una probabilidad menor en un 31% de fallecer por cualquier causa, así como una probabilidad un 38% menor de fallecer a causa del cáncer colorrectal; eso en comparación con personas que no tomaron el medicamento. Los datos se confirmaron incluso después de haber ajustado el estudio para tomar en cuenta factores como la ubicación y la etapa del tumor.

“Lo encontrado en forma preliminar confirma que las estatinas aportan un beneficio para la supervivencia general de pacientes con cáncer colorrectal”, dice la doctora Melloni, quien presentó la investigación en noviembre en el Congreso de Sesiones Científicas de la American Heart Association. Los estudios presentados en estas reuniones se consideran preliminares hasta ser publicados en un boletín médico.

El doctor Ronac Mamtani, oncólogo del Colegio Perelman de Medicina de la Universidad de Pensilvania en Filadelfia, quien no participó en el trabajo, señala que los resultados son similares a los de otros estudios sobre cáncer de seno, próstata y colorrectal, los cuales muestran que las personas que usan estatinas tienen mejores resultados.

No obstante, lo que denomina “particularmente interesante” del estudio nuevo es que parece que las estatinas protegen mejor contra la muerte a causa de cáncer colorrectal que contra un ataque cardíaco o cerebrovascular. Tomar una estatina disminuyó el riesgo de padecer un ataque del corazón en un 9% y un ataque cerebral en un 23%, en comparación con una reducción de casi un 40% en cuanto a fallecimientos por cáncer colorrectal.

La Administración de Alimentos y Fármacos ha aprobado ocho estatinas desde 1987. Hasta ahora, las investigaciones sugieren que las estatinas tienen efectos contra el cáncer, aunque no se han presentado conclusiones completas.

La mejoría de supervivencia podría ser de tipo biológico, debido a la forma en que funciona una estatina. Estos fármacos bloquean la enzima HMG-CoA que el cuerpo usa para producir colesterol. La conexión con el cáncer se basa en el hecho de que esta enzima también tiene una función en el ciclo normal de crecimiento celular. Cuando la estatina bloquea el proceso, también interfiere con el ciclo celular de manera que podría obstaculizar el crecimiento de células cancerosas.

Otros factores, tales como el sesgo de usuario sano, podrían hacer que la estatina pareciera ser más protectora, cuando ésta no tiene ningún efecto. Por ejemplo, personas que toman estatinas podrían tener un estilo de vida más sano que quienes no lo hacen, lo cual podría contribuir al menor riesgo de desarrollar cáncer o ayudarlas a vivir más tiempo después de recibir un diagnóstico de cáncer.

La mejor prueba de la conexión entre estatinas y cáncer sería un ensayo clínico que asignara una estatina o un placebo a personas sanas en forma aleatoria, para luego darles seguimiento con el fin de determinar si los toman estatinas tienen menores probabilidades de desarrollar cáncer, o de vivir más tiempo después de un diagnóstico de cáncer, comparados con quienes tomen un placebo.

Contra el cáncer

La Administración de Alimentos y Fármacos ha aprobado ocho estatinas desde 1987. Hasta ahora, los estudios sugieren que las estatinas tienen efectos contra el cáncer, aunque no se hayan presentado conclusiones completas.

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