in

Recomiendan reducir el consumo de acrilamida

La sustancia se asocia con varios tipos de cáncer

Cuando horneamos, tostamos o freímos en exceso los alimentos ricos en hidratos de carbono, como papas y cereales, se producen concentraciones elevadas de acrilamida, sustancia química que resulta perjudicial para las personas.

Los grupos de alimentos más importantes que contribuyen a la exposición a la acrilamida son las papas fritas, el café, las galletas, las galletas saladas, el pan crujiente y el blando.

La acrilamida está clasificada como “probable carcinógeno para los humanos” (Grupo 2A) por la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC) según los estudios realizados con animales en los que se demostró que tienen más probabilidad de desarrollar mutaciones genéticas y tumores. También puede provocar efectos nocivos en el sistema nervioso (incluyendo la parálisis de los cuartos traseros), en el desarrollo pre y postnatal y en la reproducción del macho.

Pero en humanos, los resultados de los estudios son limitados en cuanto al aumento del riesgo de desarrollo de cáncer (en el riñón, el endometrio y los ovarios). Puesto que cualquier nivel de exposición a una sustancia genotóxica podría dañar de forma potencial el ADN y conllevar la aparición de cáncer, los científicos concluyen que no pueden establecer una ingesta diaria tolerable de acrilamida. Como medida de precaución, la Organización de Consumidores recomienda “reducir su consumo todo lo posible”.

La acrilamida también está presente en el tabaco y tiene una gran variedad de usos industriales no alimentarios, con lo que algunas personas se exponen mediante absorción epidérmica o inhalación.

Fallece el exfutbolista Coutinho, el mejor compañero de Pelé

Cartón de Tony: Adictos a consultar