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Siete pasos que toda persona con diabetes debe seguir

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El diabético debe realizar cambios en su vida diaria

Una combinación de factores de riesgo modificables y no modificables, el sedentarismo y malos hábitos alimenticios puede llevar a una persona a padecer diabetes, una enfermedad que exige el aprendizaje de siete comportamientos de autocontrol para que se logre la meta de que el paciente sea responsable de su cuidado.

Hoy, 14 de noviembre es el Día Mundial de la Diabates. En México 8.6 millones de personas viven con diabetes, indica la doctora Elsy Villegas Casares, educadora en diabetes certificada por la Comisión Nacional de Educadores en Diabetes, quien manifiesta cuando ya se tiene un diagnóstico de la enfermedad, aunado al tratamiento farmacológico se recomienda acudir con educador en diabetes, que es el especialista capacitado en el área de la salud para atender y acompañar a los pacientes que viven con diabetes, y de proporcionar conocimientos científicos y las herramientas necesarias para que se haga responsable de su cuidado.

Destaca que la atención al paciente con diabetes se basa en siete comportamientos de autocontrol, con los que se busca alcancen la meta de un control adecuado del padecimiento y sepan qué hacer ante distintas circunstancias que pueden poner en riesgo la salud:

1.— Alimentación saludable. Se les enseña qué y cuánto comer, a conocer los alimentos que elevan los niveles de glucosa en sangre rápidamente y cómo consumirlos para evitar esa absorción rápida, las combinaciones que pueden hacer para consumirlos con moderación y ocasionalmente.

También aprenden sobre el conteo de carbohidratos, algo útil sobre todo para los que usan insulina, qué contienen carbohidratos, y cuáles no, cuáles son más altos en contenido de carbohidratos. Por ejemplo, una fruta tiene 15 gramos de carbohidratos y una verdura 4 gramos.

2.— Ejercicio. De acuerdo a las características de cada paciente se le enseña qué tipo de ejercicio hacer, cuándo hacerlo, pues por ejemplo, si el paciente depende de insulina y hace ejercicio en la noche puede tener una hipoglucemia nocturna. Si el paciente nunca había hecho ejercicio hay que cuidar la duración y frecuencia.

En general hay que cuidar el tipo de vestimenta para hacer ejercicio, como el tipo de calzado, monitoreo, antes durante y después de hacer ejercicio para checar como van variando los niveles glucosa, ya que si se tiene menos de 100 de glucosa antes de iniciar la actividad física se debe comer una colación, pero si se tiene 250 no se debe hacer ejercicio pues puede dispararse más.

3.— Adquirir conocimientos y habilidades. Se enseña el manejo del equipo para la toma de glucosa, el uso de las lancetas, cómo se deben guardar las tiras reactivas —pues no son recomendables los lugares húmedos porque se pueden descomponer y dar resultados falsos—, en qué sitios hacer el monitoreo, cuándo se hace, con qué frecuencia, lo cual depende de cada paciente, si es por ejemplo dependiente de insulina, o con frecuencia se obtienen valores normales o los objetivos a alcanzar.

En este rubro igual se enseñan los valores normales que deben tener, y qué hacer si está bajo, normal o alto de glucosa, así como a llevar a un registro que será de gran ayuda para el médico tratante.

4.— Resolver problemas. El paciente aprende qué es la hipoglucemia y a partir de qué cifras se considera como tal, los síntomas de la hipoglucemia, qué hacer ante una crisis de hipoglucemia, cómo debe actuar el paciente, las causas que pueden producir la hipoglucemia.

Lo mismo se enseña para la hiperglucemia.

Y en días de enfermedad, se enseña a los pacientes lo que deben hacer cuando se enferman de cosas comunes como un catarro, diarrea y vómitos, por ejemplo, pues pueden causar alteraciones en la glucosa, y sufrir en consecuencia una deshidratación y causar hiperglucemia, por lo que se enseña a qué comer en esos días, que cuidados se deben tener y cuáles las situaciones en las que será necesario acudir al médico.

5.— Medicamentos. Los pacientes comprenden que cada tratamiento debe ser personalizado, que si bien tienen un medicamento puede ser que necesiten aumentar uno más, o en un momento determinado pueden requerir la aplicación de insulina. También se enseña a cómo guardar la insulina, a qué temperatura, hasta cuánto tiempo se puede usar una vez abierta, cómo se debe transportar, la aplicación y los sitios donde se debe aplicar y cómo los medicamentos deben ir de la mano con la alimentación y el ejercicio.

6.— Reducir riesgos. Se proporciona al paciente conocimientos y herramientas para prevenir complicaciones, por ejemplo saber cuáles son las cifras que debe tener de lípidos y las de triglicéridos así como la cantidad aceptable de colesterol LDL o malo. De igual manera se indica con qué frecuencia deben hacerse el estudio de hemoglobina glucosilada, cuándo ir al oftalmólogo para un buen control o cuándo realizarse análisis generales de orina para ver si hay presencia de proteínas.

Se abarca también el cuidado de la piel, pues un mal cuidad puede producir cuarteaduras y predisponer a proceso infecciosos; el tipo zapatos y calcetines que deben usar, y se puede poner y que no en la piel.

7.— Adaptación psicosocial. Ayudan en el conocimiento de cómo enfrentar el vivir con diabetes, entendiendo de una forma sencilla básica cómo es el comportamiento del padecimiento y hacerles saber que es una enfermedad crónica que se controla, pero no se cura.

Otro aspecto que se abarca es sobre los mitos y realidades de la diabetes y como llevar alimentación saludable sin sentirse separados del entorno social cuando acuden a una festividad.

Respecto a los factores de riesgo para padecer diabetes, puntualiza que hay factores modificables y no modificables.

Entre estos últimos están: la edad, pues a mayor edad más riesgo, aunque actualmente ya se ven casos de diabetes tipo 2 en personas jóvenes de 20 años; el género, pues es más frecuente en las mujeres; la raza, es más común en los afroamericanos, latinos e hispanos; tener antecedentes familiares, si uno de los padre padece diabetes se tiene 40 % de riesgo de tener la enfermedad, y si los dos padres la tienen, el riesgo se incrementa al 70 %.

Los modificables son: antecedentes de sobrepeso u obesidad, cuando hay presencia de grasa abdominal mayor de 80 cm para la mujer y mayor 90 cm para el hombre, el sedentarismo, antecedentes de diabetes gestacional, dar a luz a un hijo que pese 4 kilos o más, antecedentes personas de tener al nacer un peso igual o mayor a 4 kilos.

La Dra. Elsy Villegas, manifiesta que la manera en la que se puede prevenir o retrasar la aparición de la diabetes, de acuerdo a los factores modificables, es tener una alimentación saludable, aumentar el consumo de verduras, frutas, granos enteros, leguminosas, semillas, disminuir el consumo de alimentos ultra procesados, altos en azúcares, evitar las bebidas azucaradas, los alimentos altos en grasas saturadas, con alto contenido calórico.

También moderar el consumo de alcohol, hacer ejercicio de manera regular y acudir de manera regular al médico y hacerse estudios de rutina para el control de la glucosa, una vez por año, o cada tres o seis meses cuando se tiene un diagnóstico de pre diabetes o diabetes.

Los síntomas de la diabetes tardan en aparecer entre 8 y 10 años, tiempo en el que el organismo va resintiendo los daños del padecimiento, ahí la importancia de los estudios de rutina. Las sintomatología es: orinar mucho, tener mucha hambre y sed, pérdida de peso, cansancio, entre otros.— Iris Ceballos

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