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Ten cuidado con el aire

La contaminación auditiva y del aire es uno de los problemas que va en aumento en Mérida

La exposición de largo plazo a partículas finas suele asociarse con una marcada reducción en la esperanza de vida, principalmente por el incremento de la mortalidad.

La contaminación del aire es una mezcla de partículas sólidas y gases en el aire. Las emisiones de los automóviles, los compuestos químicos de las fábricas, el polvo, el polen y las esporas de moho pueden estar suspendidas como partículas. El ozono, un gas, es un componente fundamental de la contaminación del aire en las ciudades. Cuando el ozono forma la contaminación del aire también se denomina “smog”. Algunos contaminantes del aire son tóxicos. Su inhalación puede aumentar las posibilidades de tener problemas de salud.

Las personas con enfermedades del corazón o de pulmón, los adultos de más edad y los niños tienen mayor riesgo de tener problemas por la contaminación del aire.

La polución del aire no ocurre solamente en el exterior, sino también, el aire en el interior de los edificios de igual manera puede estar contaminado y afectar su salud. Pero así como algunos de los efectos de la contaminación del aire en la salud están ya documentados, como el cáncer de pulmón, accidentes cerebrovasculares, enfermedades respiratorias, entre otras en esta larga lista, para algunas otras enfermedades hay menos evidencia científica. Así es el caso de la salud ósea: apenas había unos pocos estudios y los resultados no eran concluyentes.

Estudios anteriores los han relacionado con males respiratorios, dado que, al ingresar al cuerpo pueden acumularse en el tórax, pulmones, bronquios e inclusive alvéolos (las cavidades más pequeñas del sistema respiratorio).

Ahora, un estudio realizado en India, “un país que vive bajo una de las mayores contaminaciones ambientales del mundo”, según recuerda Otavio Ranzani, principal autor del estudio, dirigido por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal).

Esta sería la primera vez que se realiza un estudio científico para medir directamente el impacto de las partículas contaminantes sobre los huesos y es motivada porque investigaciones anteriores ya lo habían sugerido, pero no lo habían explorado todo a fondo.

Ellos han encontrado una asociación entre la exposición a la contaminación del aire y la mala salud ósea, a su contenido mineral y a la vitamina D.

La osteoporosis es una enfermedad en la que se reduce la densidad y la calidad del hueso. Además de que adelgaza y debilita los huesos. Estos huesos se vuelven frágiles y se quiebran fácilmente, especialmente los de la cadera, espina vertebral y muñeca.

De igual manera, a este enfermedad se le conoce como la enfermedad silenciosa, debido a que al principio la pérdida del hueso no causa ningún síntoma o dolor y por eso ocasiona un diagnóstico tardío.

A nivel mundial, es responsable de una carga sustancial de enfermedad y se espera que su prevalencia aumente debido al envejecimiento de la población.

El nuevo estudio realizado por el Proyecto CHAI, dirigido por ISGlobal y publicado en “Jama Network Open”, analizó la asociación entre la contaminación del aire y la salud ósea en más de 3.700 personas de 28 aldeas fuera de la ciudad de Hyberabad, en el sur de la India.

Los autores utilizaron un modelo desarrollado localmente para calcular la exposición al aire libre en la residencia y a la contaminación del aire por partículas finas y carbono negro.

Los participantes también completaron un cuestionario sobre el tipo de combustible utilizado para cocinar. Los investigadores asociaron esta información con la salud ósea evaluada mediante un tipo de radiografía que mide la densidad ósea, llamada absorciometría de rayos X de energía dual, y ésta calibra la masa ósea en la columna lumbar y en la cadera izquierda.

Los resultados mostraron que la exposición a la contaminación del aire, particularmente a partículas finas, se asoció con niveles más bajos de masa ósea. En este caso no se encontró correlación con el uso de combustible para cocinar.

Quienes otorgaron la aprobación ética para el proyecto llamado “Efectos Cardiovasculares de la Contaminación del Aire en Telangana, India”, fueron el Parc de Salut Mar, España, la Fundación de Salud Pública de la India y el Instituto Nacional de Nutrición de la India.

Para Aurelio Tobías, investigador del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua del CSIC, este estudio es una evidencia más de cómo la contaminación induce una gran cantidad de síntomas preocupantes. “Las partículas PM2,5 son tan pequeñas que se meten en todas partes. Son capaces de ir hasta el útero, el cerebro y los conductos sanguíneos. No me extraña para nada que también ataquen los huesos”, explica.

Las partículas contaminantes del aire están compuestas por polvo, hollín, cemento, polen y los químicos que emiten los diferentes gases. Cuando respiramos, estas moléculas ingresan por nuestra nariz o boca y de ahí se alojan en varios sitios de nuestro cuerpo.

Este estudio apunta que la inhalación de partículas contaminantes podría conducir a la pérdida de masa ósea a través del estrés oxidativo y la inflamación causada por la contaminación del aire.

La exposición promedio anual a PM2.5 ambiental fue de 32.8 μg / m3, muy por encima de los niveles máximos recomendados por la Organización Mundial de la Salud, que son solo 10 g / m3. El 58% de los participantes utilizó combustible de biomasa para cocinar.

“Nuestros hallazgos se suman a la creciente evidencia que indica que la contaminación del aire por partículas es relevante para la salud ósea en una amplia gama de niveles de contaminación del aire, incluidos los niveles encontrados en países de ingresos altos y bajos y medianos”, asegura Cathryn Tonne, coordinadora de el estudio y del proyecto CHAI.

La doctora Montserrat Romera, portavoz de la Sociedad Española de Reumatología y reumatóloga en el Hospital Universitario de Bellvitge, asegura que “no hay que alarmar a la población, pero sí que es importante prevenirla”.

La experta precisa que la masa ósea depende de la genética. Por otro lado, el 25.4% de los participantes en el estudio sobre la India fuma tabaco, por lo que, según opina, es esencial tener todos los factores en cuenta.

Estos daños sobre el esqueleto acentuados por la mala calidad del aire afectan a los jóvenes adultos, pero su principal blanco son las personas mayores. La tasa de natalidad ha disminuido un 70 por ciento por fecundidad en México desde 1960, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), por lo que es una población más envejecida la que se enfrenta a esta contaminación.

Entre el 40 y el 50% de estos elementos químicos que no miden más de 2.5 micras provienen del tráfico. Por lo tanto, si este problema llega a causar llegara a requerir medidas preventivas, lo primero que se haría sería reducir el uso de coches contaminantes, como ya está haciendo Barcelona, para intentar solventar el problema y proteger la población más vulnerable.

Por otro lado, un último experto menciona la polémica: “El problema no es que la contaminación mate, sino los síntomas que provoca. Incrementa los riesgos de padecer enfermedades cardiovasculares y respiratorias, como ya se sabe, pero también fomenta la diabetes y el alzhéimer. La mortalidad es el pico de la pirámide, pero los síntomas son la base, y es desde el origen que hay que actuar”, argumenta.

“Esta investigación es importante porque no hay muchos estudios sobre los huesos y por lo tanto enriquece el panorama de los efectos sobre la salud”, concluye Tobías.

Los especialistas del IMSS indican que la mejor estrategia contra la osteoporosis es prevenirla, por ello se recomienda un consumo adecuado de calcio desde el nacimiento hasta los 30 años de edad, periodo en que este mineral es mejor absorbido y captado por los huesos.

El ejercicio regular puede reducir la probabilidad de fracturas óseas asociadas con la osteoporosis, siempre bajo supervisión de un especialista. La ingesta adecuada de calcio, de vitamina D y un estilo de vida saludable pueden minimizar el riesgo de desarrollar este padecimiento y sobre todo acudir con su médico a revisiones periódicas.

Aunque el aire en esos municipios todavía no es tan peligroso, está fuera de los índices normales. Si no se realizan acciones pronto, la situación puede empeorar.

Es importante la medición continua del aire y aunque es responsabilidad de todos los ciudadanos cuidar el aire, son las autoridades las que deben garantizar el derecho humano a un medio ambiente sano y el derecho a la salud. Además, la esperanza de vida mundial depende de la contaminación.

La contaminación del aire representa un importante riesgo medioambiental para la salud. Mediante la disminución de los niveles de contaminación del aire los países pueden reducir la carga de morbilidad derivada de accidentes cerebrovasculares, cánceres de pulmón y neumopatías crónicas y agudas, entre ellas el asma.

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