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Coincidencia de la luna Europa con Groenlandia

miércoles, 20 de abril de 2022 · 01:30

MADRID (EFE).— Una de las lunas de Júpiter, Europa, es una de las candidatas principales a albergar vida —además de la Tierra— en el Sistema Solar y una investigación sugiere que bajo el hielo podría haber abundantes bolsas de agua, lo que aumentaría las posibilidades de habitabilidad.

Europa tiene un océano de agua salada que despierta el interés de los científicos, pero está sellado bajo una capa de hielo de kilómetros de grosor, lo que dificulta los estudios desde el espacio.

Sin embargo, cada vez hay más pruebas que apuntan a que la capa de hielo puede ser menos una barrera y más un sistema dinámico.

Un equipo encabezado por la Universidad de Stanford identificó una estructura en los hielos del satélite similar a las existentes en Groenlandia: unas crestas dobles o en forma de “M”.

La coincidencia con esta formación sugiere que bajo la capa de hielo de Europa puede haber abundantes bolsas de agua de características similares a las de Groenlandia y servirían para detectar entornos potencialmente habitables, según la publicación de los resultados en “Nature Communications”.

“Como está más cerca de la superficie, donde se obtienen sustancias químicas interesantes del espacio, de otras lunas y de los volcanes de Io (otro de los satélites de Júpiter), existe la posibilidad de que la vida tenga una oportunidad si hay bolsas de agua en la capa de hielo”, dice el autor principal del trabajo, Dustin Schroeder.

Si el mecanismo observado en las crestas de hielo de Groenlandia “es como ocurre en Europa, eso sugiere que hay agua en todas partes”, manifiesta.

Dado que el subsuelo terrestre es diferente del océano subterráneo de Europa, los autores se sorprendieron al ver que las formaciones que estrían esa luna eran muy parecidas a un rasgo menor de la capa de hielo de Groenlandia.

Tras un examen más detallado, descubrieron que la cresta en forma de “M” de Groenlandia podría ser una versión en miniatura de la característica más prominente de Europa.

Las crestas dobles de Europa aparecen como grandes cortes a través de la superficie helada, con elevaciones que alcanzan 300 metros, separadas por valles de aproximadamente un kilómetro.

Los científicos conocen estos rasgos desde que la superficie del satélite de Júpiter fue fotografiada por la nave Galileo en la década de 1990, pero no han dado con una explicación definitiva de cómo se formaron.

En Groenlandia “esta doble cresta se formó en un lugar en el que el agua de los lagos y arroyos superficiales se escurre con frecuencia hacia la zona cercana a la superficie y se vuelve a congelar”, añade Riley Culberg, otro de los autores.

Una manera de que se formen bolsas de agua poco profundas en Europa es “a través del agua del océano subsuperficial que es forzada a subir a la cáscara de hielo a través de fracturas, y eso sugeriría que podría haber una cantidad razonable de intercambio que ocurre dentro de la capa de hielo”, agrega el científico.

En lugar de comportarse como un bloque de hielo inerte, la capa helada de Europa parece sometida a procesos geológicos e hidrológicos, una idea apoyada por este estudio y otros, que incluyen pruebas de penachos de agua que salen a la superficie.

Una capa de hielo dinámica favorece la habitabilidad al facilitar el intercambio entre el océano subsuperficial y los nutrientes de cuerpos celestes vecinos acumulados en la superficie.

Los autores aseguran que su explicación de las crestas dobles es tan compleja que no podrían haberla concebido sin el análogo en la Tierra.

“El mecanismo que proponemos en este artículo habría sido casi demasiado audaz y complicado para proponerlo sin haberlo visto en Groenlandia”, advierte Culberg.

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