Tecnología

Oportunidad para la ciencia

En la madrugada del 16 de mayo habrá un eclipse
sábado, 14 de mayo de 2022 · 00:00

MADRID.— En la noche de este domingo para amanecer lunes volverá a ocurrir un eclipse total de Luna, un fenómeno astronómico que supone, además de un deleite para los aficionados, una oportunidad para que la ciencia profundice en el conocimiento del satélite y comprenda mejor los complejos eventos que tuvieron lugar durante la formación del sistema solar.

Porque aunque es el único astro al que ha llegado una misión tripulada, la Luna esconde todavía muchos secretos, entre ellos por qué son tan diferentes la cara visible y la cara oculta. Las incógnitas y los desafíos reactivaron el interés de varias agencias espaciales por regresar al satélite natural y escudriñar los misterios sobre su formación e historia.

De acuerdo con un despacho de la agencia EFE, a las 2:28 horas GMT del lunes (9:28 p.m. del domingo en Yucatán) la sombra de la Tierra empezará a ensombrecer la Luna. Una hora después comenzará el eclipse total, que se prolongará hasta las 11:54 p.m. del domingo. A las 00:55 a.m. del lunes en nuestro Estado el satélite recuperará su esplendor tras uno de los eclipses más largos de las últimas décadas.

Fuentes del Observatorio Astronómico Nacional español aclaran que el eclipse será visible desde gran parte del mundo (en la mayor parte de Europa, África y América) y que la observación podrá hacerse a simple vista, porque ni se requiere instrumentación especial para contemplarlo ni entraña ningún peligro.

A diferencia de los solares, que son observables solo desde una parte relativamente pequeña de la Tierra y que duran unos pocos minutos, los eclipses lunares pueden verse desde cualquier parte de la Tierra en la que sea de noche y se prolongan durante varias horas, según la información facilitada por el Observatorio español.

Numerosas instituciones científicas y agencias espaciales programaron eventos especiales con motivo de este suceso astronómico y para divulgar algunos de los aspectos y proyectos científicos más relevantes de la exploración lunar, entre los que destaca el programa Artemis —que lidera la NASA— para regresar a la Luna con misiones tripuladas.

El astrónomo del OAN Mario Tafalla subraya el interés de los eclipses para los aficionados, pero también el papel que históricamente desempeñaron para determinar parámetros fundamentales para la ciencia, como el diámetro de la Luna y la distancia exacta a la que se encuentra.

Tafalla dice que aun en la actualidad es posible realizar medidas únicas durante un eclipse total de Luna y precisa que el color rojizo que adquiere en la fase de totalidad permite medir propiedades de la atmósfera de la Tierra, o que el menor brillo de la Luna —a pesar de estar en fase llena— facilita las medidas que se realizan rebotando un rayo láser en la superficie del satélite para determinar el tiempo que tarda la luz en regresar a la Tierra.

“Conocer mejor a la Luna nos ayuda a comprender los complejos eventos que tuvieron lugar durante la formación del sistema solar”, señala el astrónomo, que recuerda que el satélite es “anómalamente grande” comparado con los satélites de los planetas rocosos más cercanos a la Tierra.

La mejor explicación de esa anomalía es que la Luna se formó por la colisión de la proto-Tierra con un objeto del tamaño de Marte en las primeras etapas del sistema solar. “Entender cómo sucedió esa colisión nos ayuda a reconstruir el violento pasado en el que se formaron los objetos que ahora vemos orbitar alrededor del Sol”.

Tafalla dice que aún se desconocen las respuestas a por qué la cara visible tiene formaciones basálticas (“mares”) y la cara oculta está más densamente cubierta de cráteres, o si hay agua en el interior de cráteres situados en los polos.

Los eclipses, y sobre todo los totales, son una oportunidad para escudriñar algunos de esos secretos. La oportunidad se repetirá en algunas regiones del mundo el 8 de noviembre.

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