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Videojuegos creados para volverse adictivos

La adicción a los videojuegos es considerada una enfermedad por la Organización Mundial de la Salud (OMS); arriba el logo del Fortnite en la feria Electronic Entertainment Expo

Tiene dos caras opuestas el uso de los videojuegos

Navegando en Facebook, María Eugenia, una maestra jubilada, recibió una invitación a jugar CityVille. María Eugenia entró a la aplicación y se sorprendió al descubrir que podía tener la ciudad de sus sueños.

Su afición por el juego pronto dio otro paso al querer tener una mejor ciudad que la de sus contactos. Se creó entonces otras cuentas y pidió a sus hermanas, hijos y sobrinos que le pasen las contraseñas de sus redes para que se envíe regalos.

María Eugenia podía pasar horas jugando sin que nada la perturbe hasta una ocasión en que le amaneció y pensó que había llegado demasiado lejos; sin embargo, luego comenzó a jugar FarmVille y luego CastleVille.

Varios estudios alertan que ahora la adicción es más frecuente entre adultos (el rango estadístico es de 0.21-55.7% de la población) que entre menores (0.26-38%), y María Eugenia es parte de las estadísticas.

El nivel de adicción que experimentan muchas personas ha motivado que la Organización Mundial de la Salud (OMS) incluya en la nueva Clasificación Internacional de Enfermedades a la adicción de videojuegos en la sección sobre “trastornos mentales, del comportamiento o del desarrollo neurológico”, aunque su inclusión oficial será a partir del 1 de enero de 2022.

Al respecto platicamos con el desarrollador de tecnología y software Carlos Vela Canul, cofundador de la empresa DaCodes, quien comenta que la adicción depende del tipo de juego. “Hay juegos que estimulan el cerebro y la inteligencia, juegos de memoria, de matemáticas, de análisis… son juegos que de alguna manera ayudan a mejorar la inteligencia; pero también hay videojuegos de guerra o temas más sensibles que a lo mejor sí se pueden volver adictivos y por eso puede considerarse un trastorno mental”.

Sin embargo, él no está de acuerdo, pues hay videojuegos en el que se organizan torneos y con los que la gente gana mucho dinero. “No sé a que se refieren con eso de que será considerada una enfermedad porque jugar sí te distrae, pero a lo mejor se refieren a algo como la adicción al tabaco o alcohol, pues todo lo que usas en exceso genera una adicción pero no sé si caiga dentro del término de enfermedad, ya que clínicamente lo ignoro”.

Añade que a lo mejor es percibida como una adicción por el hecho que algunos jugadores se vuelven antisociales, no conviven y se vuelven, hasta cierto punto, “ermitaños”. Sin embargo, los jugadores profesionales de videojuegos ganan mucho dinero jugando ocho o diez horas al día. “Son como los futbolistas profesionales que entrenan todos los días, y su entrenamiento es físico y en el caso de los jugadores; ¿pero por qué jugar videojuegos es una enfermedad y futbol no, sí en los dos se necesita de una capacidad bastante elevada para competir?”.

En términos de software, Vela Canul explica que las aplicaciones cuentan con un sistema llamado gamification, que simula que su uso parezca un juego “porque así motivas al usuario a utilizarlo”, como la aplicación Waze, que permite a los usuarios contribuir con información de tráfico mientras se traslada de un lugar a otro y por lo cual uno va ganando medallas y dependiendo de cuántas tengas se desbloquean regalos de la app.

Para ser adictivos

El desarrollador de tecnología y software reconoce que todos los videojuegos están diseñados de tal manera que el usuario se sienta atraído. “Todos los videojuegos tienen cierta forma en que uno lo percibe y se vuelve adictivo… para hacer un juego hay muchas personas involucradas que deben saber cómo el usuario se tiene que comportar. Atraerlo no es al azar, hay estrategias, hay formas de programación… no es nada más ‘se me ocurrió un juego de apretar dos botones y ya’, no es así, hay una ciencia detrás de eso”.

Agrega que los juegos brindan estímulos constantes al jugador, como el sentido de pertenencia y recompensa, es decir, el hecho de jugar y recibir algo a cambio. “Es algo muy común sentirse bien cuando estás avanzando. Normalmente a la gente no le gustan los juegos fáciles, prefieren los que significan un reto pero sin que se vuelvan imposibles, aunque siempre debe haber una recompensa, por ejemplo subir de nivel, desbloqueo de un mundo nuevo o un premio para competir, pero siempre que el usuario vea que está avanzando”.— Iván Canul Ek

Adicción

“Si jugar es una prioridad, si no se puede parar, si eso genera problemas en el entorno social, se pierden amigos o se desatiende el trabajo, y si esto se prolonga durante un año, entonces hay adicción a los videojuegos”, explica Robert Jakob, jefe del equipo de la OMS que elaboró la Clasificación Internacional de Enfermedades.

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