Culpan a quienes les compran de alentar el delito
Comunidades
Unos mil ribereños mediante el buceo con arpón sacan todo lo que hay a su paso
PROGRESO.— En este puerto se tienen reportes de que unos mil pescadores, a bordo de unas 300 embarcaciones ribereñas, se dedican a la captura furtiva y arrasan con todo a su paso: pepino de mar, pulpo, caracol blanco, langosta y mero.
Según los reportes, son ribereños que mediante el buceo con arpón sacan del mar todo lo que pueden, así se trate de especies en veda o para cuya pesca no tienen permiso federal.
El mero está restringido del 1 de febrero al 31 de marzo y el pulpo, del 16 de diciembre al 31 de julio; el pepino de mar y el caracol blanco están en veda permanente.
La langosta está en temporada de pesca; la veda se iniciará el 1 de marzo.
Compradores de especies marinas adquieren lo capturado furtivamente y lo revenden a negocios de Mérida y otras ciudades.
José Luis Carrillo Galaz, presidente de la Federación Regional de Cooperativas Pesqueras del Centro y Poniente de Yucatán, dijo que los informes que tiene son que la pesca furtiva se hace en Celestún y en Dzilam de Bravo-Santa Clara.
Añadió que ribereños del muelle La Caleta y otros puntos de este puerto igual se dedican a la pesca furtiva y hay reportes de que también ribereños de Chicxulub.
Destacó que “hay comerciantes y restauranteros que compran productos capturados de manera furtiva, de esa manera lo alientan”.
Dijo que falta intensificar la inspección y vigilancia en los puertos donde se tienen reportes de pesca ilegal y en alta mar.— Gabino Tzec Valle
