#OrgulloYucateco: mujeres mayas emprenden con correas para cámara

viernes, 24 de enero de 2020 · 11:27

MÉRIDA.- Doña Cecilia Dzul Tuyb era policía en Yucatán, pero un accidente de tránsito la dejó incapacitada para caminar por varios meses. Su vida parecía no tener sentido, cuando encontró en la costura artesanal una forma de levantar el ánimo.

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Doña Cecilia.

Hoy forma parte de Zavy, un proyecto iniciado por la emprendedora Nancy Zavala, quien busca la independencia financiera de las mujeres con el trabajo de sus manos.

Artesanas mayas emprenden con correas para cámaras

mujeres mayas emprendedoras
Algunas de las correas para cámaras.

Con Zavy, 20 artesanas de diferentes comunidades mayas de Yucatán obtienen ingresos por hacer lo que más les gusta.

El producto principal del proyecto son correas para cámaras fotográficas de gama semiprofesional y profesional, que poco a poco generan interés en el mercado al que están dirigidas.

"Me embistió un vehículo. Estuve mucho tiempo en cama hasta que pude levantarme y me llegó la invitación de Zavy, me dio mucho gusto conocer a Nancy y ella me invitó a participar. Yo no sabía nada de costura y se lo dije, pero gracias a ella tengo la dicha de aprender y colaborar aquí", explicó Cecilia a EL UNIVERSAL.

Originarias de Seyé

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Igual que la mayoría de las artesanas que colaboran en Zavy, Nancy nació en la comunidad de Seyé, ubicada a unos 30 minutos de Mérida y que tiene poco más de 9 mil 200 habitantes, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Nancy comenta que creció viendo a su abuela mientras bordaba blusas, vestidos y otras prendas. La costura y el hilo contado (técnica textil maya) son unas de las principales actividades económicas de Seyé, especialmente realizada por mujeres. Pero Nancy buscaba algo más en su vida y por ello se esforzó en sus estudios para tener una mejor preparación:

"Hay una brecha en cuanto a mentalidad y oportunidades que se tienen en una comunidad, a estar viviendo en una ciudad", dice Zavala.

"Cuando vienes de una comunidad la gente piensa que si ya tienes una carrera ya la hiciste, pero no. Buscaba otras cosas, empecé a trabajar, me involucré en temas de emprendimiento, dando asesorías, trabajando en proyectos, pero nada propio como tal", recuerda la joven.

Actualmente, Nancy, de 28 años, cursa la maestría en la Universidad Anáhuac Mayab. Antes de comenzar con Zavy, ella y algunos compañeros iniciaron una fundación de apoyo a las comunidades maya y una empresa donde se financia parte de sus proyectos.

Objetivos sostenibles

Nancy Zavala, fundadora de Zavy.

La idea de Zavy empezó a gestarse a mediados de 2018, cuando Nancy conoció en su natal Seyé a un grupo de artesanas que vendía blusas, pero sin obtener las ganancias que esperaban. "

Me platicaban que tenían problemas con comercializar sus productos. Entonces me di a la tarea de investigar y plantear algo diferente. Buscaba algo que tenga un uso muy específico para dirigirnos a un nicho puntual, así fue como pensé en las cámaras", cuenta.

Al principio las artesanas se mostraron sorprendidas, no era lo mismo costurar una blusa que una correa para una cámara, pero confiaron en Nancy y en la visión de negocios que les planteó: una empresa basada en estándares de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Trazó la ruta para crear una sociedad más equitativa y sustentable, con miras a un mejor mundo en 2030 y en el cual las brechas de pobreza y amenazas del cambio climático sean superadas. De esos 17 objetivos, la joven retomó tres para el proyecto de Zavy: fin de la pobreza; igualdad de género y trabajo decente, y crecimiento económico.

Mujeres confían en el trabajo

Igual que doña Cecilia, varias mujeres de Seyé y de la comunidad vecina de Muna dieron toda su confianza a la idea propuesta por Nancy. A finales de octubre de 2018, el primer grupo de artesanas estaba listo para trabajar; sin embargo, les faltaba una identidad para su nuevo producto. Fue entonces que se acordó plasmar con cada puntada de hilo una parte de su cultura y tradiciones para darlas a conocer a donde sea que llegaran las correas que estaban a punto de crear.

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De esta forma, surgieron los modelos Kukulkán, inspirado en la leyenda del dios maya del mismo nombre, o Nikte Ha, el cual se basa en las flores que crecen en los característicos cenotes de la región. Toda la inversión para los primeros modelos corrió por cuenta de Nancy, quien destinó sus ahorros para iniciar el proyecto.

En abril de 2019 el primer lote de correas ya estaba listo para presentarse, siendo un éxito entre fotógrafos y tiendas localess

https://www.youtube.com/watch?v=kOtIh9-ZV80

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