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Empresas encabezan estafa en Chichén Itzá

Distribuyen su mercancía por vía guías de turistas
sábado, 22 de enero de 2022 · 05:21

VALLADOLID.— Los actos de corrupción controlados por una mafia del sector turístico del gobierno estatal y federal, no solo involucra a falsos guías de la zona arqueológica de Chichén Itzá, sino que se trata de una red mucho más amplia en la que están inmersas empresas turísticas que contratan guías sin estudios, con el objeto que sean al mismo tiempo vendedores de dijes y calendarios dentro de los autobuses que transportan al turismo desde Quintana Roo a la zona arqueológica.

Ayer publicamos que 2,500 de 3,000 guías de turistas que ofrecen servicios en Chichén Itzá compraron sus credencias de acreditación a un instituto, propiedad de una persona identificada como “el doctor Quijano” y pagaron por ello alrededor de $100,000, cada uno.

Este hecho se conoció luego que un influencer o YouTuber dio a conocer que fue víctima de un fraude en la zona arqueológica, en donde le narraron “puras mentiras” en un tour en el interior del lugar por el que le cobraron $900.

Al poner al descubierto la corrupción que opera en la zona arqueológica de Chichén Itzá en las redes sociales se observó una serie de comentarios, pues se presume que algunos de los que se dedican a esa actividad no les pareció y dicen que no por uno deban pagar todos, además insisten en que las historias que cuentan con similares.

De acuerdo con información proporcionada por guías de turistas profesionales de la zona, en realidad el involucrado y señalado como la persona que vende las credenciales y certificados es una persona que conocen como Daniel Quijano Ocegueda, de la Universidad Internacional de Ciencias de Vanguardia (Unicva), y la contacto es una tal “Amelia”, quien es secretaria de la escuela.

 

Acusan una red de corrupción

Los guías de la zona que han estudiado la carrera, señalan que aunque pidan que se lleve al cabo una investigación, los resultados serán los mismos, dirán que todo es legal, ya que todos están involucrados en la red de corrupción.

Lo que llama la atención es que las credenciales fueron legalmente entregadas, pero lo ilegal es que los acreditados no tienen los conocimientos porque no estudiaron, mucho menos han hecho investigaciones.

Ahora salió a relucir que la industria del turismo en la región está controlada por empresas operadoras desde Quintana Roo, donde se concentra una gran cantidad de guías que tampoco tienen los estudios correspondientes, debido a que también compraron sus acreditaciones al mismo instituto.

Ponen de ejemplo al grupo Xcaret que mantiene el control de una gran cantidad de turistas y tiene a su servicio cerca de 100 guías como empleados, pero la mayoría de ellos no tiene los conocimientos suficientes, pues fungen más como vendedores en el interior del autobús.

Artesanías con "valor" a oro

Los guías ofrecen a los turistas en el interior del autobús pequeños calendarios con geroglíficos mayas, pintados sobre papel amate, cuyo precio en el mercado es de unos $20, pero los guías lo venden a $450 cada uno, obteniendo $50 de comisión.

La empresa se los entrega a los guías desde que salen de sus instalaciones en Quintana Roo y los ofrecen en el trayecto, además de unos dijes que también le ofrecen al turismo a unos $1,500 cada uno, de modo que “asaltan” al extranjero cuando están de viaje en el autobús.

De acuerdo con datos que tienen en su poder, en cada uno de los autobuses se venden hasta 10 calendarios por viaje, haciendo un total de $4,500, de los cuales el guía obtiene $500 y el resto lo liquida cuando regresa a la empresa, de modo que al tour operador lo que le interesa es vender y no que los guías brinden información apegada a la historia.

De guías de turistas a asaltantes de un autobus

Sin embargo, el extranjero al no saber mucho de la historia de la región y de los mayas cree todo lo que le dicen, pero hay algunos que ya investigaron y les hacen las observaciones, pero eso poco les importa.

Esta situación convierte a los prestadores de servicios, en los viajes en estafadores de la zona arqueológica, en asaltantes en el autobús, y todas las irregularidades que se cometen en delincuencia organizada, con el conocimiento de las autoridades de todos los niveles.

En este sentido, los guías profesionales lamentan que , aunque realicen una investigación, “al final dirán que todo está bien”.— Juan Antonio Osorio Osorno

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