Retorna rito ancestral; voladores de Papantla regresan tras 20 años

Pausa de 20 años para voladores de Papantla finaliza
sábado, 8 de enero de 2022 · 05:00

TIZIMÍN.— El ritual de los voladores de Papantla, como espectáculo, volvió a esta ciudad luego de una pausa de 20 años, revelan los propios danzantes, al dar una plática sobre la ancestral práctica en la que se piden lluvias al dios del Sol para que se logren las cosechas.

Entre los detalles que dan a conocer los veracruzanos está que, contra lo que dictaba la tradición de que la danza estaba reservada solo a hombres, en la actualidad se permite que mujeres lo lleven al cabo.

[gallery ids="1014845,1014846,1014847,1014848,1014849"]

Incluso no ocultan su sorpresa de que ya exista una escuela que enseña la actividad y haya que estudiar, cuando antaño “era solo ver y practicar”.

En su retorno a la Feria de Reyes de Tizimín, luego de una pausa de 20 años en los que no recibieron alguna invitación, los voladores de Papantla ofrecen cinco actuaciones al día en el área del teatro del pueblo del Recinto ferial.

Son cuatro voladores que van descendiendo atados de cuerdas y de cabeza hasta llegar a tierra firme, eso en tanto el caporal permanece en la cúspide del poste de 18 metros, y acompaña el descenso con la danza que va marcada con flauta y tambor en mano en tanto invoca al dios del Sol.

Espectáculo de 20 años en Tizimín

Hasta hace algún tiempo este tipo de presentaciones se solían ofrecer en la posta ganadera donde se realizaban las muestras de ganado bovino, eventos musicales, exposición comercial y artesanal así como la instalación de juegos mecánicos.

Hoy, en el marco de la feria tradicional, los voladores de Papantla ofrecen cinco actuaciones al día en el área del teatro del pueblo del Recinto ferial.

Con vistosos y coloridos trajes escalan un poste que tiene una altura de 18 metros. Una vez que llegan a la cúspide del poste inicia la danza que va marcada por el caporal quien con flauta y tambor en mano invoca al dios del Sol. Son cuatro voladores que van descendiendo atados de cuerdas y de cabeza hasta llegar a tierra firme.

Alejandro Contreras Hernández, quien es el representante de los voladores, indica que en medio de la pandemia el volver a presentarse en ferias los llena de satisfacción pues la situación ha sido crítica hasta para ellos.

Incluso dice que hace 20 años que no venían a Tizimín hasta que los volvieron a contratar. El hombre señala que la danza la aprendieron de sus padres y abuelos que han seguido con la cultura.

Sin embargo hoy en día hay incluso una escuela para los que quieran ser voladores en Papantla, Veracruz. También está el parque temático, a donde acuden niños desde los 7 años y al cumplir los 10 ya comienzan no solo a estar de pie en el poste sino a volar.

Contreras Hernández dice que es sorprendente que hoy incluso se estudie para ser voladores, cuando antiguamente era solo ver y practicar. En este sentido, señala que a los 10 años el niño ya sabe enredarse en las cuerdas y amarrar el nudo.

“El caporal es quien los guía, les pide que tengan valor, concentración pero también equilibrio que es lo más importante”.

Voladores de Papantla, ahora en todo México

Según dijo, la danza de los voladores nació en la región de Papantla, pero en la actualidad ya hay en Puebla, San Luis Potosí y Guatemala.

No solo han incursionado hombres sino ahora incluso mujeres ya comienzan a ser voladoras.

“En aquellos tiempos los abuelos decían que en esta danza no tenía por qué estar una mujer, porque es una danza sagrada, pero hoy en día hay mujeres voladoras y caporales. Si les gusta, adelante, pero con cuidado porque se necesita tener suficiente experiencia para realizarlo”, agrega.

Añade que el poste que traen es de 18 metros, sin embargo hay más altos como uno que tienen en Papantla de 40 metros de altura, donde se aprecia mucho mejor el espectáculo.

En cuanto a su vestuario indica que cada quien lo realiza a su gusto con los diseños que quiera, hay desde pavorreales o de San Miguel, que es el patrón de los voladores.

Una indumentaria que también es cara

El precio de las indumentarias van desde los $15 mil hasta los 20 mil; los penachos, antaño eran de flores naturales, pero con la modernización se hacen a base de flores artificiales.

El ritual consiste en invocar al dios del Sol para que envíe las lluvias y pueda haber tierra fértil y con ello levantar las cosechas.

El volador refirió que afortunadamente no han sufrido ningún accidente, sin embargo sabe que ha habido otros voladores, como en Cueztalan, Puebla, quienes han sufrido percances por culpa del alcohol.

Relacionadas: “No es una cancelación”: aclaran que Feria de Tizimín concluye en días tradicionales

Otras Noticias