Profesor quería ser aviador

Profesor quería ser aviador

Ricardo Pech recibe distinción el domingo 15
miércoles, 11 de mayo de 2022 · 00:00

PROGRESO.— Cuando apenas tenía 16 años y acababa de egresar de la secundaria, Ricardo Alfredo Pech Domínguez, quería ser aviador, enfundarse el traje de piloto, ponerse los lentes negros y la gorra como lo veía en las películas. No pasó el examen, finalmente estudió para profesor de primaria y ahora es el maestro distinguido 2022.

Ni por su mente de adolescente pasaba la remota idea de ser profesor, de dedicarse al magisterio y luego al cabo de los años en pleno ejercicio educativo, en 1971 fundar la escuela primaria Vicente Guerrero que fue detonante y decisivo para el desarrollo de esa colonia del poniente de la ciudad que hace medio siglo estaba dividida por el canal que comunicaba el mar con la ciénaga.

Tampoco se imaginó que 66 años después de sus sueños de ser piloto aviador, ahora a la edad de 76 años, haya sido designado Maestro Distinguido del Año 2022, distinción que cada año el Ayuntamiento de esta ciudad entrega a un profesor por sus amplios y reconocidos méritos por el servicio de la educación y aportación a la sociedad.

La medalla y placa que lo acredita como Maestro Distinguido del Año 2022, lo recibirá el próximo domingo 15 en ceremonia que se llevará al cabo en el pabellón de la historia en la Casa de la Cultura, en el marco de los festejos del Día del Maestro.

Ricardo Pech, no solo se dedicó al magisterio, combinó sus tiempos libres con la práctica de beisbol profesional, fue toletero y jardinero, jugó con la selección de la entonces Policía Estatal que dirigía Tomás Mendiburu; jugó con los Venados de Yucarán, equipos de Tabasco e incluso militó el liga Metropolitana en Ciudad de México a donde, al egresar de la escuela Normal Rodolfo Menéndez de la Peña, viajó para conseguir una plaza federal de profesor, pero como no había vacantes, un conocido que estaba en la capital del país, lo invitó a jugar.

Recuerda que en su faceta de beisbolista, un día Tomás Mendiburu reunió al equipo y les dijo que jugarían contra un equipo de Carlos “Calvo” Chalé, líder de los matarifes y les pidió que tenían que ganar. El partido lo ganaron “quién sabe qué había apostado don Tomás con el ‘Calvo’ Chalé” y como premio nos llevaron con las ‘mariposas’”.

También combinó su labor magisterial con el ámbito electoral y político, fue presidente del comité electoral distrital que se encargaba de las elecciones en el distrito y el municipio, hasta que se formaron órganos electorales ciudadanos, fue representante priista en el Instituto Federal Electoral y en el Instituto Nacional Electoral, actividad de la cual ya se retiró y se dice satisfecho de haber participado en lo electoral, conocer el proceso de las elecciones y ayudar a muchos candidatos que fueron alcaldes, diputados locales, federales, senadores y gobernadores.

También colaboró en el Ayuntamiento en el trienio que presidió Felipe Pech Chacón, fue subdirector de la policía municipal y junto con don José Flores, un agente investigador retirado esclarecieron varios robos y detuvieron a los ladrones.

También fue el que tuvo a su cargo elaborar el primer censo de población y vivienda que se hizo en este puerto a petición del entonces alcalde Luis Escalante Tur.

Hijo de los finados esposos Alfredo Pech Paredes y Rosa María Domínguez Magaña, el profesor Ricardo Alfredo nació en Chicxulub Puerto el 24 de julio de 1945, en diciembre de 1967 se casó con la también profesora Cristina Cab Herrera, quien lo acompañó en su primera plaza de profesor en un pueblo de Palizada, Campeche, en Tumbo de las Montañas, donde en un tinglado daba clases a hijos de presos.

El primero, segundo, tercero y cuarto grados de la primaria lo estudio en la Andrés Quintana Roo de su natal Chicxulub Puerto, el quinto y sexto los cursó en la Mártires de Chicago que era financiado por el sindicato de henequeneros y daban alimentos y buenas cenas, recuerda.

La secundaria la estudio en la Carlos Marx, al concluir fue cuando pensó en ser piloto aviador, pues buscaba una escuela donde pudiera estar internado y becado, así que su primo Manuel Domínguez, quien era médico militar y residía en el DF, le dijo que lo ayudaría a entrar a la escuela de aviación ubicado en Zapopan Jalisco.

En Chicxulub acompañado de su mamá abordó el barco “San Francisco” para trasladarse a Veracruz, el viaje en mar duró cuatro días, en alta mar los sorprendió un norte. De Veracruz en tren viajaron a la Ciudad de México y de ahí a Zapopan. En la escuela de aviación le hicieron la prueba en un simulador de vuelo, no pasó la prueba, el resultado fue que estrelló el avión, no servía para piloto, tenía miedo.

Regresaron a Chicxulub en tren, y fue cuando ingresó a la normal Rodolfo Menéndez de la Peña, estudio tres años, las clases eran los dos turnos matutino y vespertino. Al concluir, viajó a México para obtener su plaza, pero antes ya jugaba beisbol profesional, sin embargó su papá lo convenció de que era mejor que tenga una plaza de maestro.

Su plaza se la dieron por el año de 1967, retornó a Chicxulub y se casó, con su esposa viajaron a Palizada, Campeche. Luego lo transfirieron a Xanla, poblado de Valladolid, después con su esposa estuvo en Dzonot Carretero.

Cuando los transfirieron a Progreso, a su esposa la comisionaron en la escuela primaria Benito Juárez, al profesor Pech Domínguez lo mandaron a la colonia Vicente Guerrero donde en el año de 1971 fundó la escuela. Primero con ayuda de los padres de familia ocuparon un terreno, pero resultó ser propiedad de un agente aduanal de apellido Rojano, quien un día vestido con su traje verde y pistola en el cinto los hizo abandonar el lote.

Luego consiguió que Antonio Herrera donara un terreno de 50 metros de frente por 50 metros de fondo. La construcción del edificio escolar se realizó con ayuda del arquitecto Abel Luna Estrada, quien laboraba en el Capfce. Comenta que contó con la ayuda económica de los empresarios pesqueros Ceferino Gutiérrez Martínez y Juan Zacarías Dib.

La escuela tiene 51 años que fue fundada por el profesor Ricardo Alfredo Pech Domínguez, quien dice que el mejor reconocimiento es haber contribuido a la educación y desarrollo de esa colonia, de esa escuela han surgido profesionistas y buenos padres de familia.— GABINO TZEC VALLE

DiariodeYucatan