Yucatán

Devoción de 21 años: Familia vuelve a realizar gremio en honor de la Virgen de Tetiz

“¡Gracias Dios, aquí estamos de nuevo!”, en Tetiz
jueves, 26 de mayo de 2022 · 00:51

TETIZ.— Después de una larga espera porque en 2020 y 2021 se prohibieron los eventos masivos debido a la pandemia del Covid-19, la familia Chan Huchim, parientes y amigos realizaron anteanoche martes su gremio en honor de la Virgen de Tetiz como antaño y de nuevo le llevaron, como ofrenda, un retablo hecho con miles de flores de mayo.

Los esposos Adelina Huchim y Luis Chan, oriundos de esta comunidad, se iniciaron hace 21 años como nocheros de la fiesta de mayo de la Virgen de Tetiz y ahora comparten este legado familiar con sus tres hijas.

Para ellos más que una tradición, “es una devoción y promesa a la Virgencita de Tetiz”, ya que gracias a ella una de sus hijas, estando pequeña, luchó contra una grave enfermedad.

Doña Adelina narró que ella con fe inquebrantable les pedía a la Virgen y a Dios que su hija se recuperara.

“Así sucedió y eso fue obra de la Virgencita, así que cada años la honro con miles de flores”, expresó.

Mientras sus familiares instalaban el retablo conformado por dos grandes y coloridas guacamayas a los lados de la Virgen de Tetiz en el altar de la iglesia de San Bernardino de Siena, doña Adelina platicó que se prepara durante un año, criando sus gallinas y cochinos que usa para cocinar las comidas que dan durante los tres días que dura el proceso desde la recolección de flores hasta la noche de su misa.

Como cada año antes de la pandemia, el 22 de mayo (domingo) empezaron a elaborar la comida y a preparar las bases para las flores.

El 23 de mayo recolectaron las flores, mientras otras personas se encargaron desde el molido del maíz y hasta la preparación de tamales que obsequiaron a las personas que donaron las flores.

Así pasaron casi toda la noche hasta que llegó el 24 de mayo, cuando preparan el retablo, mientras otra parte de la familia cocina un mechado hecho a leña con su respectivo but.

29 aves

En total sacrificaron 25 gallinas y cuatro pavos, que doña Adelina crió, para el almuerzo de todos los ayudantes y visitantes, a quienes se les sirve una ración con tortillas hechas a mano, mientras llega la hora de salir rumbo a la iglesia.

En familia deciden qué imagen pondrán y este año eligieron las guacamayas. Una persona hace el molde en madera y cartón; luego, los familiares pintan y ponen cada flor en los moldes.

Doña Adelina dijo que tiene la fortuna de que toda la familia, amigos y mucha gente ayudan en la preparación y lo hacen con mucho amor, sin importar las horas que se necesiten, pues es algo muy laborioso y muy especial.

A las 4:30 de la tarde del 24 de mayo, todos salen de la casa de doña Adelina y caminan hasta la iglesia con música de una charanga que los acompaña los tres días, y con la quema de “voladores” anunciando la llegada al santuario de la Virgen.

En los corredores de la iglesia, una parte de la gente preparó los jarrones con flores de mayo, ya puestas en un ch’ilib, mientras los varones instalaban las enormes guacamayas junto a la Virgen y llenaban de flores el altar.

Y ahí estaba doña Adelina, feliz de ver de nuevo cumplida su promesa y dirigiendo que todo quede perfectamente para la misa.

La nochera recordó que debido a la pandemia, en el año 2020 en su casa pusieron un altar con flores de mayo para la novena, y en 2021 sí fueron a la iglesia pero solo pusieron flores en los jarrones para escuchar la misa.

En cambio, este año, ¡gracias Dios, aquí estamos de nuevo!, comentó sonriente.

A las 8 de la noche, el párroco Cristian Uicab Tzab ofició la misa de la nochera ante la Virgen de Tetiz, que lució un vestido dorado con aplicaciones del mismo color, capa, mantilla y corona.

Serenata con mariachi

Después, el mariachi San Francisco, originario de esta comunidad, entró y durante casi una hora le llevó serenata a la Virgen.

Mientras, en el atrio niños, jóvenes y demás personas esperaban la quema de un torito, un venado, un caballito y juegos pirotécnicos, también promesa de la nochera a la Virgen.

Posteriormente, todos regresaron a la casa de la familia Chan Huchim, donde la charanga ya los esperaba para cerrar con broche de oro los días del festejo.

La familia les obsequió la cena, que fue lechón al horno, ya sea en tacos o tortas, y con ello finalizaron los esperados días que dedica a su devoción a la Virgen de Tetiz.— María Inés Castilla Quintal