Yucatán

Estación ferroviaria de Progreso es lonchería y terminal de camiones

De la estación ya no queda casi nada
martes, 28 de junio de 2022 · 02:25

PROGRESO.— El ferrocarril de pasajeros y carga, que fue parte de la historia de la ciudad que cumplirá 151 años este viernes 1 de julio, dejó de arribar a este puerto hace unos 40 años y la exestación del tren ubicada en la calle 82 (antes 32) entre 29 y 31 ahora es una lonchería y terminal del transporte urbano de pasajeros.

Del otrora ferrocarril del oro verde, que transportaba grandes cantidades de pacas de henequén, solo queda una parte del edificio de la exestación del tren.

Ahí vive con su esposa Teodoro Sansores Brito, último jefe de la estación ferrocarrilera, pues el amplio terreno que abarca la hoy calle 82 entre 29 y 31 está convertido en terminal camionera urbana.

El tren comunicó a Mérida y Progreso durante unos 100 años. El servicio fue inaugurado el 15 de septiembre de 1881, con las estaciones de Xcanatún y San Ignacio, llegaba hasta el muelle fiscal, donde descargan el henequén y cargaban productos que traían los barcos.

El exalcalde y profesor Wilbert Gil Cobos y el abogado Manuel Muñoz Silva, vecinos de este puerto, recuerdan que viajaron en el ferrocarril, la algarabía infantil de andar en los vagones, admirar el paisaje.

Muchas familias usaron ese transporte para ir a la capital yucateca, dicen.

También recuerdan que el tren llegaba a la punta del muelle fiscal, donde hacía maniobras para retornar al puerto y luego a Mérida.

Las rieles llegaban a la calle 23 entre 74 y 76, donde ahora está el Pasaje del amor construido por el Ayuntamiento, y el campo Anáhuac cerca del Sanatorio Naval, donde ahora hay casas.

Muñoz Silva recuerda que el choque del tren ocurrido en el muelle fiscal el 25 de febrero de 1970, un sonado caso de la historia del ferrocarril, pero ese antiguo viaducto ahora ya no tiene vías férreas.

Entre 1982 y 1984

Gil Cobos, a su vez, recuerda que cuando fue alcalde en 1979 llegaba el tren a este puerto y que fue entre 1982 y 1984 cuando dejó de llegar y comenzó a tener auge el transporte terrestre de carga, con tráileres.

En 1995, el Ayuntamiento, entonces presidido por Álvaro Luis Sierra Pérez, convirtió el abandonado lote de la exestación del tren en terminal de autobuses urbanos para ordenar este servicio, pues los camiones de pasajeros estacionaban en cualquier parte de la ciudad.

El exedil indica que en medio del terreno donde estacionaban los trenes, había una bodega grande que fue demolida para construir cajones de estacionamiento para los camiones urbanos.

El predio fue transformado por completo y las rieles quedaron enterradas en el pavimento.

Parte de la estación está convertida en lonchería, hay puestos de venta de comida que abren todos los días.

Pero casi no queda nada que indique que en ese céntrico lugar llegaba el ferrocarril que contribuyó al desarrollo de la actividad marítima, portuaria y comercial del puerto.— G.T.V.

 

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