Unos 10 mil paseantes acudieron este Viernes Santo al puerto de Progreso. Las lluvias intermitentes durante la jornada no alejaron al turismo
Unos 10 mil paseantes acudieron este Viernes Santo al puerto de Progreso. Las lluvias intermitentes durante la jornada no alejaron al turismo

PROGRESO.— Concurrida y con contrastes climatológicos estuvo la jornada playera del Viernes Santo.

Por una parte, amaneció con cielo despejado y mar en calma, pero al filo del mediodía el clima cambió y comenzó a llover, la primera llovizna duró una hora.

Según prestadores de servicios, así como agentes de la policía estatal y municipal, la afluencia vacacional se estimó en 10,000 paseantes y se espera que este Sábado de Gloria el arribo aumente.

También fue un Viernes Santo con arribo doble de cruceros. Primero atracó el “Islander” procedente de Tampa, Florida con 2,081 pasajeros y 838 tripulantes.

Luego arribó el “Disney Magic” procedente de Gran Caiman con 2,551 pasajeros y 1,020 tripulantes, zarpó por la tarde con destino a Galveston, de modo que extranjeros y mexicanos disfrutaron un día de playa.

El mar pasó de calma a medio picado, con un clima agradable, lo que animó a numerosos paseantes que llegaron desde temprana hora para meterse al mar.

Las otras dos lloviznas no los ahuyentaron de la playa; todos se quedaron refugiados en palapas, sombrillas o bajo los arcos del viaducto del ex muelle fiscal.

Como ya es costumbre en el puerto, los paseantes arribaron desde temprano, la mayoría llegó a bordo de vehículos particulares, así como en taxis colectivos provenientes de distintos poblados de Yucatán.

Luego de las dos lloviznas que refrescaron el día, a las tres de la tarde comenzó el arribo masivo de gente.

Todas las calles aledañas del malecón se quedaron sin espacio para estacionamiento, los vehículos estacionaban a dos o tres esquinas de la playa, los visitantes tuvieron que caminar para llegar a la zona turística.

Familias enteras se dispersaron a lo largo de la playa del malecón tradicional, desde el muelle de pescadores hasta las letras de Progreso al final de esa zona turística, donde ocuparon camastros, sombrillas y palapas.

La renta de estas últimas, hasta este Viernes Santo, estaba en $350.

El pescado frito tuvo mucha demanda, con promociones en el kilo de rubia y canané que se vendió a $250; el de pargo y corvina se ofertó a $360.

Las pescaderías y restaurantes todavía no ofrecen mero porque la temporada de captura apenas comenzó el miércoles 1 pasado, las lanchas ribereñas todavía no obtienen buena pesca.— MEGAMEDIA

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