in

Entre ansiedad y miedo

En los niños

Alertan de nuevo sobre la depresión y otros trastornos

César Iván Espadas Sosa, expresidente de los colegios de Médicos y de Psiquiatras de Yucatán, es enfático: “¡Cuidado con los signos de la depresión!”.

“Muchas veces la depresión se presenta como una ansiedad nada más”, explica. “Son varios los llamados trastornos de ansiedad. El más importante es el trastorno de ansiedad generalizada, porque, además de la propia ansiedad, la persona sufre palpitaciones, insomnio, desesperación y miedo… No quiere salir, porque cree que algo le va a pasar. Si tiene hijos los empieza a vigilar a cada rato, piensa que les va a pasar algo”.

Ante el menor síntoma, reitera, es importante recurrir al médico.

Hace unos días publicamos detalles de amplia entrevista con el doctor Espadas Sosa, quien fue también presidente de la Academia Yucateca de Medicina y Cirugía, A.C. Entre otras cosas, habló del panorama de la depresión en Yucatán, un fenómeno en crecimiento, y sus consecuencias en la persona y en la sociedad. Esa enfermedad, subrayó, es una de las principales causas del suicidio, rubro en el cual Yucatán aparece en los primeros lugares del país.

Al abundar en sus puntos de vista, el médico recuerda una conferencia que impartió hace unos años y que después pasó a formar parte del texto de un libro. Se llama “El miedo a la escuela”.

“El miedo a la escuela es normal. El que va por primera vez al colegio se desprende de su papá, de su mamá, de la tía o de quien lo lleve”, apunta. “¿Y sabes qué genera eso? Terror, verdadero terror, porque es el primer enfrentamiento social que tiene el niño. Yo escribí en el texto: ‘Se aferra a la falda de su madre’. Y no la deja ir, porque si la ve irse piensa que no la volverá a ver, que ya la perdió, que no regresará por él. Puede tener muchas fantasías el niño ante esa ansiedad de separación, como se le llama.

“Eso que sufre el niño lo tenemos todos de alguna forma. Cuando te vas de un lugar, cuando te despides de tu familiar, de alguien, te causa dolor, sufrimiento… Te da tristeza dejar la casa, dejar todo. Esto pudiera ser como una ansiedad”.

El conocido psiquiatra dice que los episodios graves de ansiedad pueden generar una depresión, y ésta, a su vez, puede tener entre sus víctimas a potenciales suicidas. Por esa razón, enfatiza, los médicos tienen que estar muy atentos de las señales que envían los pacientes.

“La situación puede llegar a un grado tal que cuando la persona llega a la consulta diga: ‘Doctor, me quiero morir’. Hay que tener cuidado, porque esa persona está en fase aguda, avanzadísima”, señala. “Y todavía así el mismo paciente dice: ‘No sé por qué me trajeron, no quiero ver a un doctor, quiero morir’. Todo eso lo tenemos que tomar en cuenta para saber cómo manejarlo”.

También habla de otro trastorno cada vez más conocido: “El trastorno bipolar es un estado de ánimo cambiante, que lleva a la persona de arriba a abajo, de ser eufórica y alegre en exceso —todo es en exceso— a un cuadro de depresión.

“Le da por viajar, por tirar el dinero, por comprar, por beber alcohol, por comer, por fumar, por tener sexo exageradamente en el día, en la noche y a cualquier hora. Es una hiperactividad.

“Y luego pasa lo contrario: esa misma persona pasa de un estado anímico elevado a uno muy bajo, que es la depresión. Por eso se le llama bipolar, porque se va del polo depresivo al polo eufórico y viceversa. De alguna forma llamamos maníaca a esa actitud, porque el individuo cae en hiperactividad y no está quieto. Por eso es maníaco, porque no para ni siquiera de hablar en muchas ocasiones”.— Ángel Noh Estrada

Trastornos Bipolaridad

Se conoce como enfermedad maníaco-depresiva o depresión maníaca.

¿A quién le da?

Se puede presentar en cualquier persona. Con frecuencia, los síntomas comienzan a presentarse en la adolescencia tardía o la adultez temprana, pero pueden presentarse en los niños y en los adultos mayores también. Por lo general, la enfermedad dura toda la vida.

¿Por qué se da?

Los médicos no saben cuál es la causa del trastorno bipolar, pero hay varias factores que pueden contribuir a la enfermedad, como los genes familiares o es la estructura del cerebro o la función cerebral del paciente.

¿Diagnóstico?

Es difícil de diagnosticar porque los síntomas pueden ser similares a los de otros padecimientos.

¿Tratamiento?

No tiene cura, pero con medicamentos y psicoterapia se puede controlar los cambios de ánimo y los problemas que genera.

Fuente: www.nimh.nih.gov

Se enteran muy tarde

Multitudinarias ceremonias del Grito: 80 mil en el Zócalo y 40 mil en Mérida