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Altruismo con doble objetivo

TIZIMÍN.— Con la recaudación de tapitas que realiza una agrupación altruista no solo se beneficia a niños con cáncer sino además el material que se recicla sirve para la fabricación de muebles a base de plástico duro.

En Tizimín, el Banco de Tapitas recolecta al año alrededor de cinco toneladas de tapas de todo tipo de productos, desde procedentes de refresco, detergentes, medicamentos, garrafones de agua e incluso “toppers”.

Mercedes Pérez Monforte, coordinadora del Banco de Tapitas en el municipio, considera que cada persona produce cerca de un kilo de tapitas al mes y, si se junta con lo que emplea toda una familia, se vuelve mayor.

Sin embargo dice que pocos tienen la cultura de la donación de tapitas para una buena causa, pues en Tizimín solo un 30% de la ciudadanía aporta ese material.

Tristemente, añade, la gente siempre busca que le den algo a cambio pues se acostumbró cuando en el primer tapatón se canjearon con obsequios o servicios, por lo que ahora, si no hay algo a cambio, no donan las tapitas.

Mercedes ha ido a las chatarrerías donde van las personas a vender bultos de tapas. Dijo que muchos desconocen el fin de las tapas, por lo que explica que todo lo que recaudan se lleva a una trituradora de Cancún que tiene convenio con la Asociación Civil. Ahí todo el material se muele y se vende por colores.— Wendy Ucán

 

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