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Año violento en Progreso

Policías cerca de Javier Humberto Franco Hernández

Al menos cinco homicidios, entre ellos un ejecutado

PROGRESO.— El año 2018 fue violento en este municipio, con al menos un ejecutado y una serie de homicidios, suicidios, violaciones, robos y asaltos a mano armada tanto en comercios como en alta mar.

El primer asalto del año, reportado a las autoridades, se perpetró el jueves 11 de enero a las 9 p.m. en un expendio de cervezas en Chicxulub Puerto, de donde dos pistoleros se llevaron dinero y computadoras.

Una semana después, el viernes 19 a las 10:30 de la noche, un “fuereño” amagó con un arma blanca a la encargada del hotel Baroni, en la calle 25 con 70 del oriente de esta ciudad, cerca del malecón; tomó el dinero de los hospedajes del día, amenazó de muerte a la mujer y escapó.

El mismo viernes se reportó el primer suicidio del año: Érick Solís Nuri, de 20 años, se ahorcó en el baño de su casa, en Chelem. Su familia dijo no saber el motivo de esa decisión.

Al día siguiente, en la mañana, José Pinzón reportó el robo de su alijo de siete pies de eslora en Chicxulub. Tras el reporte, la Policía Municipal y la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) detuvieron a Dídier León con la embarcación y lo entregaron a la Fiscalía del Estado.

Entre la noche del mismo sábado 20 y la madrugada del domingo 21 delincuentes robaron poco más de $60,000 —dinero, medicamentos y equipo de laboratorio para análisis clínicos— en Farmacias Similares, en la calle 29 entre 78 y 80, en pleno centro de esta ciudad, tras forzar una ventada.

Menos de una semana después, el viernes 26 a las 6:30 de la tarde, Jorge R.R. y Jenifer R.A., de 32 y 28 años de edad y vecinos de este puerto y de Mérida, respectivamente, robaron cinco botellas de licor en un supermercado de la entrada de la ciudad, pero un guardia de seguridad los detuvo y entregó a la Policía, que los consignó a la Fiscalía.

El lunes 29 a las 4 p.m. un peatón vio a un muerto flotando en el mar, por la calle 52 del oriente del malecón, en el rumbo de “Pluma y Lápiz”. Un día después la Fiscalía lo identificó como Gilberto Daniel Sánchez Ortega, de 40 años, e informó que murió ahogado.

Enero terminó con el reporte, hecho el miércoles 31, de que la Fiscalía investigaba el deceso de José Luis Otero Huerta, originario de Querétaro, avecindado en Progreso desde hacía años y con amplio historial delictivo, quien murió de traumatismo craneoencefálico en el hospital O’Horán, tras ser detenido el viernes 19 por policías de Progreso, quienes dijeron que se golpeó la cabeza al caer al pavimento cuando lo perseguían. Se indagaba la versión de que los agentes lo golpearon con macanas y torturaron para que confiese hurtos.

Desde el inicio

El primer día de febrero fue violento: a las 11:30 de la noche dos delincuentes le cerraron el paso a una joven ama de casa en moto en la calle 29, la llevaron a la playa, la violaron y huyeron.

El viernes 2 de febrero a las 6:30 p.m., al norte de Chicxulub, ocurrió el primer asalto del año en alta mar.

“Tuvimos miedo de morir acribillados a balazos”, admitieron José Luis Barrera Gómez, “Chocolate”; Luis Felipe Reyes Reyes, “Chocha”, y Raúl González Ramos, “Chaparro”, de 43, 30 y 54 años de edad, respectivamente, al narrar que en la lancha “Bugssy” fueron asaltados por tres encapuchados con una metralleta y dos pistolas, que les despojaron del motor de 75 caballos de fuerza (HP), el equipo de radiocomunicación y el estéreo y los dejaron al garete.

Entre la noche del domingo 18 y la madrugada del lunes 19, ladrones allanaron tres casas de la calle 23 entre 68 y 70 del oriente de la ciudad, pero descubiertos por los ocupantes de los predios y obligados a huir sin botín.

El viernes 23, a las 12:15 horas, un delincuente que pasó corriendo robó el bolso —con $4,000— de dos jóvenes turistas que se bañaban en el mar, en el playón poniente del puerto, junto al muelle.

Un día después un pescador de esta ciudad aseguró que “por envidia”, un desconocido incendió su auto al lanzarle gasolina y “una bomba molotov”.

En marzo, el jueves 8 alrededor de la 1 de la madrugada, vándalos en motos apedrearon una casa de a la calle 10 entere 23 y 25 de Chicxulub. A raíz de reportes vecinales, policías persiguieron a los motociclistas.

La operación policíaca derivó en que familiares de Adonai, de 16 años, denunciaron que una patrulla estatal atropelló al menor, un agente lo golpeó y se lo llevaron a la base Pescador y de ahí al O’Horán, donde le hicieron cirugía en los pies. Aseguraron que no es pandillero y regresaba a casa.

Un día después, el joven Daniel Cimé Uc declaró que no fue un pleito sino un intento de robo; denunció en la Fiscalía que Marcos Núñez, Luis Ángel y desconocidos intentaron hurtar una moto y, al verse descubiertos, apedrearon la casa e incluso dispararon un balazo.

Un martes 13 de pérdidas vivieron pescadores Anselmo Canul, Juan Alberto Chan Moo y Pablo Trinidad Ochoa, pues les robaron las “colas” de los motores de sus lanchas atracadas en el muelle La Caleta, cada una con precio de $20,000 a $30,000.

“Enmaletado”

Cuatro días después, el sábado 17, un pescador hizo un macabro hallazgo: un muerto dentro de una maleta tirada en la maleza a la vera de la carretera que va al puerto de abrigo de Chuburná. El hombre de mar vio un pie que sobresalía de la valija. El asesinado fue identificado como Néstor Mariano Marín Zapata, chofer de Uber reportado como desaparecido.

El lunes 19 el permisionario de autobuses urbanos Raúl González, enfermo desde hacía meses, se ahorcó en su casa, en esta ciudad.

En abril, el lunes 2 a las 8 p.m., los meridanos Manuel A.O.N., pintor, y Raquel R.P.V., ama de casa, ambos de 30 años, fueron detenidos en Bodega Aurrerá, en la entrada de este puerto, acusados de salir sin pagar 11 paquetes de chocolates Ferrero Rocher, una blusa marca Simply Basic y un bolso negro para dama, aprovechando el gentío.

El domingo 8 en la madrugada, ocho jovenzuelos intentaron robar en dos predios de la colonia Madero, en esta ciudad, y solo cuatro de ellos fueron detenidos.

El jueves 12, la pandilla “los Gusitos” allanó la casa de su rival Antonio para vengarse, en la colonia Canul Reyes; como no lo hallaron, rompieron todo a su paso, empujaron a Silva Romo, lapidaron una moto y se dieron a la fuga.

El domingo 15, el paseo de una familia meridana en la playa de Chuburná terminó en tragedia: José Gabriel Canul Canto, de 40 años de edad, se ahogó tras lanzarse junto con su esposa al mar, que estaba picado por un norte, desde el muelle turístico. La mujer se salvó.

El domingo 23 también fue violento. A las 5 p.m. en el asentamiento “Cartolandia”, dos pandillas se enfrentaron, con saldo de un lesionado grave a machetazos, una moto quemada y cuatro detenidos.

El martes 24 un pleito familiar casi acaba en accidente fatal en esta ciudad. El cubano estadounidense Iván Cruz, de 52 años, al volante de la camioneta Mercedes Benz placas URZ-052-B de Quintana Roo, persiguió y chocó hasta sacar del camino a una camioneta Cadillac Escalade, guiada por su esposa, Mariana Paredes, de 27 años, quien dijo que huía con sus dos hijos y él se los llevó.

La noche del miércoles 25 igual fue violenta. A las 8:30 un delincuente asaltó a punta de cuchillo el expendio de cervezas San Judas Tadeo y huyó con $1,700 y seis paquetes de cigarros; una hora después dos sujetos despojaron de sus pertenencias a un vecina a las puertas de su casa, en la 66 con 33, y a las 11 un ladrón robó un maletín en el hotel Carismar, cerca del malecón.

Ataque en pandilla

El jueves 26, a las 10 p.m., un grupo de borrachos asaltó a una pareja y violó a la joven en el playón poniente.

El viernes 27 el teporocho carmelita Alexander Lanz fue detenido luego que, a las 11 a.m., robó la bolsa de una turista de crucero que recibía un masaje en una mesa de la playa del malecón.

El mismo viernes, a las 9:30 p.m., dos presuntos pandilleros de “Los Sureños” que viven en la colonia Canul Reyes asaltaron al taxista Ismael Moreno Poot cuando llegaron a la calle 94 con 39 de esa misma colonia, a donde le pidieron que los lleve; con un desarmador le lesionaron en la espalda y le quitaron dinero, celular y hasta el estéreo del taxi Tsuru blanco placas ZBM-627-B.

En mayo, el miércoles 30, Isaías May González, “Pato”, de unos 50 años de edad y vecino de Mérida, fue encontrado muerto en el mar ante el malecón. El pescador M.A.P.M., de 30 años de edad, fue acusado de matarlo a golpes, tras ingerir bebidas embriagantes en un bar.

En junio, personal de Pemex halló y clausuró una toma clandestina de combustible en ductos de la carretera Mérida-Progreso, por Kikteil, comisaría meridana.

El 2 de agosto en la madrugada José Caamal Valle fue asesinado en la calle 25 entre 78 y 80 de esta ciudad, luego de salir de un bar donde estuvo acompañado de su presunto asesino.

En septiembre, el domingo 23, fue ejecutado a balazos Javier Humberto Franco Hernández, de 48 años de edad, en su restaurante en Chicxulub, a plena luz del día y a la vista de los clientes. Antes fue taxista en Playa del Carmen. Por el crimen se procesa a cuatro acusados.

En diciembre, en Flamboyanes, una casa fue baleada por vándalos por viejas rencillas y un vecino de esa comisaría fue detenido por disparar con una escopeta a otro que lo amenazó con un machete.

En la noche del jueves 27, Luis Bates fue golpeado y atado en su joyería “Mayra”, en el centro de este puerto, por asaltantes que huyeron con anillos, pulseras y collares, todo de oro, pero fueron perseguidos y detenidos en Mérida.

El año terminó de manera violenta también, pues el sábado 30 una mujer originaria de Sinaloa se suicidó en la casa donde vivía con su pareja, en la calle 29 entre 74 y 76.— Gabino Tzec Valle/ Flor Estrella Santana

Asaltos en alta mar

En 2018, el primero ocurrió en febrero y el último, el lunes 24 de diciembre, en Nochebuena.

Daños y perjuicios

El daño causado al sector pesquero por el robo de motores fuera de borda durante 2018 sería de poco más de un millón de pesos, más el trauma que sufren los pescadores, pues, seguún narraron, fueron amenazados con escopetas y machetes por encapuchados, golpeados y obligados a tirarse boca abajo en las embarcaciones.

Desmantelados

Fueron asaltadas unas seis embarcaciones en alta mar para quitarles los motores fuera de borda. Además en el playón poniente se robaron dos motores fuera de borda y una lancha.

Triple atraco

En marzo, a Anselmo Canul, Juan Chan Moo y Pablo Ochoa les robaron las “colas” de los motores de sus lanchas atracadas en el muelle La Caleta, cada una con valor de $20,000 a $30,000.

Dos veces asaltado

En septiembre asaltaron por segunda ocasión en seis meses al pescador Miguel Manzano Pacheco, fueron los mismos integrantes de la banda de encapuchados que a punta de machetes y escopeta se llevaron el motor fuera de borda y dejaron la lancha a la deriva.

Pierde su patrimonio

“El año 2018 fue inolvidable, pues perdí parte de mi patrimonio pesquero que con mucho esfuerzo obtuve, dos veces fui asaltado en alta mar, me robaron dos motores fuera de borda con valor de unos $350,000, nunca se esclarecieron esos asaltos y estamos seguros que continuarán”, dice Manzano Pacheco, quien en febrero igual fue atracado en alta mar.

Golpe a “Bolón”

El 7 de noviembre, con escopeta y machete fue asaltada en alta mar la lancha “Cinco Hermanos”, propiedad de José Alberto Cardozo Gómez, conocido como “Bolón”; los encapuchados se llevaron un motor fuera de borda de 75 caballos de fuerza. Los ribereños no interpusieron denuncia en la Fiscalía General del Estado.

En plena Nochebuena

El 24 diciembre, tres pescadores que capturaban sardina frente las costas de este puerto fueron asaltados por encapuchados a punta de escopeta y machetes. Los delincuentes se llevaron el motor fuera de borda y dejaron a la deriva a los tres ribereños, quienes fueron rescatados por otros pescadores y los trasladaron al muelle de La Caleta donde tienen su base.

Solo vueltas

Tanto los ribereños como el dueño de la embarcación, conocido como “Tello”, no interpusieron denuncia ante la Fiscalía estatal, pues consideran que no se hace nada y que perderán el tiempo dando vueltas para proporcionar datos y presentar facturas de los motores.

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