in

Antorchistas llegan a Progreso o hacen un alto en su peregrinaje

José Gamboa

Agradecen por los milagros

PROGRESO.– Grupos de peregrinos y antorchistas guadalupanos llegaron al puerto procedentes de distintos lugares del estado para cumplir con su promesa anual con la virgen de Guadalupe y agradecer los milagros concedidos al salvar la vida de algún miembro de la familia.

Desde el viernes por la noche llegaron grupos de peregrinos a este puerto, algunos pernoctaron en los bajos del Palacio Municipal, otros lo hicieron en las puertas de la parroquia de la Purísima Concepción y San Joaquín y en el parque Principal.

Otros grupos reanudaron sus recorridos al amanecer, unos más llegaron ayer al puerto, acudieron a la iglesia, rezaron y después de desayunar emprendieron el retorno a sus lugares de origen. Más grupos aprovecharon la estancia para visitar el malecón y después reanudaron su peregrinación.

En el malecón, a bordo de un triciclo en el que viajaban varios niños, los hermanos Ramón Guadalupe y Adrián Alonzo Morales, con sus respectivas familias, doce en total, vecinos de Kanasín, realizaban su peregrinación anual. Comentaron que viajaron a Frontera, Tabasco y ayer sábado concluyeron con su viaje.

Adrián Alonzo comentó que la peregrinación es una promesa que su familia hizo a la virgen de Guadalupe por el milagro de salvar a su hijo Genaro Alonzo Reyes, de dos años de edad, quien padeció de bronconeumonía, sufrió tres paros cardiorrespiratorios, estuvo 32 días internados en el hospital O’Horán y se salvó.

Hilaria Díaz Hoil y su esposo René Pacheco Tec, encabezaron al grupo familiar, vecinos de Tecoh que cumplieron con un año más de participar en la peregrinación que desde hace cinco años realizan de este puerto hasta ese poblado.

La familia Pacheco Díaz llegó a las 7 de la mañana de ayer sábado en una camioneta familiar, trajeron bicicletas, estuvieron un rato en el parque principal, y a las 9 horas emprendieron el retorno a Tecoh.

Jose Gamboa, Armando Reyes Mónico, Jonathan Dzib y Abraham Gómez García, del grupo de peregrinos de la colonia Muilsay de Mérida, llegaron a este puerto para realizar el recorrido en motos y bicicletas para cumplir con un año más de su promesa a la virgen Morena. Llevan dos imágenes de la Guadalupana, una grande que uno de los peregrinos trajo el año pasado de Monterrey y la otra la compraron en Ciudad de México.

Durante el día, grupos de peregrinos llegaron al puerto para cumplir con su promesa anual a la Virgen de Guadalupe. En la iglesia parroquial de esta ciudad, a las 6 de la mañana le cantaron las “Mañanitas” a la Emperatriz de Amérida.— GABINO TZEC VALLE

DiariodeYucatan

Cartón de Tony: Luz roja al final del túnel