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Asalto por “no colaborar”

Adalberto Miguel Rivero Herrera

Seis ribereños en 3 lanchas huyen al ver el atraco

PROGRESO.— Ayer martes a la 1:30 de la madrugada, frente a Chuburná, tres encapuchados asaltaron a punta de escopeta a dos pescadores en alta mar, les robaron el motor fuera de borda, el equipo del Sistema de Posicionamiento Global (GPS) y 70 kilos de carito, y los dejaron a la deriva.

Las víctimas fueron Adalberto Miguel Rivero Herrera, “Travolta”, de 56 años de edad, y Pastor Morales Gío, “Pochi”, de 45, patrón y tripulante, respectivamente, de la lancha “Coralito I”, de 25 pies de eslora, que tiene su base en el muelle La Caleta, ubicado en esta ciudad.

Seis pescadores de Progreso y Chuburná que, a bordo de tres lanchas, igual pescaban carito vieron el atraco y, como estaban desarmados, emprendieron el retorno a tierra a toda velocidad.

Así evitaron ser asaltados los seis ribereños: dos iban en una embarcación de Chuburná y cuatro en dos lanchas con base en La Caleta.

Ayer mismo salió a relucir que los asaltantes estarían cobrando protección o pretenden hacerlo, porque uno de los encapuchados dijo que se llevaban el pescado y el motor fuera de borda porque el dueño de la lancha “no ha dado su colaboración”.

Cuando llegaron a La Caleta, “Travolta” informó a los policías que uno de los encapuchados le dijo: “Esto es porque ‘Panucho’ no ha dado su colaboración”.

“Panucho” es Anselmo Canul, quien es dueño de la “Coralito I” y, al escuchar lo que dijo el pescador, respondió que nadie le ha pedido nada, pero todo parece indicar que los asaltantes conocen a los dueños de las embarcaciones ribereñas, lo que causa preocupación.

Debido a que hay veda de mero desde el 1 de febrero y hasta el 31 de marzo, los ribereños se dedican a capturar carito y sierra frente a Chuburná, Chelem y Progreso, a ocho millas (14.8 kilómetros) de la costa.

“Travolta” y “Pochi”, a bordo de la “Coralito I”, zarparon anteayer lunes a las 5 de la tarde.

Ayer a la 1:30 a.m., cuando ya tenían como 100 kilos de carito, se les pegó una lancha grande con tres encapuchados , quienes con insultos les dijeron que se tiren al fondo de la lancha.

Los asaltantes cortaron cartucho, el sonido lo escucharon tres veces los pescadores, quienes pensaron que les iban a disparar.

Les advirtieron que les lloverían balas si levantaban la cabeza, así que se mantuvieron callados y con los ojos cerrados, solo escucharon que desmontaban el motor Yamaha de 75 caballos de fuerza de cuatro tiempos.

Luego vino el mensaje dirigido a “Panucho”.

El asalto fue rápido: en menos de media hora se llevaron motor, equipo de GPS y pescado.

Los dos ribereños estuvieron horas a la deriva.

A las 8 de la mañana, pescadores de Chuburná que retornaban de pescar carito los encontraron y remolcaron hasta el puerto de abrigo de ese puerto.

Ahí, ambos pescadores asaltados fueron atendidos y después trasladados a La Caleta, a donde llegaron al mediodía y entonces se enteraron que tres lanchas con seis pescadores se salvaron de ser asaltadas.

“Hay que armarse para salir a pescar y acabar con los encapuchados”, exclamó entonces “Travolta”.— Gabino Tzec Valle

 

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