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Desafían al Covid: Progreso, repleto de visitantes

Jornada dominical en Progreso, como en un domingo de temporada veraniega (Foto de Valerio Caamal)

PROGRESO.—  Como si fuera temporada  vacacional de verano, el puerto de Progreso vivió este domingo  otra jornada de alta afluencia de visitantes de turismo nacional y familias locales, que convirtieron el malecón en un corredor vivo y una playa atiborrada de gente.

La llegada de muchos visitantes en vehículos particulares, camionetas turísticas y motociclistas ocasionó que las primeras cuatro cuadras paralelas al malecón internacional estuvieran saturadas.

Esto también dio pie a la aparición de más de un centenar de acomodadores de autos que se apropiaron de las calles cercanas al malecón.

Los “viene viene” corrían de un lugar a otro para cuidar su cuadra, separaron lugares, algunos permitieron la invasión de espacios prohibidos y con su tradicional trapito rojo dirigieron las maniobras de los conductores para que obtuvieran una propina.

También fungieron como promotores de restaurantes porque algunos ofrecieron espacios en la playa o tenían a la mano los menús.

Meseros que sirvieron a sus comensales en las palapas de la playa, agentes de la Policía Ecológica de Progreso y los propios turistas locales que van con frecuencia a la playa coincidieron que este domingo fue “como si fuera un día de vacaciones de verano”.

“El sábado (por ayer) no había tanta gente, hoy sí está lleno el malecón”, comentó un policía municipal.

Restaurantes llenos, a la capacidad permitida

La derrama económica en el puerto fue evidente porque los restaurantes que están frente al mar o cerca del malecón tuvieron llenos a la capacidad permitida, por las medidas para evitar propagación del Covid.

Incluso, un restaurante del inicio del malecón internacional y el “Muelle de Chocolate” cerró su estacionamiento a las 2 de la tarde porque tenía lleno y había gente en espera de mesas.

Las tiendas de conveniencia que funcionan en el malecón y tienen autorización para vender cervezas tuvieron largas filas para la compra de esas bebidas.

Casi todas las palapas instaladas en la playa con vista al mar se llenaron y así se mantuvieron desde el mediodía y hasta la tarde porque las familias consumieron alimentos, botanas, cervezas, refrescos, entre otros productos que les llevaron a sus mesas.

Jornada dominical en Progreso, como en un domingo de temporada veraniega (Foto de Valerio Caamal)
Jornada dominical en Progreso, como en un domingo de temporada veraniega (Foto de Valerio Caamal)
La derrama económica este domingo era evidente: los visitantes consumieron alimentos y otros productos, así como servicios (Foto de Valerio Caamal)
Jornada dominical en Progreso, como en un domingo de temporada veraniega (Foto de Valerio Caamal)
La derrama económica este domingo era evidente: los visitantes consumieron alimentos y otros productos, así como servicios (Foto de Valerio Caamal)
Jornada dominical en Progreso, como en un domingo de temporada veraniega (Foto de Valerio Caamal)
La derrama económica este domingo era evidente: los visitantes consumieron alimentos y otros productos, así como servicios (Foto de Valerio Caamal)
Jornada dominical en Progreso, como en un domingo de temporada veraniega (Foto de Valerio Caamal)
Jornada dominical en Progreso, como en un domingo de temporada veraniega (Foto de Valerio Caamal)
Jornada dominical en Progreso, como en un domingo de temporada veraniega (Foto de Valerio Caamal)
La derrama económica este domingo era evidente: los visitantes consumieron alimentos y otros productos, así como servicios (Foto de Valerio Caamal)
La derrama económica este domingo era evidente: los visitantes consumieron alimentos y otros productos, así como servicios (Foto de Valerio Caamal)

Algunos compraron artesanías como bolsos de paja, llaveros, juguetes de plástico para la arena y escucharon música de trova en sus propios lugares, o melodías interpretadas por un trompetista chiapaneco que llegó con su esposa y sus dos hijos para recaudar propinas.

Los visitantes disfrutaron tanto el buen clima que un vacacionista extranjero de la tercera edad se tendió en la arena frente al sol y durmió plácidamente un buen rato. Otros se enterraron en la arena y la mayoría se bañó en el mar.

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Afluencia desde la carretera

La alta afluencia de visitantes al puerto se reflejó en la carretera federal Mérida-Progreso, pues la hilera de vehículos que iban a alta velocidad se vio en ambos cuerpos de circulación a eso de las 3 de la tarde.

Unos iban y otros venían. Así fue el día en el puerto donde el temor al Covid-19 casi ni se vio ni sintió porque prevaleció la alegría entre los visitantes. Aunque la inmensa mayoría usó cubrebocas, no así respetó la sana distancia.

He ido a Acapulco, pero me quedo con Progreso"

Adriana Chávez, visitante de Ecatepec, Estado de México

Familias que viven bajas temperaturas en sus entidades llegaron al puerto yucateco para disfrutar del clima envidiable.

Adriana Chávez,  quien reside en Ecatepec, Estado de México, informó que sus tíos que viven en Campeche le sugirieron que venga a Progreso porque la playa es muy hermosa y limpia.

No lo pensó. La familia compró boletos en una aerolínea de bajo costo y vino desde el sábado a pasar unos días de relajación.

“Me parece muy bonito el puerto, no lo conocía, he ido a Acapulco, pero me quedo con Progreso”, dijo en entrevista. “En Ecatepec y Ciudad de México hace mucho frío ahora, por eso creo que la contingencia por el Covid está alta, por el frío”.

Se le preguntó qué le gustaba de Progreso y sin pensarlo dijo: “El clima cálido, la seguridad ante todo, la gente muy amable y la gastronomía. Me falta probar la cochinita pibil, los panuchos que dicen están muy ricos, espero comer lo que se pueda porque el martes regresamos. Vinimos de paseo unos días para darnos un respiro por la contingencia”.

“Allí en Ecatepec hasta dentro de las casas tenemos que andar con chamarras, el frío está muy feo”.

El clima cálido, un tesoro

Según refirió, el clima cálido de Yucatán es un tesoro y es lo que atrae a muchos visitantes foráneos que vienen a disfrutar este ambiente. Por ello, no dudará en recomendar a Progreso porque es un puerto muy cálido, tranquilo y seguro.

 “Vamos a regresar en otro momento, tengan por seguro que no será la primera y última vez”, enfatizó la entrevistada.

Otra turista que paseó en la playa y los muelles de Chocolate y de Pescadores, que tuvieron llenos de gente también, fue Elena Gamboa, de la ciudad de Tampico, Tamaulipas, quien informó que es la segunda vez que viene a Progreso.

Hace tres años estuvo en el puerto y hoy domingo regresó con un acompañante estadounidense de origen chino.

La turista recuerda que la primera vez que estuvo en Progreso no había mucho movimiento como este día, y no estaba el malecón actual.

Se ve que lo renovaron, lo dejaron muy bonito, está más turístico que hace tres  años”, afirmó.

ismael miranda

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