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El 22, último día de ventas frente a iglesia de Tizimín

Una devota de los Tres Santos Reyes observa los artículos religiosos que ofrece una vendedora instalada frente al santuario de Tizimín

Virus afectó los ingresos

 

TIZIMÍN.— Aunque la fiesta religiosa en honor de los Tres Reyes ya concluyó, las vendedoras de artículos religiosos estarán unos días más frente a la iglesia.

Con la suspensión de la fiesta popular debido a la emergencia sanitaria los más afectados fueron las vendedoras de ruda, milagritos, velas y demás artículos pues no vendieron ni la mitad de lo que obtuvieron en la pasada feria.

Según las vendedoras, no solo se vieron afectadas ante la poca afluencia de peregrinos, sino también porque no pudieron comercializar los milagritos, ya que no se permitió el contacto con las imágenes de los Reyes y lo peor es que tampoco podían vender las velas como en otros años porque se inhabilitó la capilla de velas para evitar contagios.

Indican que solo porque la iglesia entendió que la situación está crítica por los pocos ingresos, les están dejando quedarse hasta este viernes a fin de poder ganar un poco más de dinero.

Sin embargo, la mayoría de las vendedoras coincide en que casi no hay gente y los pocos que les están comprando son los mismos tizimileños o gente que está de paso.

Aunque ya subieron a los patronos a sus nichos, siguen llegando visitantes con la intención de venerarlos y por lo consiguiente se compran algunos artículos religiosos o adornos.

Incluso comentaron que el fin de semana hubo movimiento de gente que sabe que dejan una semana más a Melchor, Gaspar y Baltazar sin saber que ya los habían regresado a su nicho.

Las vendedoras ofrecen recuerdos desde 10 pesos e imágenes de los Tres Santos Reyes que tienen un costo de 100 a 150 pesos.

En las puertas de la iglesia también hay gente que sigue vendiendo ramitos de ruda a 10 pesos la pieza.— 

 

Programa Último día

El obispo auxiliar de Yucatán, Pedro Mena Díaz, ofició la misa de subida de las efigies.

Homilía

Hizo un llamado a la comunidad católica a iniciar un nuevo año con la fe renovada y fortalecida pidiendo a los patronos su intercesión para que la luz de Cristo brille en estos momentos de tinieblas que se viven por la pandemia.

 

Revira AMLO a la DEA