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El ingenio, indispensable

El maestro Mario Jesús Arce Carvajal imparte sus clases en línea en Valladolid

Hay que motivar a los alumnos, dice un mentor

VALLADOLID.— La calidad de la impartición de clases depende del ingenio y la vocación del docente, incluso del apoyo que los padres de familia le otorguen a sus hijos en el momento de estar virtualmente en clases, considera el profesor Mario Jesús Arce Carvajal.

El mentor comentó que cada profesor tiene su particular estrategia para impartir las clases, pero no se trata de solo dar indicaciones a los alumnos, hay que estar pendiente que cumplan con sus tareas, calificarlas, y motivarlos para que sigan adelante en esta pandemia que les ha puesto “una prueba muy buena e interesante a los docentes para demostrar que sí se puede aprender en línea.

En su caso particular, dijo, contrató un servicio de videoconferencias con una compañía, bajando la aplicación en su computadora, en donde se enlaza con sus 25 alumnos, cuyas imágenes se observan en los monitores e inicia sus clases como si estuviera en un aula, en donde puede observar a cada uno de sus educandos y estar pendiente que cumplan.

En el mismo sistema de cómputo se realizan los ejercicios, se hacen las tareas, en base al programa nacional del proceso de enseñanza aprendizaje, de modo que sus alumnos del sexto grado de la primaria “Benito Juárez”, van de acuerdo al programa establecido y no se registra ningún tipo de atraso.

Los problemas de aprendizaje lo pueden tener los niños y maestros que no tienen la parte tecnológica a su alcance, expresa, pero los docentes deberán aplicar su ingenio para llegarles a sus alumnos.

También reconoció que está haciendo una inversión mensual con el pago de $289 por el servicio que contrató, pero bien vale la pena por el beneficio de sus alumnos. Algunos padres de familia lo apoyan para el pago del servicio, pero la mayor parte lo aporta él mismo.

Por fortuna sus 25 alumnos cuentan con internet y computadoras en sus casas, por lo tanto todos los días de lunes a viernes se sientan desde las siete de la mañana como si estuvieran en su salón de clases y a trabajar, incluso se les otorga su espacio de descanso de manera normal, pero en todo los casos los pequeños son apoyados por sus propios padres.

El maestro Arceo Carvajal dice que está seguro que sus alumnos al terminar el ciclo escolar estarán preparados para incursionar en el nivel de secundaria y no tendrán ningún tipo de atraso por la manera de como se les enseña.— Juan Antonio Osorio

 

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