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El malecón de Progreso cambiará: tendrá amenidades y color distintivo

El malecón de Progreso
El malecón de Progreso hoy jueves con turistas de crucero. Las regaderas no funcionan desde hace tiempo

El malecón de Progreso cambiará en mayo o junio próximos, siete años después que terminó su millonaria reconstrucción.

Las vacaciones de Semana Santa y Pascua, que comienzan este sábado 13, serán las últimas del malecón antes de su nueva transformación.

Se instalarán  regaderas y mobiliario, se dotará de amenidades alrededor del malecón y se unificará la imagen de los comercios, detalla Ali Yamil Dib Muñoz, titular de Catastro y Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat) de Progreso.

Es  decir, añade, se creará una armonía respecto al color y forma de las sillas, palapas.

Asegura que los 60 concesionarios de playa del malecón están dispuestos a adoptar las modificaciones.

“Los cambios se tienen previstos para mayo o junio.

El malecón cambiará de mobiliario

“Una vez que ya estemos en sintonía, continuaremos con la medición y delimitación de cada una de las concesiones, para después trabajar con la parte del mobiliario”, agrega.

Dib Muñoz y otros funcionarios municipales y de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) se reunieron recientemente con los mencionados concesionarios.

En la junta, las partes  dieron continuidad al proyecto de mejoramiento del malecón.

Ahí, el funcionario informó que la Comuna y la Profepa trabajan para firmar un convenio.

El acuerdo establecerá que funcionarios del Ayuntamiento   “podemos intervenir para poder sancionar a las concesiones y dictar los parámetros de la imagen que va a adoptar cada concesión”.

Limpieza y pago

También se incluirán directrices para los concesionarios, “desde mantener limpia la playa hasta pagar el derecho de zona federal, que de no cumplirse podrían ser causante de la revocación de su concesión”, les informó.

Destacó que tanto las obras como las nuevas directrices tendrán como objetivos regular, de la mejor manera, todas las concesiones federales y  mejorar los servicios y la imagen de la zona del malecón.

En marzo, el alcalde  Julián Zacarías Curi se reunió por primera vez con los empresarios para presentarles el proyecto de mejoramiento del malecón tradicional.

En ese encuentro, los concesionarios expresaron su apoyo al plan.

En 1998 no había palapas en el malecón de Progreso y el alumbrado era de postes altos
Vista del malecón en 1998
Pocas palapas había en el malecón de Progreso en el año 2000. Aún no se autorizaban mesas con sombrillas
En marzo de 2002, en las vacaciones, la base del salvavidas fue de madera en el malecón de Progreso
Para el año 2003 ya había camastros en el malecón de Progreso, para los turistas de crucero, principalmente
Así lució el malecón de Progreso en las vacaciones de agosto de 2004
En 2006 aún se podía transitar de Poniente a Oriente en el malecón, donde abundaban todavía las palmeras
En las vacaciones de agosto de 2007 había quejas contra quienes se atrevían a montar a caballo en pleno malecón
En 2009 los puestos de los artesanos eran mesas en el malecón de Progreso
Noviembre de 2010. Una de las entradas que se tiraron al demolerse el malecón para su millonaria reconstrucción
En febrero de 2013 ya era posible ver los "cerros" de sillas en el malecón, convertido en bodega de mobiliario de restaurantes
En agosto de 2014 aún se permitía el tránsito vehicular de Poniente a Oriente en el malecón de Progreso
Así lució el malecón en las vacaciones de agosto de 2014
En las vacaciones de abril de 2015 un restaurante cerró parte de la playa del malecón
En las vacaciones de agosto de 2017 sí funcionaron las regaderas en el malecón de Progreso
En octubre de 2018 las regaderas del malecón ya llevaban tiempo sin funcionar, como hasta ahora

La historia del malecón

La barda del malecón fue construido en 1971, cuando se amplió esa avenida de la calle 76 a la 80 con motivo del centenario de la fundación de Progreso.

En la tarde del 14 de septiembre de 1988, el muro del malecón, que era recto y midió un metro de altura, fue destruido por el huracán “Gilberto”.

Nueve meses y medio después del meteoro, el 1 de julio de 1989, se inauguró una nueva barda, pero con forma serpenteada.

El 22 de septiembre de 2002, la barda serpenteada soportó los embates del huracán “Isidoro”.

En ese mismo 2002, con 1.100,000 pesos federales se colocó granito en la banca del muro, se instalaron 44 lámparas italianas y se pintó la barda.

Ocho años después, el 10 de noviembre de 2010, la entonces gobernadora Ivonne Ortega Pacheco anunció que la demolición del malecón para reconstruirlo con 47 millones de pesos.

La primera etapa se inauguró en abril de 2011, de 610 metros de largo) y la segunda etapa, de 450 metros, finalizó en febrero de 2012.

Ahora, siete años después de que se reinauguró todo el malecón tal como se le conoce hoy, la histórica avenida turística será objeto de nueva transformación.- Flor de Lourdes Estrella Santana

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