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Conoce el matrimonio civil más antiguo de Mérida

matrimonio civil más antiguo
La parte final del acta de matrimonio civil más antigua de Mérida que se conserva en el Archivo Histórico de Yucatán. Foto de Flor de Lourdes Estrella Santana

El matrimonio civil más antiguo de Mérida es el de los jóvenes Francisco Centeno y Josefa Crioyo, vecinos del Centro y del suburbio de Santiago.

Su acta es la más antigua que sobrevive hasta este siglo XXI en el Archivo Histórico de Yucatán.

Se casaron el 24 de mayo de 1861, hace 158 años.

Ese matrimonio civil se celebró en Mérida un año y 10 meses después que, por decreto presidencial, se instauró el Registro Civil en México el 28 de julio de 1859 y se ordenó a los mexicanos acudir a esa oficina (ya no a las parroquias) para asentar nacimientos, adopciones, bodas y defunciones.

El matrimonio civil más antiguo

Las primeras fojas del Libro de Matrimonios de 1861 del Juzgado Civil del Estado de los suburbios de Santa Ana y Santiago, de Mérida, Yucatán, son cuatro actas con los nombres de ambos jóvenes: tres de trámites y la última sobre la boda en sí.

Esos documentos desvelan cómo eran los trámites y la ceremonia del matrimonio civil en 1861. Por ejemplo, que la pareja fue dos veces al juzgado, que se tenía la obligación o costumbre de ir a informar al Estado de tu intención de casarte, que en todo paraje público se debía pegar el anuncio del próximo enlace conyugal, pero se podía pedir la dispensa de esos cedulones, que a la boda era necesario que asista no solo el juez sino también “el alcalde primero” y que el juez “amonestaba” a los nuevos esposos sobre sus “sagrados deberes ante la sociedad y la obligación que tienen de dar hijos a la patria”.

El pago: cuatro reales

También son evidencia de que, cuando se tenía dinero, se pagaba “cuatro reales” por un trámite en el Juzgado Civil. En ese entonces en México circulaban monedas de plata llamadas reales (había piezas de un cuarto, un medio, uno, dos, cuatro y ocho) y de oro llamadas escudos (había de un medio, uno, dos, cuatro y ocho); 16 reales equivalían a un escudo.

En 1897 se adoptó el peso, que valía ocho reales. Así que el precio de un trámite civil en 1861 equivaldría a unos 50 centavos de 1897.

Ahora, en 2019, un matrimonio celebrado en oficina del Registro Civil tiene precio de 358 pesos; en la ciudad de Mérida fuera de oficina, $5,069, y en las demás localidades fuera de oficina, $2,194, precisa el gobierno de Yucatán.

En 1861 en las actas de matrimonio se hacía constar el nombre de los padres de los contrayentes y hasta de los abuelos e, incluso, si los futuros esposos eran hijos legítimos o ilegítimos.

El libro de Matrimonios de Mérida de 1861, el más antiguo que se conserva en el Archivo Histórico de Yucatán. Foto de Flor de Lourdes Estrella Santana
La primera hoja del Libro de Matrimonios de Mérida de 1861 da cuenta de los trámites realizados por un joven curtidor y una joven del suburbio de Santiago. Foto de Flor de Lourdes Estrella Santana
Segunda hoja del Libro de Matrimonios de Mérida de 1861. En la parte inferior está el acta de la boda en sí. Foto de Flor de Lourdes Estrella Santana
La parte final del acta de matrimonio civil más antigua de Mérida que se conserva en el Archivo Histórico de Yucatán. Foto de Flor de Lourdes Estrella Santana

El primer acta asentada en el Libro de Matrimonios de 1861 de Mérida, en la sangría, dice: “Francisco Centeno pretende enlazarse con Josefa Crioyo”.

El acta da fe de que el 18 de mayo de 1861 ante José Dolores Cervera, juez del Estado Civil, “se presentaron Francisco Centeno y Josefa Crioyo y expresaron que libre y voluntariamente pretenden contraer matrimonio, conforme a las leyes de la sociedad.

Hasta los abuelos

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La primera hoja del Libro de Matrimonios de Mérida de 1861 da cuenta de los trámites realizados por un joven curtidor y una joven del suburbio de Santiago. Foto de Flor de Lourdes Estrella Santana

“El pretendiente manifestó llamarse como ha dicho, tener veinte y ocho años de edad, de oficio curtidor, soltero, hijo legítimo de Calletano Centeno y Francisca Puerto, que sus abuelos paternos son Juan Centeno y María Carrillo y sus maternos Manuel Puerto y Juana Puerto, que es nativo del Centro, que actualmente vive en la casa num. 8 cuartel 3o., Manzana 25, que no tiene alguno de los impedimentos que señala la ley para contraer el matrimonio que intenta con la Srita. Crioyo.

“Ésta expresó llamarse como ha dicho, de veinte años de edad, libre, nativa y vecina de esta ciudad y vive en el suburbio de Santiago, y es hija ilegítima de Cacilda Crioyo, abuelos maternos Manuel Crioyo y Josefa Carvajal, que es su voluntad enlazarse en matrimonio con Francisco Centeno, con quien cree que no le liga ninguno de los impedimentos que señala la ley para contraer matrimonio.

“Por tanto, yo, el firmante juez, mandé levantar esta acta y fijar un tanto de ella en las puertas de este Juzgado y en los parajes públicos que señala la ley.

“Firmé para constancia de los interesados”. Al final aparecen las firmas “José D. Cervera”, “Francisco Centeno” y una ilegible.

Piden una exención

El mismo día los jóvenes pidieron una dispensa, para no publicar su anuncio de boda en los parajes públicos, según consta en la segunda acta del Libro de Matrimonios de 1861 de Mérida.

“En la ciudad de Mérida a los diez y ocho días del mes de mayo de mil ochocientos sesenta y un años, ante mí, José Dolores Cervera, juez del Estado Civil de los suburbios de Santa Ana y Santiago de esta capital: comparecieron Francisco Centeno y Josefa Crioyo manifestando que tienen deseos de acudir al gobierno de este Estado pidiéndole dispensa de los cedulones (anuncios o edictos que se exponen en lugares públicos) que debían hacer público el matrimonio que pretenden contraer con arreglo a las leyes y que este juzgado debe mandar a fijar en cumplimiento del artículo 26 de la ley del 28 de julio de 1859, y yo el presente juez habiendo oído las razones que al efecto expusieron levanté la presente acta de conformidad con el artículo 28 de la ley ya citada del 28 de julio y les libré copia de ella como lo solicitan y yo, el juez, firmé la presente acta para constancia. Son cuatro reales. José D. Cervera”.

Se fija la fecha del matrimonio más antiguo

Seis días después la pareja retornó ante el juez y le presentó el documento de la dispensa estatal para los cedulones, entonces el juzgador fijó fecha y lugar para la boda y ordenó citar al alcalde primero de Mérida.

“Se decreta la celebración del matrimonio de Francisco Centeno y de Josefa Crioyo”, asentó el juez en la sangría de la tercera acta, que da fe de que “En Mérida a veinte y cuatro de mayo de mil ochocientos sesenta y un años, habiendo sido dispensado por el gobierno del Estado de la fijación de los cedulones que debían hacer público el matrimonio que ante la ley pretenden contraer Francisco Centeno y Josefa Crioyo, a pedimento de los interesados se procederá a celebrar el matrimonio en la casa habitación del referido Centeno el día de hoy a las siete de esta noche, trayendo los contrayentes sus dos testigos. Cítese al alcalde primero de esta capital para que asociado conmigo se proceda a la celebración del matrimonio. Derechos: cuatro reales.

“El presente juez civil así lo decretó y firmó. José D. Cervera”.

Ante el juez y el alcalde

La cuarta acta da fe de la ceremonia del  matrimonio civil más antiguo: “En la ciudad de Mérida, a los veinte y cuatro días del mes de mayo de mil ochocientos sesenta y un años, ante mí José Dolores Cervera, juez del Estado Civil, y el alcalde primero, D. Silverio Fier, y los testigos, D. Jerónimo Mendoza y D. Manuel Fuentes, quienes después de haber hecho el ofrecimiento de la ley de decir verdad en lo que supieren fueron interrogados en la forma siguiente: Saben ustedes y les consta y conocen a Francisco Centeno y a Josefa Crioyo, quienes pretenden enlazarse en matrimonio? No saben que tengan algún impedimento de los enlistados en la ley que les impida verificarlo? Y responden conocer a Francisco Centeno y a Josefa Crioyo y no saben tengan ninguno de los impedimentos que les prohíba contraer matrimonio. Lo expuesto es la verdad en fuerza del ofrecimiento que hemos hecho en cumplimiento de la ley. Comparecieron Francisco Centeno y Josefa Crioyo, a efecto de contraer matrimonio y conforme a lo establece la ley de la materia Francisco Centeno dijo: que acepta y recibe como mujer a Josefa Crioyo, y Josefa Crioyo dijo: que acepta y recibe por marido a Francisco Centeno.

La novia no firma

“Los amonesté sobre los sagrados deberes ante la sociedad y la obligación que tienen de dar hijos a la patria (tres palabras ilegibles). Les hice comprender la fuerza de la indisolubilidad con que se unen y les cité los artículos 1, 2, 3 y 4 de la ley y quedaron atendidos: firmando esta acta de matrimonio conmigo el alcalde y testigos nombrados. Doy fe: No habiendo firmado uno de los contrayentes por no saberlo hacer”.

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Formato institucional

Para 1968, un siglo después de la primera acta de matrimonio civil (1861) que sobrevive en Yucatán, ya existe un formato de acta de matrimonio.

Letra manuscrita y $23

El acta de matrimonio en 1868 consiste en un hoja impresa en ambos lados, aunque se llena aún del puño y letra manuscrita del oficial del Registro Civil. Otros cambios son que ya no se asientan los nombres de los abuelos ni si los contrayentes son hijos legítimos o ilegítimos, y en el margen izquierdo del documento se registran las huellas dactilares de los nuevos esposos, el sello del Ayuntamiento y el monto que se pagó por derecho: 23 pesos.

Llenado a máquina

Para 1996 el formato del acta de matrimonio consiste en una sola cara de la hoja, se llena a máquina con letras mayúsculas, no trae texto en el margen izquierdo ni sello del Ayuntamiento ni el monto del pago, se asienta ya el régimen de bienes (mancomunados o separados) y, después, las huellas digitales y firmas de los contrayentes y las rúbricas de sus testigos. Al final, la firma del oficial del Registro Civil y el sello de la Oficialía (lado derecho).

Pocos cambios

Para 2010, el formato es prácticamente el mismo, con ligeros cambios, como que el sello de la Oficialía se ubica al costado izquierdo al final del documento.

Primero los varones

Curiosamente, desde 1861 y hasta la fecha en las actas de matrimonio se asientan primero los datos del varón y después los de la mujer; también los datos de los padres de él van antes de los de los papás de la joven.

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