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Esperanza ante reapertura de iglesias

Un niño recibe el sacramento del Bautizo

Sector en espera de reactivación de eventos sociales

TIZIMÍN.— Ante la reapertura de iglesias, los que tienen trabajos relacionados con eventos sociales ven esperanza, tras el golpe económico que sufrieron por la contingencia del Covid-19.

Sin embargo, durante la pausa forzada buscaron alternativas para poder sobrevivir ante la pandemia.

Andreo Ávila Alamilla, conocido banquetero de la localidad, señaló que con la contingencia se vieron en la necesidad de cerrar sus negocios a diferencia de un estilista, un zapatero o un constructor que pudieron continuar.

“En el caso de nosotros, fuimos los primeros en detener labores y parece ser que seremos los últimos en reactivarnos, tuvimos pérdidas enormes, las graduaciones ya no se realizaron, devolvimos dinero aunque nos hayan costado las degustaciones y los anticipos en florerías”, explicó.

Señaló que para poder subsistir crearon otros tipo de negocios de comida para mantener al personal.

“Gracias a Dios, poco a poco se va reactivando esto, comenzamos a tener eventos, aunque muy chicos, como el fin de semana que tuvimos de dos personas”, expresó.

Por su parte, el fotógrafo y videógrafo Julian Brain Puc Dzul comentó que el 70% de sus ingresos se vieron afectados; sin embargo, gracias al respaldo los clientes durante los 21 años de trabajo pudieron buscar otras alternativas, como los servicios de enmarcados, restauraciones e impresiones de fotos de identificación.

También tuvo cancelaciones, pero afortunadamente muchos eventos se pospusieron, por lo que no fue necesario devolver dinero.

Indicó que tenía unos 12 eventos programados y se esperaba que en estos meses se agenden más.

“Es triste que la pandemia nos haya obligado a perder proyectos relacionados con el trabajo, de manera personal y familiar”, lamentó.

Positivo

Puc Dzul dijo que tuvo una pérdida aproximada de 65 mil pesos. Pero considera que la pandemia tuvo un lado bueno pues se formalizó un proyecto familiar, la elaboración y venta de waffles, bolis artesanales y otros postres que han resultado un éxito en el mercado.

Por su parte, el músico Hanzel Hussein Martínez Méndez recuerda que su último evento fue unos XV años que se celebró el 14 de marzo. Precisó que casi cada semana tenía de tres a cuatro eventos, lo que representaba una ganancia de 2 mil pesos, que multiplicado por los 6 meses que han estado sin ninguna presentación, se habla de una pérdida de casi 50 mil pesos.

En algunos casos tuvieron que devolver anticipos y en otros se pospusieron fechas, por lo que es dinero que utilizaba para sobresalir.

Indicó que algunos tecladistas tocaban en algunos lugares pero las ganancias eran mínimas, pues es lo que la gente pueda dar, es decir, que se pueden recaudar unos 300 pesos en un día.

Dijo que por fortuna, gente de Quintana Roo comienza a pedir presupuestos y pronto tendrán sus primeros eventos, pero en Tizimín aún no hay fechas para fiestas.— WENDY UCÁN CHAN

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