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“Guerreros de blanco”, la empatía en el HRAE

Foto: Megamedia

Médicos del Hospital Regional de Alta Especialidad combaten en primera línea el coronavirus en Yucatán; han salvado numerosas vidas y cada día es un reto

Los doctores Jorge Esteban Magaña González y Sandra Xochiquetzal Cruz Ordóñez, coordinadores nocturno y vespertino del área Covid-19 del Hospital Regional de Alta Especialidad de la Península de Yucatán, a diario libran una batalla con el apoyo de todo el equipo de salud del hospital para que el mayor número de pacientes que contraen esta nueva enfermedad global regrese con vida a sus hogares.

Usan una medicina invisible y efectiva adicional en el HRAE: la empatía. Sí, ese afecto que surge del drama que vive el paciente y que incentiva al personal de salud para que realicen todo lo humana y médicamente posible para que superen esta enfermedad, que en Yucatán hasta anteayer ya causó la muerte de 1,375 personas.

La empatía generada en el área Covid-19 del HRAE, ubicado en el fraccionamiento Altabrisa, permite que los doctores, personal administrativo, la dirección y el área de comunicación institucional creen un clima hospitalario positivo y que surjan ideas innovadoras que rompan el estrés y la depresión causada por los síntomas del Covid-19 y el aislamiento del paciente.

Así, el área Covid de este hospital cuenta con libros para que lean los pacientes con síntomas moderados, con tabletas manejadas por los médicos o enfermeras para que realicen videollamadas con sus familiares para que se enteren de su situación y tengan tranquilidad, escuchen música seleccionada por el personal médico para su relajamiento y que vean televisión.

Con estas acciones estos héroes médicos también despiertan la sensibilidad de las personas que ya donan libros, tabletas, artículos de uso personal y hasta comida rápida para el personal de salud del área del Covid-19.

Los doctores Magaña González y Cruz Ordóñez cuentan al Diario la experiencia que viven con esta nueva enfermedad y el trabajo en la primera línea de riesgo de contagio del coronavirus.

“Es una experiencia nueva y difícil, pero gratificante en la mayor parte”, señaló el doctor Magaña. “Nunca se había visto, y a partir de ahora habrá un parteaguas en muchos sentidos. Nosotros hemos tratado de generar empatía con los médicos, personal de enfermería, con el personal auxiliar, con los intendentes y con los pacientes para formar un buen equipo de atención.

Desde que surgió la pandemia estamos dando la batalla con todo el personal, definitivamente no es una experiencia fácil, pero no todo es malo, han salido cosas buenas como la solidaridad y mayor sensibilidad de la gente”.

“Estamos en la primera línea de batalla porque tenemos contacto con los pacientes infectados y proveemos del equipo de protección a los compañeros.

“Hay cierto temor de todo el personal por el riesgo de un contagio, pero se ha podido sobrellevar a lo largo del día y aprendemos a manejarlo”, reiteró.

“Lo principal es vencer esta primera barrera que es el temor, al final de cuentas somos humanos y el temor siempre va a estar presente, pero los enfermos también son humanos, nos necesitan y por ello generamos un clima de empatía con los pacientes. Eso facilita el manejo, es gente buena la que ingresa al hospital, sobrelleva este miedo y para el personal de salud lo más gratificante es estar en contacto con ellos y ayudarlos”.

La doctora Cruz Ordóñez destacó que el estricto respeto del protocolo hospitalario, el uso correcto de los equipos de protección, el suficiente material que proporciona la dirección, las autoridades de salud y las donaciones de organizaciones altruistas permiten el buen cuidado del personal que trabaja en el área Covid-19 del HRAE y en los meses que llevan al frente de la batalla contra el coronavirus ningún trabajador de esa sección ha resultado infectado con el virus.

“Nos han aplicado pruebas, ninguna ha dado positiva”, subrayó.

Pero no solo son los equipos de protección que reciben, sino que los dos coordinadores médicos se documentan y toman buenas prácticas de los protocolos internacionales donde se maneja la pandemia, principalmente de lineamientos europeo y también aprenden de los errores de otros médicos.

Con base en esos conocimientos actualizados capacitan al personal que está en contacto con los pacientes, el personal que no se ve como los intendentes reciben cursos y aprenden el uso correcto de los trajes especiales, cubrebocas, guantes, el manejo de pacientes, las medidas de higiene antes de ingresar y al salir del área, el protocolo para quitar el traje especial, la reacción si se quedara expuesto por algún motivo, entre otros conocimientos importantes para el trabajo en un área de alto riesgo.

“Esta enseñanza, incluso con gráficas visuales, ha facilitado el trabajo y clarifica las dudas del personal de salud y los ayuda para que estén tranquilos. Seguir correctamente los protocolos ha sido parte del éxito para que no haya personal contagiado”, terció el doctor Magaña.

“Otra cosa importante es que hay personal constante de supervisión porque un error en el retiro de los artículos y traje de protección puede ser riesgoso”, complementó la doctora Cruz Ordóñez.

Ambos médicos informaron que el HRAE tiene suficiente personal para la atención de los pacientes de Covid-19 porque, además del personal de base, la dirección hizo contrataciones de personal médico y de enfermería y con ello diseñaron un rol de horarios bien establecido no solo para que disminuya el riesgo de contagio, sino para evitar el estrés y el cansancio del personal de salud.

Asimismo, el personal que trabaja en esta área especial recibe asesoría psicológica para un mejor desempeño de sus labores. En esta parte agradecieron el apoyo del doctor Alfredo Medina Ocampo, director general del hospital, porque ha hecho una excelente gestión para atender y responder en forma adecuada al reto médico de la pandemia.

Relataron que cuando ven el ingreso de un enfermo de Covid-19 miran con empatía a la persona, visualizan que podría ser su familiar, algún vecino o amigo y eso les inyecta la fortaleza y el compromiso para que hagan todo lo humanamente posible para que supere la enfermedad.

“Afortunadamente, gracias a los protocolos y a los apoyos, hemos sacado a la gran mayoría de los pacientes del riesgo de muerte. Hay casos en que no logramos los resultados esperados y obviamente cuando muere el paciente sentimos, como todos, tristeza, sentimos impotencia de no poder ayudar al cien por ciento, pero estamos tranquilos porque damos todo lo humana y médicamente posible por ellos”, enfatizó la doctora Cruz Ordóñez.

“Justamente eso, el hecho de ser una enfermedad difícil y están solitarios y completamente aislados, ver que alguno libra la batalla de la muerte es un triunfo para todo el personal de salud”.

Durante la estancia de los pacientes logran conocerlos, ambas partes generan empatía y por ello cuando el paciente gana la batalla a la enfermedad le echan porras, aquellos dan un testimonio positivo sobre la atención que recibieron en el hospital y de cómo salieron de este mal.

“No solo cuando sale del hospital nos sentimos contentos porque regresan con vida a su hogar. La dirección desarrolló un programa de comunicación digital mediante videollamadas con los familiares usando tabletas donadas por gente altruista para que sobrelleven la soledad en la que están, y vemos que esto hace que los pacientes evolucionen mejor”, relató la doctora.

“Nosotros estamos apoyando a los pacientes dentro y durante su hospitalización para que evolucionen mejor. También ha surgido un club de donación de libros para que los enfermos con síntomas moderados que están dentro del área de hospitalización estén entretenidos, escuchan música y ven televisión.

“En lo personal pienso que la experiencia que hemos tenido en el hospital es favorable”, destacó el doctor Magaña. “Hay un gran apoyo de la sociedad, nos dan pequeños detalles de aliento como mensajes y frases reconfortantes, la gente dona libros al club, surgió una iniciativa para la donación de tabletas para que el paciente tenga comunicación con su familia, incluso, pacientes extranjeros que han sanado en el HRAE nos escriben para agradecer la atención, es un reconocimiento que nos llena de orgullo y lo compartimos en las redes sociales porque vemos que surge una concienciación social.

“Tenemos que agradecer a las empresas, a las familias y todo aquel que dona al hospital porque hacen un esfuerzo económico y comparten lo que tienen”.

Los dos médicos entrevistados regresan a su hogar después de sus jornadas de trabajo y también en sus viviendas aplican y respetan los protocolos sanitarios para proteger a sus familias.

La pandemia también les deja aprendizajes a estos doctores y a la nueva generación porque el sufrimiento del paciente y sus familiares, la crisis económica, las medidas sanitarias aplicadas por los gobiernos, el prolongado confinamiento y las medidas emergentes en el sistema de salud les enseña a valorar lo que tenían y ahora tienen, valoran más la parte humana, saben que la profesión es importante y ven la necesidad de que los gobiernos inviertan más en el área de salud porque esa es vital para el funcionamiento del país.

“Como médicos debemos valorar que todos nosotros tenemos una labor importante, que es una vocación y que estamos llamados a servir y a ayudar al prójimo”, señaló la doctora Sandra Xochiquetzal. “Es el aprendizaje más grande sentirse útil y de cuidar de los demás, de generar una empatía y un buen equipo de trabajo para que tengas resultados”.

Eternizan en las redes sociales las frases alusivas al reconocimiento del equipo de salud del área Covid-19 y mostraron una que resume el buen trabajo: “los ángeles siempre están dando señales de su presencia”.— Joaquín Chan Caamal

Atención a los enfermos

En la primera línea de la lucha contra el Covid-19 la empatía es una valiosa herramienta.

Contrataciones

En los diversos hospitales públicos que atienden enfermos con el coronavirus se contrató personal médico y de enfermería para sobrellevar la carga de trabajo, luego de que se otorgara licencia por decreto federal a personal de salud que tenía comorbilidades que los convertían en población de riesgo.

Valoraciones

Actualmente se valora la salud de aquellos que están de licencia para determinar si se pueden integrar a la atención de los pacientes y descargar un poco a los profesionales que han estado en pie de lucha desde el comienzo de la contingencia en la entidad.

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