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Inminente muerte de reses

Aspecto de una parte de un rancho ganadero del oriente del Estado cercano a la costa

Inaccesible zona de ranchos y no hay pasto, dicen

TIZIMÍN.— Los animales, si no se han muerto, se van a morir, advierte Esteban Abraham Macari, presidente de la Unión Ganadera Regional del Oriente de Yucatán (Ugroy) al continuar inundados los ranchos que están en la costa tras las afectaciones que dejaron la tormenta “Gamma” y el huracán “Delta”.

El líder ganadero dijo que ya casi se cumplen dos semanas del impacto de los meteoros y los productores siguen sin poder acceder a sus unidades de producción, ante la impotencia y desesperación.

En los municipios donde ha acudido en los últimos días a petición de los presidentes de las Asociaciones le manifiestan que el agua tienen un mínimo de altura de 1.20 y según lo que le han dicho cuando pasó el huracán “Isidoro” la inundación duró seis meses y apenas tenía una altura de 80 centímetros.

Los que han podido ingresar a sus ranchos desalojan a sus animales y los están malvendiendo o los llevan a ranchos de amigos.

Pone como ejemplo que hay ranchos de 30 hectáreas donde 25 están completamente inundadas y lo más grave es que los lagartos ya se comen a los becerritos.

“El mismo productor te dice que ya les da miedo ir hasta en alijos porque han visto a cocodrilos paseando entre sus potreros; esto no es nada fácil, es triste lo que estamos viviendo”.

“Ya hubo reportes de mortandad de animales, yo por ejemplo perdí dos novillonas que se me ahogaron”.

“Si no se han muerto, se van a morir, no tienen dónde comer, no hay pasto”.

El líder de la Ugroy indica que ya se hizo el compromiso de poner unos tubos para que fluya el agua, la idea es romper el camino blanco y que pasen los tubos por debajo para ayudar a desaguar aunque sea esa zona donde hay 27 ranchos de ejidatarios y ganaderos.

Añadió que al sistema del fondo de aseguramiento se están haciendo reportes de mortandad en reses, borregos, pérdida de veletas y de bombas sumergibles que tienen un costo entre 5 mil y 30 mil pesos.

Según el líder del gremio los productores de San Felipe han llamado incluso al delegado federal Joaquín Díaz Mena, pero éste no les ha dado la cara.

“No le contesta ni a su propia gente; nosotros hemos hecho solicitudes al gobierno federal y tampoco hay respuesta”.

Incluso lamentó que en su reciente visita a Yucatán, el presidente Andrés Manuel López Obrador no se haya tomado la molestia de desviarse 150 kilómetros para venir a ver a la gente afectada.

Recordó que el mismo secretario de Desarrollo Rural, Jorge Díaz Loeza, y el gobernador Mauricio Vila Dosal le manifestaron a López Obrrador las necesidades que está viviendo el sector agropecuario, pero no hubo respuesta ni la intención de venir.

Si se hablara de cifras, el 70% del gremio ganadero de la zona costera está en críticas situaciones, dijo.— WENDY UCÁN CHAN

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